En la aldea donde yo vivía se contaban múltiples historias de terror. Habian muchas acerca de lo que sucedía en las montañas, de lobos salvajes y de un ser mitad jabalí, mitad venado que rondaba la aldea en la noche en busca de niños traviesos. Pero habia una que era la mas real de todas, porque todos vimos lo que sucedió, nadie podía negar que era una realidad. Todos conocian a la loca Ari. Era una mujer en sus treintas que daba la impresión de estar loca o drogada. Y asi era como la trataban. Se paseaba los dias miércoles por el mercado y a veces tomaba productos sin pagar. O metía las manos en las hoyas de la comida del mercado, por lo que todos preferían huirle o espantarla de sus negocios. A mi me daba mucha triateza cuando la veía, parecia una niña indefensa o un perro callejero buscando un poco de comida, refugio y afecto. No es que no tuviera hogar, la verdad es que vivía en una casa enorme que en su momento se veia que habia sido muy hermosa. La heredó de sus padres, que se dice fallecieron solo unos años atrás junto con sus dos hermanos mayores. Les contare la leyenda que se esconde detras de este peculiar personaje.
Cuando la loca Ari era joven, era la mas hermosa de su curso. Vivía en la casa en la montaña, su papá era el herrero de la aldea y su mamá vendia pasteles. Económicamente estaban mejor que la mayoría de familias aquí. En mi familia nos moríamos de hambre, asi que cuando la mamá de Ari vendia sus pasteles en la panadería local nos gustaba ir a observarlos porque el dueño siempre se compadecía y nos convidaba una conchita para que remojaramos más tarde en nuestro café. No eran tan deliciosas como se veian los pasteles de la mama de Ari, pero era comida y era de los mayores lujos que nos dábamos con mis hermanos. Ahora, la señora de los pasteles no nos daba nada nunca. Ella era fría, nos veía de arriba a abajo con desprecio y nos pedía que no estorbaramos su camino. Ari caminaba a veces junto a ella, con su cabeza gacha y ayudaba a descargar los pasteles. Se veía que su mamá era dura con ella, pues siempre le gritaba y la humillaba. Incluso ante nosotros. Una vez cruzamos miradas, creo que sentíamos lástima el uno por el otro y senti que me sonreía.
Pero en fin, cuando fuimos creciendo, los rumores sobre lo que pasaba en la casa de Ari eran múltiples, decían que el herrero quemaba a sus hijos con hierros calientes y por eso todos eran tan retraídos los pobrecitos. Otros decian que jamas les habian visto una cicatriz y que seguro que la mamá los obligaba a no hablar con nadie porque eran presumidos y se sentían mas importantes que los demás. Pero yo se que por lo menos, ese no era el caso de Ari. Ella vivía muy alejada de su familia, todos eran fríos y crueles unos con otros y ella, por ser pequeña e indefensa era el saco de boxeo, todos se desahogaban con ella, le pegaban, le jalaban el pelo y la humillaban frente a los demas en la escuela. Y eran sus propios hermanos. Con el tiempo se promovió la idea de tener a Ari como el juguete de todos porque jamas se defendía ni reaccionaba. No tenía amigos.
Sus hermanos contaban que se la pasaba en lo profundo del bosque, donde los demas tenemos mucho miedo de ir, en la oscuridad bajo las enramadas y donde no se sabe qué animales se encuentran. Alli en lo alto de la montaña estaba la fuente de agua de la aldea, un pequeño nacimiento que nos había proveído por generaciones. Sólo un par de veces fui ran profundo adentro y me atreví porque ibamos todos los varones a reparar y darle mantenimiento a nuestros acueductos. Recuerdo como si fuera ayer la última vez que nos adentramos tan lejos. Y la vimos. Sentada en un árbol junto al lago. Uno de esos árboles que estan tan contaminados por los parásitos que ya no se sabe si sigue siendo árbol. Estaba sentada junto a sus raíces y sus pies colgaban sobre el agua. La vi hablando sola, contándole al arbol todo lo que le sucedía. Pude escucharla sin que se diera cuenta porque me le adelante al grupo, pero en cuanto escuchó que se acercaban personas dio un brinco, susurró algo al árbol y se escondió detras de unos
arbustos. Después de eso ya no la vi. Muchos la encontraron en la misma situación y es de alli que vienen las historias macabras que se comparten hasta el día de hoy. Aunque nadie sabe con exactitud lo que sucedia entre la penumbra del bosque. Nadie escuchaba entre los susurros de las hojas y el llanto de los animales salvajes. Solo Ari puede saber lo que en realidad sucedia.
Aquel árbol donde Ani se sentaba producía fuertes escalofríos. Como los parásitos lo habian devorado, parecía ya solamente un cascarón sin corteza cubierto de enramadas que lo habian consumido por completo. Nadie lo tocaba porque las señoras supersticiosas decian que tenia una energía malvada y que si lo perturbaban o cortaban nos iba a contaminar nuestra agua potable. Por eso nadie se metía con él. Esa vez logré acercarme lo suficiente al árbol para no querer volver a hacerlo nunca más. Realmente producía una sensación negativa que daba mucho miedo. No sé describirlo, pero causaba cierta incomodidad.
