BEST FRIENDS — enhypen hyung line
Cansada de ser rechazada por su falta de experiencia sexual, una chica pide ayuda a sus cuatro mejores amigos con una petición peculiar.
INSPIRADO en 'YOUR TURN' de @mssishipi! y; 'RENT-FREE! ' de @swiftjay23
୨୧ dinamica: mejores amigos - hyungline x reader !
୨୧ contenido explícito (smut): Pornografía con argumento, orgía, sexo oral, eyaculaciones faciales, juegos con los pezones, masturbación, fijación oral, sexo sin protección, lenguaje degradante, apodos cariñosos (bebé, amor, cariño, etc.), doble penetración, sexo anal sin protección, bofetadas, masturbación manual, sobreestimulación, eyaculación femenina, creampie, esto es pornografía pura pero con un romance al final, cuidados posteriores al sexo.
୨୧ CANTIDAD DE PALABRAS: 9.4K !
sugerencia de spotify: bad idea right? ; Often ; Slow Down ; Señorita
nota: If you happen to be here and don't speak Spanish, let me tell you that the English version is available here. Por favor no republicar o traducir este OS en ninguna otra plataforma, gracias.
— Al final, ¿cómo te fue con Niki? — Preguntó Sunghoon, metiendo un puñado de papas fritas a su boca.
— Oh ella verdaderamente no quiere hablar de eso. — Respondió Heeseung tirado en el sofá, junto a él la chica, con un leve sonrojo en las mejillas, rondando los ojos y suspirando.
— Fue una total mierda. — Soltó. — Él me rechazó por ser "una niñita aún"
Jake sentado al lado de Sunghoon soltó una risa sonora. — Eso no tiene sentido.
— Verdad, es decir, ¿quién no aprovecharía la oportunidad de estar con una virgen?
Sunghoon comentó, aun comiendo. La chica bufó — Hombres — Pensó ella, se le olvidaba que sus mejores amigos eran simplemente h o m b r e s.
— No seas grosero Hoon, la pones mal a la pobre.
Jay entró a la sala del apartamento de Heeseung, donde estaban teniendo una pijamada, trayendo con él latas de cerveza, golpeando por detrás de la cabeza a su amigo. Este no se quejó.
— Descuida, ya vendrá alguien que no sea un imbécil, o un estúpido, o un idiota, o un abusado, o un...
— Ya entendí Jay, gracias... — Se quejó la muchacha. — De verdad pensé que él estaba interesado.
— Lo estaba, pero en follarte duro.
— ¡Sunghoon! — lo reprocharon los tres chicos a su alrededor. El mencionado rodando los ojos. — Hijos de puta, ahora se hacen los moralistas. ¡Es la puta verdad! Niki solo quería sexo rápido con ella, pero como ella no cedió tan fácil como él esperaba la mandó a la mierda.
— Sunghoon no estas siendo muy amable con tus palabras... — Heeseung abrazó a su amiga por el hombro. — Tranquila, que se joda Niki, eres una mujer divina, hermosa y tienes un gran corazón, él se lo pierde.
— Por Dios Hee, había formas más sutiles de ser un marica. — Se burló Jake, bebiendo de su cerveza.
Ella río, sus amigos eran hombres, pero eran buenos chicos, sin duda.
— Al menos no te acostaste con alguien que simplemente te iba a joder y luego desaparecer, supongo que eso hubiese sido cruel para ti, conociéndote.
Jay tenía razón, eso hubiese sido horrible, su amiga tenía fuertes sentimientos por el chico ese y descubrir que solo la quiso utilizar pegaba en el orgullo.
— No quiero hablar más de eso. Dios, me pone nerviosa... — Hubo un pequeño silencio, de un minuto nada solamente, los muchachos esperaron, sabían que ahí no se terminaba la conversación. — Pero saben qué es lo que más me molesta.
Ellos rieron bajito, su amiga era muy predecible.
