Difícil vs. Importante
Hay asuntos importantes y hay asuntos difíciles. La gente importante con una decisión de poder, por lo general toma decisiones, las cuáles son importantes más no son - técnicamente - difíciles de tomar. Puesto que son decisiones. La variable de su dificultad está en función de las piezas de información con la que se cuenta
Las tareas difíciles son aquellas que, sin importar cuánta información o gente se tenga, no podrá ser llevada a cabo de manera ágil ya que es, por definición, difícil. Lleva tiempo. ¿Cuánto tiempo? El tiempo que sea necesario.
La gente que resuelve problemas difíciles va desde los albañiles (cargar un bulto de cemento es difícil) hasta los cinetíficos buscando la cura del cancer. Ingenieros, escritores, músicos, programadores, doctores. Son gente que ejecuta.
Irónicamente, los “ejecutvios” dentro de una empresa, no realizan tareas difíciles, solo tareas, aparentemente importantes.
Un problema en esta dicotomía de asuntos a tratar es que, dentro de una organización, la gente que realiza decisiones importantes no está conciente cuán difícil son las tareas de la gente que realiza la gente encargada de “lo difícil”.
En el mejor de los escenarios, toda tarea que se lleve a cabo deberá ser igualmente importante como difícil. Solo asi se garantiza el progreso.