Cuandi crecí comprendí que todo era producto de la superstición de las personas. Pero cuando la familia de Ari murió y esta leyenda se comenzó a correr de boca en boca, supe que no era sólo mi imaginación. Habia algo en aquel árbol muerto, algo tenebroso.
Dicen que Ari se enamoró de él. Que era su amigo, confidente y compañero. Que a veces no volvía a casa en semanas y que a sus padres no les importaba, la dejaban y que cuando volvía, sin haber probado comida en saber cuánto tiempo se sentaba a la mesa y se comía sus frijoles. A su familia se le veia siempre igual, eran seres detestables y egocéntricos y cada vez que hablaban era para criticar o dejar claro que eran mejores que los demás. Se volvieron malos en realidad. Recuerdo que mi padre siempre decía: "la gente orgullosa un día recibe su bajada de la nube y se da un buen cuentazo". Nunca olvidé esa frase, porque unos años después, se encontró una cucaracha en uno de los pasteles de la señora y nadie volvió a comprarlos. Luego la ferretería del padre quebró porque se le derrumbó el local. Al parecer tenia malos cimientos y no aguantó un temblor fuerte. Yo también me asuste esa vez, porque vivimos en casa de lámina y la cocina se nos derrumbó, pero la volvimos a clavar bien y volvió a la normalidad. En cambio el señor papá de Ari se deprimió, nunca volvió a abrir la ferretería, sino que se llevó todo a su casa y atendía desde allí. Pero nadie llegaba porque estaba nuy lejos. Desde que todo esto pasó en un sólo año, no volvieron a ser los mismos. Se mantenían en su casa y solo bajaban al centro por las compras. A lo lejos en la montaña se escuchaban gritos por las noches y llantos aterradores, nadie sabía qué habia pasado. Hasta que un día no se escuchó nada. Todos podían dormir en paz, ya no habian mas gritos ni aullidos, pero esto despertó la curiosidad de la gente. ¿Qué les habia pasado? ¿Al fin se habian matado los unos a los otros? No sabían lo graves que eran estos chistes, pues nadie conocía la verdadera razón. Pero habia cierta tensión que los hacía temer de que algo grave en realidad hubiera pasado.
Los jefes de la aldea caminaron una vez hasta su casa con algunos regalos para ver cómo estaban, pero no habia nadie. Pensaron que quizás estaban de viaje. Pasaron los meses y nada. Todos comenzaron a hacer comentarios de qué podía haber pasado. ¿Se habían mudado? ¿Los habían atacado los lobos? Cualquier cosa que podían inventar. Pero nada tan descabellado como lo que yo sospecho que en realidad pasó.
A finales de ese mismo año, la gente comenzó a olvidarse de la familia de la montaña. Igual y se habían ido en busca de una mejor vida. Hasta que apareció Ari. Hecha un hueso, demacrada, con ropa andrajosa y cabello enredado. Sucia y sin vida. Todos se acercaron a ella y la acribillaron con preguntas. Pero ella no respondía, solo susurraba cosas ilegibles entre dientes y soltaba un olor tan desagradable que nadie queria ni tocarla tocarla y mucho menos ayudarla. Mi papá era un buen hombre, al final se compadeció y la llevó a la casa. Le dio agua y comida y no le hizo preguntas. Yo
busqué su rostro pero ella no hizo contacto visual. Bebió y comió y luego se levantó, dio las gracias y se fue de nuevo a la montaña. ¿Donde estaban sus padres? ¿Sus hermanos? ¿Se habian ido y la habian dejado sola? Todos sentimos lástima porque creímos que habia sido abandonada.
Como ya mencioné, era muy raro cuando visitabamos el nacimiento por lo que la historia dice que estuvo viviendo en el bosque todo este tiempo y por eso nadie la veía en mucho tiempo. Excepto algunos meses fríos, en los que se paseaba los miércoles por el mercado.
De repente comenzaron a haber muchas intoxicaciones graves en toda la aldea y nuestro centro de salud se llenó de personas enfermas que requerían el antídoto urgente. Incluso hubieron un par que no la contaron. Fue entonces cuando se dieron cuenta de que el agua que nos llegaba estaba contaminada. Todas las señoras se escandalizaron y rumoraron que alguien habia hecho enojar al árbol del lago. Puros cuentos, pensé. Tuvo que llegar una bomba de agua hasta la aldea que nos traía agua limpia y los hombres tuvimos que hacer la larga caminata hacia nuestro nacimiento, otra vez. Cuando llegamos, lo primero que noté fue que el árbol estaba mas muerto, si era posible, y el parásito mas fuerte que nunca. Ari estaba alli, y salió corriendo a esconderse de nuevo. Se me hizo tan familiar la escena que me reí, pero aún sentía pena por ella. Cuando se metieron los hombres al agua para revisar el estado del agua descubrieron que efectivamente, había una planta que había crecido del parásito que estaba soltando toxinas venenosas. Todos nos arremangamos el pantalón y nos metimos a arrancar este parásito de raíz, yo procuré estar lo mas lejis posible del árbol, aun no podía evitar sentir aquel sentimiento de que estaba vivo y que me observaba. Pero la raíz de las ramas estaban tan arraigadas al dicho árbol que decidimos que tendriamos que cortarlo. Todos ignoraron la superstición, ya quede todas formas el agua ya se estaba contaminando. Me sorprendió que Ari no saltara a proteger al árbol. Creí que era su gran amigo. Pero fue todo lo contrario, se veia curioss y hasta contenta, es más, me pareció que estaba interesada en que le diéramos fin. Imaginé que quizás no era cierto que hablaba con el árbol y eran solo imaginaciones nuestras.
