Lord Byron, Godwin, Mary Shelley y una criatura que nos devora: un monstruo en nuestro mundo
El 10 de abril de 1815 la Tierra escupió, desde sus entrañas, fuego y cenizas a la atmósfera. Pronto, ese aliento venido del volcán Tambora se dispersó por el planeta. En la vieja Europa propició un verano boreal atípico. Fue en 1816, en el año sin verano, cuando ese hálito destructor impulsó un guiño creador extraordinario. Sucedió fruto de las pasiones románticas más exacerbadas, a orillas del…















