Las 50 mejores canciones de los 60: 10-1
10. The Rolling Stones - “Sympathy For The Devil”
Cuando The Beatles dominaban el panorama musical de los 60, había básicamente sólo una cosa que le faltaba a su música: oscuridad. Ahí es donde entran Mick Jagger y compañía, buenos amigos de los cuatro de Liverpool que sabían que las dos bandas podían coexistir y que se posicionaron como el antídoto perfecto al pop infeccioso, proponiendo una imagen más atrevida que fascinaba a los adolescentes y enfurecía a sus padres.
Para lograr esto, Jagger decidió cantar como Satanás en primer persona. Es la canción que abre el “Beggar’s Banquet”, uno de los mejores discos de rock de la historia, y la que te demuestra, con las complejidades tan sexy del blues que Jagger y Richards idolatraban, lo que eran los Rolling Stones.
Líricamente, “Sympathy” puede ser el momento más increíble de Jagger (que la escribió sin Richards). Un fanático de la literatura y la historia, Jagger logra de alguna manera hilar la crucifixión, la Segunda Guerra Mundial y el asesinato de los Kennedys y formar un popurrí sobre la crueldad del ser humano. Y luego se lleva el crédito de todo eso. Nadie ha escrito una canción de rock sobre la maldad y el apocalípsis de manera tan sofisticada. Genio total. Woo woo.
9. Sam Cooke - “A Change Is Gonna Come”
Una de esas canciones que representa de manera absoluta el movimiento de los derechos civiles en los Estados Unidos durante los 60. Cooke logra evocar un sufrimiento genuino y atarlo a un mensaje honesto en un momento vital de la historia de su país, creando este tipo de gospel moderno con una de las mejores canciones que existen.
Antes de “A Change Is Gonna Come”, las canciones que habían hecho tan exitoso a Cooke eran temas de soul o pop, baladas románticas o canciones uptempo de contenido bastante light. Pero acá estaba sufriendo por la muerte de su hijo de un año y medio, preocupado por el racismo en el país (Cooke y su banda fueron arrestados por tratar de hospedarse en un motel para blancos) y -sobre todo- absolutamente inspirado por “Blowin’ In The Wind”, el himno de Bob Dylan. Cooke, que no podía creer que Dylan era blanco, se quedó impresionado por el sentimiento que gobernaba el movimiento folk y trató de hacer lo suyo para unirse.
El resultado de todo eso es esta canción. Un año luego de que la grabó, Cooke fue asesinado afuera de un hotel en Los Angeles y recién ahí es que “A Change Is Gonna Come” fue lanzada como un single y se volvió lo que es hoy. Su creador nunca llegó a sentir la reacción mundial generada por su grito por justicia, pero Rosa Parks dijo haberla escuchado luego de que Martin Luther King fuera asesinado y muchas otras personas encontraron refugio en ella.
8. Marvin Gaye - “I Heard It Through The Grapevine”
Si me pidieran nombrar una canción perfecta, probablemente mencionaría esta antes que algunas de las que he ubicado en mejores puestos en esta lista. Es el momento clásico de Gaye, el más oscuro en la historia de Motown, una voz un tanto paranoica, llena de dudas y arrepentimientos. Es una canción en la que la esperanza sencillamente no existe.
Es la historia, en primera persona, de una infidelidad amorosa de la que el cantante se entera indirectamente, a través de rumores y chismes de otras personas, y el dolor que viene con eso. Pero, considerando que fue inspirada por los esclavos negros durante la Guerra Civil, de alguna manera Gaye te hace sentir una angustia que tiene casi 400 años además de la suya.
Es una canción perfecta. Insisto con eso. Es perfecta porque la magia comienza cuando esa voz te choca, pero en realidad es perfecta desde mucho antes. Es perfecta por el detalle en la música, ese órgano misterioso con el que arranca, el tambor tan simple que le sigue, acompañando por el sonido cascabel de la pandereta, de ahí la guitarra que te corta hasta el fondo y esas cuerdas que te elevan. Los coros, el eco, el bajo, los arpeggios que envuelven a Gaye mientras cuenta como los chismes hacen lo mismo. Gaye se queja, pero sabe que ya está perdido.
7. Led Zeppelin - “Dazed And Confused”
Para ponerlo simplemente: si no te gusta “Dazed And Confused” creo que se me haría un poco difícil confiar en ti como persona. ¿Cómo no te puede gustar esto? Es básicamente el pico del blues psicodélico, la canción en la que Jimmy Page usaba un arco de violín cuando la tocaba en vivo, ocasiones en las cuales la banda se podía emocionar tanto que hay versiones que duran hasta 45 minutos. Zeppelin en su expresión más pura y simple.
Es una canción brillantemente cruda. Sí, Page se metió en un lío legal por plagiar la canción de Jake Holmes (junto a quien salió de gira cuando era parte de The Yardbirds), pero, ¿Qué importa? Si la de Holmes hubiese sido así de buena creanme que lo sabríamos, pero no lo es, le falta esa acidez a la guitarra que te dice que no siempre tienes que ser bueno, la línea de bajo tan resonante de parte de John Paul Jones y la manera en la que la batería de John Bonham ametralla en el segundo verso mientras Robert Plant hace lo que nadie hace mejor que él.
6. Bob Dylan - “The Times They Are A-Changin’”
“Quería escribir una canción grande, un tipo de canción con un tema, con versos cortos y concisos que se amontonen el uno sobre el otro de alguna manera hipnótica. Esta definitivamente es una canción con un propósito.” - Bob Dylan.
