Just a bad dream || [Self-para]
'' I have to keep cutting, its for my good.''
Tipo: Self-para.
Género: Horror, auto mutilación, esquizofrenia okno.
La rubia cerró los ojos, entrando en un gran sueño del que seguramente era ya muy tarde para salir. Lo único diferente de esa noche, es que sentía cómo si fuera real, como si de verdad sintiera el susto que puede notarse ahora mismo. Pero ahí estaba, una oscura habitación en la cuál no se veía nada. ¿Había, alguna vez, Alaska mencionado que le tenía una gran fobia a la oscuridad? No a la oscuridad en si, si no que a la soledad en ella, el gran silencio que invade la habitación cuando todo se ve completamente negro. Así mismo se veía.
Alaska caminó. Debajo de ella habían cristales, y estaba con los pies descalzos. ¿Qué tipo de pesadilla era esta? ¿Y por qué su cerebro jugaba con ella? El salón, de la nada, ya no era oscuro. Si no que habían luces penetrantes, de esas que te hacen doler la cabeza. Era la misma habitación en la que dormía cuando era una niña, cuando creció hasta ser una adolescente. ¿Qué pasaba adentro? Estaba lleno de vidrios por el suelo, clavándose en sus pies pero ella, simplemente no sentía el dolor. Unas imágenes recorrieron frente a ella. Licántropos, cómo los odiaba. Después de que habían matado a su manada... tal vez a su familia... los odiaba, simplemente no podía aguantarlos aún que podrían ayudarle.
Escuchó una voz atrás de ella, y no era cualquier voz, era la misma suya. Diciéndole unas palabras que podía entender claramente, las cuales describían su pasado como druida y lo mal que lo pasaba cada vez que pensaba en cuidar de hombres lobos. La rubia pensaba que no lo lograría jamás, y al parecer no se equivocó. Por primera vez. La voz sonaba un tanto escalofriante, bueno, su voz se escuchaba así. Alaska jamás siseaba las palabras, nunca tenía una voz ronca y de venganza porque le temía. Aveces podía ser muy valiente, y otras, muy cobardes como esta vez.
Cuándo era pequeña, Alaska era una niña que se acomplejaba de si misma. No estaba segura de que haría bien su trabajo como druida; sin embargo estaba segura de que sí lo haría todo mal. Cada noche, tomaba algún objeto afilado y cortaba sus muñecas, por más ridículo que parezca. Prometió nunca más hacerlo después de aquello, ya que le recordaba a todos sus mal momentos.
Pero su voz le decía que lo hiciera. Que se acercara a ese cuchillo, y que hiciera lo mismo que antes.
''Si quieres salir de este cuarto, debes hacerlo''
Alaska se acercó más, tomando aquel cuchillo y para después cortar su piel en las muñecas. La sangre salía a montones, Alaska se encontraba en un estado de trance. Seguía haciendolo como antiguamente lo hacia, solo que ahora estaba fuera de control.
''Debo hacerlo por mi bien''.
La rubia le teme a que le dominen. Y eso es lo que se está dejando hacer.
''Para salir de esta pesadilla''.
También, odia tener que hacer cosas que había prometido no hacer. Pero hay algo a lo que odia más, y le teme aún más; la inseguridad de ella misma.
''Tengo que seguir cortando, es por mi bien''
Despertó con esa frase en la cabeza, el corazón latiendo a mil, deseando que fuera una pesadilla y si que lo era para su fortuna. Sus miedos se habían hecho presentes en aquella pesadilla, tal vez la peor de toda su vida.






