reblog and make a wish! this was removed from tumbrl due to “violating one or more of Tumblr’s Community Guidelines”, but since my wish came true the first time, I’m putting it back. :)
Three Goblin Art
noise dept.
KIROKAZE
DEAR READER

shark vs the universe
I'd rather be in outer space 🛸
Xuebing Du

ellievsbear

★

Kiana Khansmith

Product Placement
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Love Begins

⁂

JVL
PUT YOUR BEARD IN MY MOUTH

Origami Around
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@mrmystery
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- inspired by @reddarkfox222
The Dream of Leo
Leo was an impressive guy in every way except the one that seemed to matter most. He had a brilliant mind, perfect manners, and impeccable appearance. He always earned the highest grades in high school and now at university, but physically he went unnoticed: skinny, average height (actually a little below average), shy, and constantly dreaming of being popular—of having a bigger, more muscular body.
One night, while scrolling through obscure forums, he stumbled upon mentions of a mysterious Tumblr user who supposedly had the power to transform lives. When Leo finally found the blog, he didn’t hesitate. He opened the ask box and wrote:
El Trato
Alex, era un nerd flacucho de 21 años que pasaba sus días sumergido en libros de física cuántica, programación avanzada y debates filosóficos en foros online. Medía apenas 1.70 metros, con brazos como palillos y una espalda encorvada de tanto inclinarse sobre su computadora. Su inteligencia era legendaria: había ganado becas en la universidad, resolvía problemas matemáticos complejos en minutos y siempre tenía una respuesta ingeniosa para todo. Pero Alex estaba harto de ser el "chico listo" que nadie invitaba a fiestas. Quería ser fuerte, atractivo, el tipo que entraba a una habitación y todos lo miraban.
El Shampoo 2
Jonathan era un joven de 18 años, blanco, con cabello rubio que caía en ondas suaves sobre su frente, y ojos azules que brillaban con una inocencia casi infantil. Medía apenas 1.65 metros, un poco por debajo de la media, y su figura era extremadamente delgada, con huesos finos y facciones delicadas que lo hacían parecer un chico de 14 o 15 años. Sus amigos hacían comentarios sobre su apariencia pero él lo adoraba. Estaba obsesionado con la belleza: pasaba horas en tratamientos faciales, cremas antiedad, dietas estrictas para mantener su silueta esbelta, y rutinas de skincare que rivalizaban con las de cualquier influencer. Le encantaba la idea de ser ese tipo de chico guapo y delgado que subía TikToks e Instagrams haciéndose el tierno, posando con filtros de gatitos o bailando con movimientos suaves y adorables. "La belleza es eterna", se repetía mientras se aplicaba máscaras de colágeno.
Los Tenis de Eithan
Alexis y Eithan eran compañeros de habitación en la universidad, pero no podrían haber sido más opuestos. Alexis era bajito, delgado y no destacaba en ninguna actividad física; sin embargo, era un genio en lo mental. Sacaba notas perfectas en todas las materias, era educado, de buenos modales y siempre estaba dispuesto a ayudar a los demás. Por el contrario, Eithan era un desastre académico: reprobaba exámenes con facilidad y apenas prestaba atención en clase. Pero en los deportes, era una estrella. Representaba a la universidad en varios equipos, y por eso los profesores le daban una mano para que no fallara y pudiera seguir compitiendo. Eithan medía 1.88 metros y pesaba 115 kilos de músculo puro, lo que lo convertía en el clásico bully de la escuela: arrogante, egocéntrico, siempre haciendo bromas a costa de los demás y creyéndose superior a todos.
El Hotel ¡WOW!
En un mundo donde la belleza y la fuerza física eran celebradas como nunca antes, se organizó el primer Concurso Internacional de Belleza Masculina Juvenil. Cada país enviaba a su representante: el joven más guapo y musculoso, seleccionado tras rigurosas competencias nacionales. El premio no era solo un trofeo efímero; el ganador recibiría 2 mil millones de dólares en un fideicomiso que generaba intereses perpetuos. La lógica era simple y audaz: estos jóvenes ya lo tenían todo en términos de juventud, atractivo y salud. Solo les faltaba la riqueza absoluta para resolverles la vida para siempre, permitiéndoles vivir sin preocupaciones, rodeados de lujos y oportunidades ilimitadas.
Cabeza limpia y fresca
Joel siempre había sido el chico más brillante del salón. A sus 17 años, sus profesores lo consideraban un prodigio: resolvía ecuaciones complejas en segundos, debatía sobre filosofía con una profundidad que desconcertaba a los adultos y siempre tenía una respuesta para todo. Pero también era un manojo de nervios. Se preocupaba por cada detalle: un examen, una conversación casual, incluso si su mochila estaba bien cerrada. Su ansiedad era como una sombra que lo seguía a todas partes, susurrándole que algo, cualquier cosa, podía salir mal.
Un día, mientras se miraba en el espejo, notó que su cabello estaba grasoso, pegajoso, como si no se hubiera lavado en semanas. “Esto no puede ser”, pensó, sintiendo una punzada de estrés. “¿Y si alguien lo nota? ¿Y si piensan que no me cuido?”. Decidió que necesitaba una solución inmediata y corrió a la farmacia del barrio.
Mancuernas Especiales
Nathan era el típico nerd de la universidad: flacucho, alto como un poste, con sus 1.90 metros, y siempre con la nariz metida en un libro de física cuántica o jugando partidas interminables de Dungeons & Dragons. Sus gafas de montura gruesa y su camiseta de Star Wars eran su uniforme oficial. Aunque era brillante, siempre se sintió fuera de lugar entre los chicos populares, los deportistas de hombros anchos que parecían dominar el campus. Un día, harto de ser el "palillo" del grupo, decidió que era hora de cambiar. Quería músculos, quería verse imponente, ¡quería ser un hombre nuevo!