Mejor que eso es imposible de ponerlo. Es una canción con un propósito. Todos podían sentir el cambio en el panorama cultural y político a comienzos de los 60 en los Estados Unidos, pero Dylan fue quien supo articularlo y quien supo a quién se lo tenía que articular.
¿Lo mejor de todo? Es política sin ser sobre política. No agarra un tema y lo hace y deshace. Presenta, mas bien, un orden social que está en declive absoluto y a una nueva generación que quiere combatir el caos y la injusticia. Se volvió un himno absoluto, y con justa razón, por mas que Dylan luego haya dicho: “No la hice como una declaración. Es un sentimiento”.
5. Jimi Hendrix - “All Along The Watchtower”
Existen muchos tipos de covers. El 90% son aberraciones que no deberían existir. El 5% son interpretaciones que vale la pena escuchar para ver qué hace un nuevo artista con la canción original. El 4% son canciones que de alguna manera logran mejorar la canción original. El 1% restante son canciones que te hacen olvidar quién la escribió en primer lugar, que te hacen olvidar que estás escuchando un cover.
Esta pertenece a ese exclusivo último grupo, algo especialmente increíble cuando consideramos que la original viene de -quién más- Bob Dylan. Hendrix amaba a Dylan, diciendo que sus canciones “están llenas de las alegrías y penas de la vida” y sintiendo que eran canciones que el también podría haber escrito - aunque probablemente nunca terminado.
Dylan, por su parte, es, como nosotros, fanático máximo de la versión de Hendrix. “Me sobrecogió la canción. Tenía tanto talento, podía encontrar cosas en una canción y desarrollarlas vigorosamente. Encontraba cosas que otras personas no pensarían en encontrar ahí. Probablemente la mejoró.” y es por eso que ahora Dylan, cuando la toca en vivo (y es la canción que más veces ha tocado en sus conciertos), toca la versión de Hendrix, un pequeño tributo de un genio a otro.
4. The Beatles - “Something”
¿La canción más bonita jamás escrita? Quizás. Y definitivamente mi favorita personal de The Beatles. Escrita por George Harrison, mi Beatle favorito, supuestamente fue inspirada por Pattie, su eposa, la misma mujer que luego hizo que Clapton escribiera “Layla” cuando se dio cuenta que él también la amaba (y luego también “Wonderful Tonight”). Tremenda musa.
Harrison era un genio total. Humilde como siempre, esperó a que una sesión de grabación para el “White Album” termine y titubeó al pedirle al ingeniero Glyn Johns que se quede un rato más para ayudarlo con esta canción. Luego pensó que toda la canción le había venido muy fácilmente y que lógicamente eso significaba que se la había robado a alguien de manera inconsciente. Se la dio a Joe Cocker antes de dársela a su banda, pero, cuando finalmente se la enseñó a John, Paul y Ringo, el resultado fue obvio; Lennon dijo que era la mejor del disco, McCartney la nombró la mejor que Harrison había escrito y George Martin, el mítico productor, dijo: “Me quitó el aliento, principalmente porque nunca pensé que George podía hacerlo. Fue difícil para él porque no tenía contra quién rebotar ideas, como los otros dos. Él era solitario.”
3. Led Zeppelin - “Babe I’m Gonna Leave You”
Esta está acá y tan alto porque es la canción que me hizo enamorarme de Led Zeppelin por primera vez. Decidiendo empezar desde el comienzo con esta banda, me compré su debut, el "Led Zeppelin" de 1969.
“Babe I’m Gonna Leave You” es la segunda canción de ese disco, un cover de una canción de Joan Baez que Jimmy Page le tocó a Robert Plant la primera vez que se conocieron. Una canción con una estructura clásica que viene del mundo del folk siendo arremetida por los genios del rock. Qué más.
2. The Rolling Stones - “Gimme Shelter”
Mi canción favorita de los Stones, escrita por Keith Richards en 20 minutos y reuniendo todo lo que fueron esos últimos años de los 60. Es los Stones totalmente aceptando ese título de majestades satánicas que las masas querían otorgarles, la canción que ahora está tan atada a lo que pasó en Altamont, con ese estremecedor bajo de Bill Wyman y la estruendosa batería de Charlie Watts que traen consigo las balas y la sangre. “Es el apocalípsis, como si fuese por diseño”, dijo Richards.
No sé qué más añadir sobre esta canción. Sólo escuchen a la increíble Merry Clayton gritar “Rape! Murder! It’s just a shot away!” de una manera tan cruda y potente que literalmente hizo que pierda al bebé que llevaba en su vientre.
1. Bob Dylan - “Like A Rolling Stone”
¿Predecible? Absolutamente. Pero es por algo que es predecible. Esto es Dylan en su manera más pura, la definición de su sonido. Escuchar esta canción en vinilo es una experiencia alucinante, desde el tambor al comienzo (que Springsteen tan perfectamente comparó con alguien pateando en las puertas de tu mente) hasta la voz un tanto cínica de Dylan.
Ninguna canción en la historia ha sintetizado lo que es perder la inocencia y la experiencia tan dura que eso puede ser, ver tus creencias y tus mitos caer para revelar una fuerte realidad. Es Dylan siendo una estrella de pop y un recluso del folk a la misma vez, influenciando a absolutamente todo el mundo. Springsteen la escuchó a los 15 y es quien es en parte gracias a la canción, McCartney corrió a la casa de Lennon para escucharla juntos y se dieron cuenta que la música podía ser más de lo que pensaban era y generaciones futuras la escucharán y su vida (y quizás las nuestras) cambiarán al hacerlo.
How does it feel?