Una escandalosa silla rechinó en el suelo justo en el preciso momento que Julliete entraba por la parte trasera de la cafetería, lo cuál ya era un habito —Mierda— susurró y se fue directamente a donde guardaban los refrigerios. Tomó una rebanada ed pastel imposible, un poco de chocolate y se sentó en alguna mesa, todo esto sin prestar atención del chico que ya estaba ahí —¿A qué hora apareciste aquí?— Soltó la pelirroja un tanto sorprendida.
Elevó su mirada hacia la pelirroja, quien acababa de entrar en la cafetería sin haber notado la presencia de Nithael. Minutos más tarde, una vez que ella consiguiese lo que fuera que estaba buscando allí, se percató de él y le habló.-- Bueno... --Miró su reloj e hizo un cálculo rápido.-- A las 15, éso quiere decir que hace una hora y media estoy aquí.















