Acepte tal vez la realidad que vivo, no la que tengo en mi mente, en lo mas profundo de mi ser sigo navegando; en un barco, en un mar lleno de misterios, islas, tierras por descubrir. Me pide mi cuerpo que cada día mejora de la ultima gran asaña del amor que entorpeció mi ser, tal vez el romanticismo murio pero mi ser aun vive.
¿Qué tan profundo es el amor?
—Miguel A Cordova.
