— ¡Dios! Nos estábamos besando y el bajó la mano, pero me aparte, ME PUSE NERVIOSA OKAY. — Se cubrió el rostro con ambas manos, frustrada. — Me sentía lista, sí. Pero no sé, no sé qué pasó.
— Tomaló como una señal de que por ahí no era, solo eso. — Heeseung le extendió de su cerveza, ella pegándole un trago largo, molesta, frustrada, acalorada. — Despacio. — Río él.
— Jesús, debo ser la única chica en el campus que aún sigue siendo virgen. Necesito un novio, preséntame un amigo, Hoon, ese chico de ojitos lindos.
— Jungwon es igual que Niki, créeme, folla y se va.
— ¡Hombres! Todos igual de idiotas.
Los muchachos se rieron fuerte, Heeseung acariciando la cabeza de su amiga levemente. Jay se sentó a su otro lado libre, colocando una palma sobre la rodilla de su amiga, sonriendo.
— No hace falta que te apresures, cada uno a su tiempo.
— Eso lo dices porque tú ya lo hiciste. Todos ustedes lo hicieron, me sé sus historias de memoria.
— Cómo esa vez que Hoon se estaba jodiendo a una chica de primer año y entró su abuela al cuarto. — Recordó Jake, recibiendo un empujón por parte de Sunghoon, reprochando que no necesitaban recordar eso, que vergüenza.
— Estúpido, ¿y tú? Esa vez que no se te paró por estar drogado.
— Oh, esa chica era muy caliente encima, quedé como un inútil. — Fingió un llanto, riendo. — Pero Jay tiene razón, no tienes que estresarte por eso, es solo sexo. ¿O qué? ¿Estas muy desesperada por una polla?
Ella abrió la boca para insultarlo, pero la cerró, esquivando la mirada, sonrojada. Quitándole de la mano la cerveza a Heeseung, bebiéndola. Su amigo río a su lado.
— Lo está.
— Cierren la boca, idiotas, me incomodan.
Bufó molesta, dejando la lata ahora vacía sobre la pequeña mesa en frente. Aprovechó que se levantó para salir caminando de la sala, en dirección al cuarto de Heeseung.
— Me voy a cambiar de ropa. — Explicó.
Cuando regresó, ahora con un pantalón corto deportivo y una camiseta oversize sus amigos ya estaban en ropa cómoda también. Volvió a sentarse entre medio de Heeseung y Jay, colocando las piernas por sobre el regazo de Jay y la cabeza sobre la de Hee. Ambos sin decir nada o accionar, esa confianza era normal entre ustedes, eran amigos desde hace más de diez años.
Vieron una película, que eligieron Jake y Sunghoon. Todos bebiendo de la cerveza y comiendo papas fritas, de vez en cuando hablando de tonterías para reírse un buen rato. Ella se levantó del regazo de Heeseung, llamando la atención de los cuatro.
— No puedo con esto. — murmuró— Ayúdenme, ya estoy harta.
Jay, acariciando sus tobillos suavemente la miró confundido. — ¿De qué hablas?
— Sexo, Jay. Lo pensé, no quiero tener mi primera vez con un imbécil que me va a joder y luego desaparecer... Tal vez, es mejor hacerlo con alguien que sé que no me va a lastimar, alguien con quién tenga confianza y un buen vínculo.
— ¿Estás diciendo que quieres follar con alguno de nosotros? — Soltó Jake, algo sorprendido. Ella asintió.
— Ustedes no son unos idiotas. Bueno, a veces. Pero no serían malos conmigo.
— Bien, no más cerveza para ti. Estas diciendo tonterías, te estas dejando llevar por el alcohol.
Heeseung le sacó la cerveza de la mano. Ella rodó los ojos.
— Hablo enserio Hee. Es solo sexo, lo dijo Jake.
El mencionado se señaló a sí mismo, sorprendido porque le estaban echando la culpa con la mirada.
— Oh vamos. ¿Cuántas veces no les cedí mi habitación para meterse entre las piernas de una chica? Y las veces que les presenté amigas. Solo les estoy pidiendo una cosa.