Entonces ocurrió el escándalo del siglo, el peor susto que todos nos hemos dado. Mientras cortabamos el árbol, todos se pusieron alrededor con las herramientas y entonces escuchamos un horrible grito de uno de los hombres que sostenia la sierra y abrazaba el arbol. No podía ni articular palabra, estaba en un estado de shock. Cuando el jefe de la aldea llego en su auxilio y se asomó a ver entre las raíces, encontró una horripilante imagen: un brazo humano enredado entre la planta parásito. Cuando lo dijo en voz alts ninguno lo creía, tardamos en darnos cuenta de que nonera una mala broma, entonces todos corrimos para verlo con nuestros propios ojos y nos sorprendimos al ver que era cierto. Todos gritaban y algunos incluso vomitaron entre los arbustos. Yo sabía de quien eran esos restos. Mientras fueron quitando el árbol iban apareciendo mas restos, pero habia que cortar el árbol para recuperar la fuente de vida de la aldea. Asi que el jefe nos ordenó que no mos detuviéramos, ya después llamariamos a las autoridades.
Ari, por otro lado en lugar de verse triste o temerosa, parecia aliviada. ¿Qué significaba? ¿Podía su historia tener otra cara? Yo quise sacar mis propias conclusiones de la historia y no es por nada, pero me parecen las mas acertadas. Aunque al final cada quien cree lo que quiere, ¿no? . A mi me pareció que este parásito era mas fuerte y poderoso de lo que parecia. Lo suficiente no sólo para consumir un árbol y congaminar el agua de una ciudad, sino para devorar la vida de un ser humano, de Ari y de su familia. Me imaginé a su familia siendo controlada como zombies por el parásito para que Ari acudiera siempre a él en busca de ayuda. Me lo imaginé dañando el corazón de la loca ari para que nos odiara y no quisiera estar lejos de él. La consumió,
lo vimis todos. La convirtió en su juguete y luego, cuando le fue posible, consumió a su familia para que quedaran solos los dos. Quizas incluso la obligó a matarlos y llevárselos como alimento. Ella era su mascota, su huésped.
Se que suena descabellado y nadie quiere verlo así, todos creen que la loca ari se volvió tan enferma que los mató a todos en un arrebato de cólera. Es por eso que la llevaron a una institución mental. Pero yo estoy seguro de que no es así. ¿Saben por qué? Porque vi su rostro al ver que el árbol muerto era tumbado, vi su liberación, la vi aflojar los hombros y suavizar la mirada, agradecer a quienes tumbaban el árbol como si fueran sus mismísimos rescatadores. Era libre y ahora, aún encerrada en el manicomio, quizás es mas libre de lo que era entonces. ¿Y saben por qué más sé que es así? Porque crecí como una persona que también fue rechazada toda su vida. Porque también sufrí desprecios y maltratos de la gente a mi alrededor. Porque las personas solo demuestran que quieren aprovecharse de ti, así que al final todoa resultan ser parásitos. Me di cuenta de eso cuando pensé en cómo trataron a Ari, en por qué buscó refugio en lo profundo y misterioso del bosque. Y cuando vi que la acusaron de asesina, no pude mas que enfurecerme. Sentí que tenia razones para haberse aislado, porque la gente solo ve lo que quiere ver y quien sabe que cosas y abusos terribles sufria en su casa. Y nadie le dio ayuda. Por eso buscó un parásito que terminó por hacerle aún mas daño.
Estaba furioso con la aldea y por eso el dia que le prendieron fuego al parásito, algo se apoderó de mi. Una voz me dijo que lo hiciera y yo simplemente obedecí. Asi que, sin que nadie se diera cuenta, tomé un trozo de raíz y lo llevé de regreso a lo profundo del bosque y lo sembré. Lejos de la fuente de agua, claro. ¿Por qué lo hice? Sinceramente no lo sé. Pero creo que hay misterios que merecen vivir. Y quién sabe si un día alguien necesitará de nuevo el rescate de los abusos de los demás. Y sé, no tengo duda, de que los elementos de la naturaleza parecen tener respuestas que nosotros no. Esta es la verdadera historia de la loca Ari, es lo que elegí creer.