La creatividad no existe
Ciertas corrientes de la filosofía oriental hablan de que los objetos que vemos alrededor nuestro no existen de manera independiente de nuestra existencia. En “La mente despierta” el Dalai Lama, describe esto mediante un ejemplo.
Una silla existe porque nosotros la reconocemos como tal, si nosotros no tuviésemos la capacidad de reconocer una silla cuando la vemos, ésta no existiría, dado que no puede existir por sí misma. No existe tal cosa como la “silleidad” que da existencia a una silla independientemente de nuestra propia existencia. Por lo tanto, la silla y todas las cosas que existen poseen una “existencia interdependiente”.
Esta existencia interdependiente se puede ejemplificar también con un famoso kōan: "Cuando un árbol cae en un bosque, ¿hace ruido si no hay nadie para escucharlo?".
Inmediatamente, relacioné esto con un concepto sobre el término creatividad que leí del libro de David Perkins “Las obras de la mente”, este autor dice: “...la creatividad, es aquello que tienen las personas que logran resultados creadores; La idea de un resultado o producto creador es el centro conceptual; todas las demás palabras de la familia reciben de ella su significado”. Cuestionando la utilidad del concepto de creatividad, tanto como en la filosofía oriental se cuestiona la “silleidad”.
Perkins, brinda el siguiente ejemplo que se puede asociar de forma más directa con la creatividad “Así como hablamos de personas creadoras, hablamos de personas atléticas. Supóngase que acuñamos una palabra que signifique lo que las personas atléticas tienen, y que las hace atléticas, digamos, atleticidad. Ahora, podemos hablar sobre cuánta atleticidad tienen algunas personas, y hasta quizá tratemos de medir la atleticidad en relación con el cociente de inteligencia, el sexo y la raza. Todo esto suena muy científico porque atleticidad suena como una materia fija que podemos medir. Mas, tal vez, las personas sean atléticas por muchas razones diversas y en muchas formas distintas, y aun razones y formas que pueden cambiar con el tiempo. Lo mismo daría que habláramos acerca de cuan atlética es una persona, en lugar de hablar de cuánta atleticidad tiene, y la primera forma de hablar no hace esas sugerencias engañosas”.
Más allá de lo filosófico que posee esta crítica está claro que, el término creatividad le sirvió en su momento a Guilford para poner en foco el estudio de un “factor diferencial” que aparece cuando se estudiaba la inteligencia. Pero no siempre existió este concepto, y además tuvo una interesante evolución a través de las distintas eras históricas que describe Tatarkiewicz, resumidas en esta entrada.
Quizá lo más valioso en la reflexión de Perkins sea el énfasis que pone en el propósito que tienen las personas creadoras para crear algo y no en un concepto “material” que confiere características específicas para la creación.
Pero, si es cierto una cosa, y acá es donde se unen los conceptos de “existencia interdependiente” y la crítica al concepto de creatividad. La creatividad es subjetiva, “se crea para alguien” dice Kastika. Es decir, que la valoración (existencia o no) de la creatividad es subjetiva, depende del observador. La creatividad entonces posee una existencia interdependiente.
Cuán creativa es esta reflexión si no hay nadie que la lea?