Hubo un silencio. Ninguno sabía que decir. Había miedo, tensión, calor. Jake miró a Sunghoon a su lado, este con notable incomodidad. Jay miró a su amiga, y luego a Heeseung detrás de ella, había dejado de acariciar su pierna.
— ¿Con quién? — Dejó salir finalmente Jay. Mirandola, ahora diferente, no como una amiga. Ella vaciló, esquivando la mirada. No lo había pensado. — Uhm no lo sé. — Respondió.
— Cualquiera de ustedes está bien. No tengo en mente a alguien en particular. — Jake se levantó del sofá, pesado, con expresión nerviosa. Heeseung lo detuvo. — Ah-ah. Tú no. Eres un salvaje, la vas a lastimar.
Jake rodó los ojos, queriendo empezar una pequeña y estúpida discusión con su amigo. En eso, Jay se levantó del sofá, tomándola de la mano, jalando de su cuerpo en dirección a la habitación. — Tomaré prestado tu cuarto, Hee. — Avisó, cuando ya estaban prácticamente adentro. Cerró la puerta despacio, sin llave. Ella mirándolo nerviosa.
— Lo preguntaré solo para constatar. ¿Estas segura? No va a pasar nada que no quieras.
Ella asintió, en realidad aún dudaba en su mente, pero si retrocedía todo sería incomodo. Sonrió, mostrando una expresión que su amigo encontró adorable, sus mejillas rosadas por el efecto del alcohol y la piel algo rojiza por el ruborizado. Oh, Dios, eso hizo cosquillas en la polla de Jay. No tenía que engañarse. Su mejor amiga era caliente, era hermosa. Lo único que antes lo detenía era eso — que era su mejor amiga — pero ahora mismo, que tenía su consentimiento, que había sido su idea, no iba a contenerse.
Acercó su cuerpo sujetándola suave por la cintura, de manera delicada. La observó a los ojos por unos segundos, buscando alguna señal de arrepentimiento, al no recibir ninguna sonrió y junto sus labios. El beso era tranquilo, un poco torpe al inicio, pero Jay le susurro — Relájate, no pasa nada. — Ella dejando escapar un suspiro, buscando sacar de su cuerpo la ansiedad que la consumía, intentó seguirle el ritmo de los labios de su amigo. Lento, suave, con paciencia. Jay se relajó, apartando un poco el rostro.
— ¿Seguimos? — Buscó aprobación, ella asintió. Entonces él la sujeto con una mano la nuca, y la otra aún en su cintura, apretando más cerca sus cuerpos, besándola más desesperado ahora, con más experiencia y menos calma. Metió su lengua dentro de su cavidad, saboreando la cerveza aún presente, se alejó mordisqueando el labio inferior. Dejó pequeños picos por sus mejillas, primero un lado, luego el otro, le besó la nariz, los pómulos, la frente y bajó a su cuello. Ella se retorció bajo su agarre, riendo un poco. — Cosquillas — Se excusó apenada, él le sonrió para dejarle en claro que eran detalles menores.
Los besos siguieron la línea de su mandíbula, dejando humedad en la piel de su cuello, Jay podía sentir como su arteria bombeaba más rápido bajo sus labios. Apartó su cuerpo del de su amiga, viendo la expresión de rechazó de la chica ante la lejanía. — A la cama, muñeca. — Ese apodo hizo click en ella, podía sentir su piel super caliente para ese punto y ni siquiera la habían tocado más a fondo. Camino arrastrando los pies hasta la cama de Heeseung, bajo la atenta mirada de Jay, este se quitó la camiseta por encima de los hombros, arrinconando su cuerpo con el de ella ahora sobre el colchón, volvió a besarla, más hambriento, más sediento, más ansioso. Llevó ambas manos hasta la cintura de su amiga, acariciando la piel de su abdomen por debajo de su camiseta, sentía cosquillas, no de las que te dan risa, si no de las que hacen que se moje su intimidad. Jay sujetó el borde de la camiseta, mirándola — ¿Puedo? — Preguntó, la sabia que tenía permiso, pero no quería dejar de repetirle que él la iba cuidar. Ella asintió, ansiosa. Jay quitó de un tirón la prenda, teniendo ahora frente a sus ojos los senos expuestos de su mejor amiga, lo sabía, sabía que dormía sin sostén.
