Mi lanzamiento favorito del año, por mucho y sin competencia, fue “4eva Is a Mighty Long Time” de Big K.R.I.T. En circunstancias normales estoy en contra de los discos dobles, pero ya ven. Tengo años esperando un proyecto satisfactorio de este artista, el cual me había decepcionado una y otra vez hasta el punto que poco esperaba de él, pero ya ven. Ayuda que ambos sean tan diferentes, en general el Disco 1 - “Big K.R.I.T.” - es una fiesta en el dirty south y el Disco 2 - "Justin Scott" - es introspectivo y conmovedor. Cada persona tiene un track favorito distinto, el mío es "Bury Me In Gold", aleccionador clásico instantáneo que va directo al Monte Olimpo del Hip Hop.
Más K.R.I.T. ---> http://hugehefner.tumblr.com/tagged/big+k.r.i.t.
El 2017 queda en mi historia personal como el primer año en que escuché exclusivamente hip hop. El único disco de rock que pasó por mis audífonos fue el decepcionante “American Dream” de LCD Soundsystem, sobre el cual no emitiré otra palabra. Y bueno, escucho The Beatles constantemente, pero hablamos de música nueva. De resto me topé con una que otra canción excelente aquí o allá, y tengo pendiente darle unas vueltas al nuevo King Krule, pero en general la tendencia es irreversible. En la actualidad sólo me emociona el hip hop.
Igual, hasta que salió el disco arriba mencionado la situación estuvo difícil. No logré conectar con “DAMN” de Kendrick; sólo disfruté - aunque mucho - de la mitad de “Laila’s Wisdom” de Rapsody; la serie “Saturation” de BROCKHAMPTON me pareció fantástica, pero muy para niños y tampoco conecté; “RTJ3″ de Run The Jewels salió en Diciembre y entró en mi lista del año pasado y no me he dignado a escuchar “Flower Boy“ de Tyler, the Creator, aunque su fantástico Tiny Desk Concert me convenció de hacerlo.
Mención especial merece “4:44” de Jay Z, el cual me parece un disco absolutamente mortal y es mi #2 del año, pero igual me dejó un mal sabor de boca. Luego de un par de los peores discos de su carrera, Jay regresó con letras y poesía de calidad que rivaliza a su primera época, con un sencillo tan aplastante como “The Story of O.J.” y con pistas y temática para adultos. Igual, huelo hipocresía. Es obvio que Jay Z no es santo de mi devoción y por lo tanto quizás no puedo ser objetivo, pero para mi está claro que lanzó un disco “Woke” porque es la actitud que está de moda en la comunidad afroamericana. Y todo lo que dice está entre la verdad y el engaño. En fin, fuck Jay Z, pero “4:44” es fantástico.
El “4eva Is a Mighty Long Time” completo: