Colaboración con “Denominación de origen” de Ugo Henrique (Mx)
Extraído de su blog: https://ugohenriquetalcual.wordpress.com
“Durante un poco más de doce semanas trabajé en u espacio público de exhibición y producción. Una ex cárcel con la misma estructura arquitectónica que operó, a través de celdas. Ese fue el espacio donde seis residentes socializamos procesos de arte contemporáneo.
Propuse diseñar una línea de objetos utilitarios que pusieran de manifiesto el contexto sociopolítico de Uruguay. A través de la documentación, socialización y trabajo colaborativo abstraje su actualidad para proyectar objetos utilitarios que evidenciaran frontalmente rasgos críticos de identidad. Con todos ellos formé una propuesta de diseño interior, una especia de showroom; lo que Baudrillard llama "la libertad real del objeto". Cada diseño tuvo su "denomicación de origen": el nombre de la persona o lugar que representó.
¿Para qué?
En el especto de los proyectos de arte contemporáneo, el tema de la identidad es recurrente. Esta residencia me permitió afirmar que no estamos errados en redundar con este tema. En mi caso lo abordé desde el diseño, un petexto distendido que me permitió acercarme a creativas y creativos para sentir Montevideo y su posicionamiento activo en la recuperación y proyección de sus orígenes, nuestro orígenes. Presenté un living en el que simbolicé a través de cada objeto un estado de encuentro, tal y como definiera Borriaud al arte.
Estos fueron (algunos de) los objetos y acciones que integraron la muestra de la Sala taller 5 durante setiembre y noviembre en el Espacio de Arte Contemporáneo.”
Mis colaboraciones consistieron en ser modelo para presentar los objetos de diseño; y en ser performer en una acción diseñada colectivamente junto a él y algunes artistas más (”La trampa”, realizada en el cierre de Sala_Taller 5).
A continuación alguna de las fotografías en las que colaboré, con sus correspondientes descripciones al pie:
El farol es pieza de Claudia Montero. El barrio donde ella vive y trabaja es Paso de la arena, ahí nació Pepe Mujica, tema que uso para simbolizar: existe una mezcla aromática del incienso junto con la arena que se escapa sutilmente del farol, a pesar del encierro.
Piezas encontradas durante un recorrido por la parte sin rehabilitar de la Ex-cárcel de Miguelete. Inventé un lenguaje básico especulando que estos objetos podrían funcionar para comunicarse colectivamente en un contexto carcelario.
Marilia Bianchini, compañera de la residencia, produjo papel con fibra de cáñamo y en su proceso de extracción descartó la vara seca de la planta. Reutilicé este material. Uso alternativo de la planta, vista normalmente sólo como marihuana, abre el diálogo en un país donde es legal.
Una queja constante que percibí fue la falta de recurso primario dentro del país, desde la yerba mate hasta las piedras usadas en joyería son importadas. Situación que encarece casi todo el consumo local. Este monumento sonoro simboliza el desgaste que puede replantear inclusive la identidad nacional. Gota a gota el agua cae de la botella sobre el bote generando un sonido sutil pero incómodo a la vez. La botella se vacía.
Un aspecto característico que escuché en repetidas ocasiones, respecto al imaginario relacional uruguayo, fue la impuntualidad. Este reloj está pensado para justificar tal falla ya que la hora sólo se puede ver al fondo del objeto, haciendo un “esfuerzo extra”. La pieza metálica con pinzas es de Ika, con quien diseñé el reloj.
Una frase armada y muy recurrente durante muchos diálogos de identidad uruguaya, fue ésta, refiriéndose al supuesto exterminio de los Charrúas, cultura originaria de la región. Formalmente una "verdad" absolutamente cuestionable y poco probable.