Se lamió los labios, comiéndola con la mirada, eso la puso ansiosa, necesitaba que dejara de prestarle atención a sus pezones puntiagudos, el chico volvió a besarla en los labios, bajo a su cuello con más desesperación, lamió y mordisqueo despacio sus clavículas. Saboreando el perfume ya casi inexistente, besó entre medio de sus dos pechos, y mirándola directamente a los ojos pasó la lengua sobre el pezón excitado, provocándole un leve quejido junto con un temblor. Sonrió, apoyando sus dientes en la punta, lo besó, lo lamió y lo acarició, repitiendo la secuencia con el otro lado, dejando una huella de saliva en ambos, se separó de su cuerpo, ahora sujetando el borde de sus pantalones cortos, los bajó despacio lanzándolos al suelo.
Ella sintiéndose muy acalorada y expuesta suspiró, Jay le acariciaba los muslos de manera amorosa y le dejaba pequeños besos, poco a poco fue acortando la distancia con sus genitales, sintiendo la respiración tibia de su amigo sobre su ropa interior, el chico plantó un beso en el centro de sus bragas — muy húmedas, pensó él— con un dedo apartó la tela, dejando ahora a la vista esos labios, pasó la lengua por medio de ellas, la chica gimiendo bajo suyo, sintiendo como su polla pedía auxilio debajo de sus pantalones. Besó y jugó con su lengua por toda la extensión de su feminidad, sintiendo como ella lo jalaba del cabello, algunas veces empujando para que fuera más profundo. El chico estaba muy decidido en hacerla sentir adorada en ese momento, besando su punto débil, generándole descargas eléctricas por la excitante sensación.
— Jay... es mucho... — Suspiró ella. Él se apartó un poco. — Es solo el inicio, mi amor. — Jay escupió un poco de saliva sobre sus dedos, llevándolos hasta su entrada, posicionó uno de ellos en la cavidad, besando a su amiga. — Respira...— Y lo introdujo, despacio, sintiendo como su compañera lo estrujaba nerviosa, siguió besándola, para distraer la atención de la intromisión, al sentir como ella se relajaba apenas empezó a mover dentro y fuera, metiendo un segundo y luego un tercer dedo, siendo más obvio ahora el sonido morboso de los fluidos golpeando con su piel. Jay besaba sus labios, luego su cuello bajando por su abdomen hasta su vientre, acariciándola con los labios aún mientras penetraba su entrada con los dedos y con el pulgar haciendo masajes en círculos sobre el clítoris. Se alejó luego de sentir las piernas de la muchacha temblar, quitando los dedos.
— Voy a entrar, muñeca. — Le avisó, Jay quitándose los pantalones junto a los boxers, liberando al fin su muy endurecida polla, roja y brillante, que lloraba por atención. Terminó de quitar por completo las bragas de su compañera, posicionándose entre medio de sus piernas, ella enrollándolas alrededor de su cadera. — Seré gentil, te lo prometo amor.
Parado firmemente frente al borde de la cama, tomó de sus caderas jalándola, colocó la punta caliente de su polla en le entrada, se adentró en ella, lento, con mucho cuidado, mirándola para escanear algún gesto de dolor o incomodidad. Ella sentía como la estiraba, ardía, pero no dolía, respirando hondo para liberar la tensión. Jay empujó hasta el fondo entrando por completo, escapando un gemido, esperando el momento para empezar a mover sus caderas, primero lento, con cariño.