If you would be willing to fall asleep and wake up to a hypnotic suggestion or effect that you can’t seem to shake on your own, reblog this so I know how to design a Choose-Your-Own-Adventure to putting you mind back together and removing the suggestion.
What…
Yes please,I’m ready and willing to try this for you,please help
Haha, that’s quite alright. I like your spirit.
What do you need help with?
Please Sir i want this
Damn this is is a major fantasy of mine 😈
911 notes
You’re clearly not alone. ;)
totally into this!! =O
El Concurso
En el auditorio del Gran Coliseo del conocimiento, el aire vibraba con expectación. Era la final del Concurso Nacional de Inteligencia Escolar, un evento anual donde las mejores escuelas del país enviaban a sus alumnos más brillantes para competir en rondas de preguntas sobre matemáticas, historia, ciencia y lógica. Los premios incluían becas universitarias, trofeos relucientes y el orgullo eterno para la institución ganadora. Este año, el Instituto Elite había apostado todo por Leo Vargas, un prodigio de 17 años conocido como "el genio de Amesbury". Con gafas gruesas, cabello peinado hacia atrás con precisión quirúrgica y una camisa abotonada hasta el cuello, Leo era el epítome del estudiante modelo. Sus compañeros lo admiraban, sus profesores lo idolatraban, y él mismo se enorgullecía de su coeficiente intelectual de 160.
El Genio Mal Interpretó Mi Deseo (¿o No?)
Santiago, un joven prodigio de 17 años, era la estrella académica de su instituto. Con calificaciones perfectas en matemáticas, ciencias y literatura, su mente brillaba como un faro en el mar del conocimiento. Sin embargo, había una sombra en su expediente: educación física. En deportes, apenas alcanzaba el mínimo tras suplicarle al profesor, su tutor escolar le advertía constantemente: "Santiago, tus notas son impecables, pero si no mejoras en deportes, no podrás destacar como el mejor". Esto lo frustraba profundamente. Además, había sido seleccionado para representar a su instituto en el prestigioso Concurso Nacional de Inteligencia, una competencia que pondría a prueba su intelecto contra los mejores estudiantes del país. La presión lo consumía; aunque confiaba en su inteligencia, temía no ser lo suficientemente brillante para ganar.
El Manuscrito
Lucas era la estrella indiscutible del gimnasio Hierro y Fuego, un lugar donde el olor a sudor y metal impregnaba el aire. Con 25 años, su físico era una obra maestra: hombros anchos como los de un toro, bíceps que parecían tallados en mármol y un abdomen tan definido que podía contarse cada músculo. Cada repetición, cada batido de proteína, cada comida medida al gramo era parte de su religión. Sus amigos en el gimnasio, desde los novatos hasta los veteranos, lo admiraban, y su entrenador, Mauro, solía decir que Lucas podría competir a nivel nacional si seguía así. Pero Lucas siempre quería más. No era suficiente ser fuerte; quería ser legendario.
El Reinado de Max
En una pequeña ciudad costera, vivía Max, un joven de 20 años que se consideraba el rey indiscutible del gimnasio local. Alto, imponente y con un físico esculpido a base de horas interminables de pesas y proteínas, Max no perdía oportunidad para presumir. Medía exactamente 1.90 metros de estatura, pesaba 95 kilogramos de puro músculo, con un índice de masa corporal (IMC) de 26.3, lo que lo colocaba en el rango de "atleta profesional". Sus bíceps medían 45 centímetros de circunferencia, su pecho expansivo llegaba a los 120 centímetros, y sus cuádriceps eran como troncos de 65 centímetros cada uno. Caminaba por las calles con el pecho inflado, luciendo camisetas ajustadas que destacaban cada vena y curva de su cuerpo.
El Amuleto
Fernando. Un joven de una pequeña ciudad costera medía 1.96 metros de altura, pero era tan delgado como un palo de escoba. Sus brazos eran como fideos, y su pecho tan plano que podía pasar desapercibido en una multitud a pesar de su estatura. Siempre había sido el "alto flaco" de la clase, el que se tropezaba con las puertas bajas y el que envidiaba a los tipos musculosos en el gimnasio. Soñaba con tener un cuerpo atlético, pero por más que entrenaba, su metabolismo lo mantenía en los huesos.
[Estatura: 196 cm, Músculos: Delgados y sin definición]
"MindBulk" Equilibrando Cuerpo y Mente
Alex, un joven 22 años, era el chico más inteligente de su universidad, realmente era un tipo muy listo. Estudiaba física cuántica, sacaba notas perfectas, devoraba libros de filosofía y ciencia como si fueran caramelos. Sus amigos le decían que era un genio, pero él solo veía el mundo como un rompecabezas gigante que quería resolver. Pasaba noches enteras debatiendo sobre teorías de la relatividad o programando algoritmos complejos. El gimnasio? No, Eso era para los que no tenían nada mejor que hacer. El prefería el gimnasio mental: leer, aprender, planificar su futuro como investigador en un laboratorio de vanguardia. Su vida era seria, estructurada, desde pequeño parecía un adulto, sin tiempo, 100% centrado en lo que hacia. No salía de fiesta, no perdía el tiempo en tonterías. Era disciplinado, y muy ambicioso. Y era esa misma genialidad lo que le hacia sentirse superior, simplemente se creía mejor que cualquier otra persona, el sentía que ninguna persona estaba a su nivel, pues para él era muy fácil manipular a cualquiera y pasarle por encima, su IQ era extremadamente alto.