Elijo mi voz, no desde el odio ni el dolor, sino desde la convicción que no debo callarme nunca más.
Callé por elección, no por miedo.
Callé por respeto, aunque no lo recibí.
Callé para no herir, aunque sangraban en mí las heridas que otros hicieron sin dudar.
No fui víctima, fui protectora.
De vínculos, de memorias, de verdades que decidí guardar.
Elegí no decir, no nombrar, no escribir, no alimentar el fuego.
No porque no pudiera, sino porque todavía amaba a quien sostenía el micrófono propagando el odio.
Pero se acabó.
Hoy me priorizo.
Mi silencio ya no será escudo para quien no dudó en exponerme.
No voy a seguir escondiendo mis letras para proteger a quien se vistió de víctima mientras sostenía el arma.
No voy a seguir escondiéndome en silencios que no me representan.
No voy a fingir demencia para no incomodar a quienes jamás dudaron en romperme.
Ya no quiero escaparme de mí. Y tampoco voy a seguir mordiéndome la lengua para no destruir el ego de quienes me dejaron sangrando la boca.
Tumblr es mi refugio, y vos lo sabías.
Jamás te pedí que entres, que leas, que investigues.
No hay nada acá que valga la pena si lo buscas con malicia.
Es mi desahogo, mi verdad, mi forma de sentir.
No es una verdad absoluta, pero es la mía.
Y si eso te incomoda, no entrés.
Porque está claro que nunca me escuchaste de verdad.
No hay nombres, no hay escraches, no hay dedicatorias, no hay armas en mis letras. Pero hay verdad. La mía. Y también merezco poder decirla.
No me callo nunca más.
No me censuro por comodidad ajena.
No necesito que se sientan mal.
No espero disculpas.
Solo quiero que no se metan más.
No me culpes por tu dolor:
eso lo creaste vos.
Estás donde estás,
con lo bueno y con lo malo,
por tus propias decisiones,
no por las mías.
Respeta mis límites,
esos que aprendí a poner
cuando me cansé de ser frontera libre.
Y que te quede claro:
no te deseo el mal,
no te deseo nada.
Porque desear
es crear un puente,
y yo no quiero más puentes con vos.
Porque cada vez que pudiste,
no dudaste en crear un incendio
y dejarme adentro,
solo para preservar tus mentiras.
Solo quiero vivir en paz,
sin tener que pedir permiso para sentir.
Incluso si eso implica perder
lo que con confianza y amor alguna vez te brindé.
Quedártelo.
La vida siempre se encarga
de poner cada cosa
en su lugar.
Fer, empezando a poner limites.