— Mhg... Ja-Jay... — Ella gimoteó, con los ojos cerrados mientras con la mano acariciaba el abdomen del chico. — ¿Estás bien, muñeca? — Ella asintió, gimiendo fuerte nuevamente, él estaba yendo hasta el fondo, no fuerte, pero si pesado. — Más... más Jay... — Esas palabras fueron la luz verde que necesitaba para aumentar el ritmo y la amplitud de sus embestidas, ahora golpeando sus caderas más rápido, provocando que su compañera gritara más fuerte. El acariciaba su clítoris con el pulgar mientras bombeaba en su interior, la chica intentó cubrir su boca para no gritar fuerte, pero él no se lo permitió, sujetó las muñecas de ambas manos sobre el abdomen de la chica, aumentando más la velocidad. — No muñeca, te quiero escuchar... Dime, ¿Te gusta?
— S-si... Mhg~ Jay, si me gusta... — Habló a penas, no pudiendo pronunciar palabras correctamente por las descargas de calor que sentía por todo el cuerpo, nublando su mente, se sentía bien, muy usada, pero de buena forma.
— ¿Qué es lo que te gusta? ¿Uhm? Dilo. — Demandó el chico, agachando su cuerpo ahora frente al rostro de su amiga, dejándole un beso en los labios, gimiendo al unisonó. — ¡Ghk! Me gusta... cómo es-estas entrando... hmh... —Eso hizo sonreír al muchacho sobre los labios de ella, tirando con los dientes de sus labios. Soltó las muñecas para enderezarse, tomó las piernas de su amiga para dejarlas caer por sobre sus hombros, empujando su polla más al fondo, cómo si ya no fuera suficiente la profundidad en la que se introducía. — ugh~ Ja-jay... Ngh~ voy a-a... — Jay podía sentir como el interior del coño de su amiga lo estrujaba fuertemente, teniendo que renderizar sus movimientos, los muslos de la chica temblaron fuerte, soltando un grito intenso. — Eso amor... Córrete sobre mi polla, Mhg~ te amo, te amo... — Volvió a recobrar la velocidad de las embestidas, ahora más resbalosas por el orgasmo, el choque de sus testículos sobre su perineo era muy ruidoso. — ugh... estoy cerca amor... ahh-ahh... me voy a correr... — Gimió el muchacho, golpeando con dureza la pelvis. Tras sentir como miles de cosquillas le recorrían las piernas quitó su polla del interior del coño sensible y expulsó su descarga sobre el abdomen de la muchacha. Muy aturdidos, agitados y sudados. Cuando ya no salía ni una sola gota más de aquel liquido blanco y caliente golpeteo su polla por sobre los labios hinchados del coño, adolorido, excitado todavía.
— hmh... Y dime amor, ¿Todo bien?, ¿Está todo en orden? — Le habló, aun recobrando la respiración, parpadeando repetidas veces por el éxtasis. Acarició la mejilla de su mejor amiga sonriéndole como un tonto, besó sus labios y mejillas con ternura. — ¿Te gustó? o acaso fui un idiota, umh.
— No Jay, no eres un idiota. Todo bien... muy bien. — Contestó ella con la garganta seca y las mejillas rosadas. Sonrió. — Me gustó, cumplió con las expectativas, gracias. Te quiero mucho.
— Yo a ti, muñeca. Déjame limpiarte, ya vuelvo... — Jay se reincorporó, caminando hacía la puerta, pero cuando la abrió, no esperaba ver a Jake, justo en frente de él, con la mano sobre su polla fuera de sus pantalones.
—¿Qué haces? Asqueroso. — Jay reprochó a su amigo, mirando por sobre su hombro en dirección a la sala, Heeseung y Sunghoon estaba en la misma situación. Ambos masturbándose. — Ustedes no fueron para nada silenciosos, Jay. — Confesó Jake, aun bombeando su polla, mirando brevemente a la chica recostada en la cama. — Me toca a mi ahora.
Jake estaba por ingresar a la habitación, pero su amigo lo detuvo sujetándolo por el brazo, fuerte, posesivo. — No te la vas a follar. — Jake río sarcástico, mirándolo con una ceja alzada. — ¿Y por qué no? ¡Tú lo hiciste! y te encargaste de que todos lo escucháramos. Es injusto.
— Ella me lo pidió. — Justificó Jay. Jake negó con la cabeza con su dedo índice en su dirección. — No, ella dijo que estaba bien con cualquiera de nosotros, y tú te la llevaste. — Jay suspiró, estaba algo cansado como para tener que pelear con su amigo, pero tenía algo de razón.
— Entonces pregúntaselo a ella. Solo si ella quiere. — Ambos chicos giraron la mirada en dirección de su amiga, que ante la penetrante mirada de sus amigos tuvo la reacción de por inercia, cerrar las piernas para cubrir su zona intima. — Dile muñeca, Este salvaje quiere follar contigo, ¿te vas a negar? — Le habló Jay.
Ella parpadeó, era una situación que no imaginaba que sucedería, siendo un poco irónico, sabiendo que estaba teniendo sexo con su mejor amigo en la casa, la habitación y la cama de su otro mejor amigo, con sus tres mejores amigos en la sala, escuchándolo. Tambaleo la mirada entre Jay y Jake, sintiendo los nervios quemarle la yema de los dedos y el repentino frio pegarle en los pies. Estaba expuesta y caliente, aún sensible. Tragó saliva antes de hablar. — Yo... No lo sé... — Jay sonrió, intentando empujar al otro chico lejos. — Ves, no quiere follar contigo. Vámonos. — Pero el australiano no se lo permitió, apartó el brazo de Jay, adentrándose en la habitación y acercándose a la chica, comiéndola con la mirada, prácticamente.
— Vamos preciosa, no me dejes con las ganas... ¿Uhm? Hasta hace un rato estabas ansiosa por tener una polla que estabas dispuesta a tomar la de cualquiera de nosotros. — Habló Jake con la voz gruesa, grave, evidentemente cachondo, acariciando apenas su polla frente a ella. — Para qué tener solo una polla si puedes tener cuatro para tí solita, por esta noche.
— Jake... creo que estas presionándola de más. — Quiso intervenir Jay en la puerta. — Esta bien. Lo haré. — Ambos chicos quedaron en silencio luego de la respuesta de la chica, sintiéndose atrapada esquivo la mirada, cubriendo sus senos con sus brazos, sentándose sobre sus talones en la cama.
— Repítelo. — Demandó Jake. — Necesito volver a escuchar eso, y te juro por Dios, que será el mejor día de tu vida.
— Acepto tener sexo contigo ahora, Jake... y acepto hacerlo con los demás... solo por hoy.
Con eso fue suficiente para que el australiano sujetara su rostro con ambas manos para besarla, rudo, desesperado, ansioso. — Joder, no te prometo ser gentil. Pero si hago algo mal te dejaré patearme las bolas. — Eso la hizo reír, asintiendo.
Jake siguió besándola, básicamente comiéndose su boca de forma brusca, buscando saborearla por completo, mordisqueando su labio de a ratos, sin dejarla tomar respiro. Con una mano en su cintura y la otra sobre uno de sus pechos, presionándolo fuerte, estrujándolo y pellizcando el pezón con sus dedos, robándole jadeos que se obligaba a tragar mientras comía de su boca. Ella inconscientemente empezó a frotar su coño por las sábanas, Jake notando esto se alejó frenando toda acción.
—Haremos esto preciosa... — Giró alrededor de la cama, yendo detrás de ella, subiéndose en el colchón, presionando su pecho con la espalda desnuda de su amiga. — Abre las piernas, hacia tu público, Ja..~— Frente a ella, a un costado de la puerta tenía a Jay mirándola, fijamente, con la polla dura nuevamente y detrás de el a Heeseung y Sunghoon, en la misma situación. La situación la ponía ansiosa, demasiada atención para soportarlo, esquivando la mirada se sentó correctamente en el colchón, extendiendo las piernas.
Jake detrás de ella estiro también las piernas, sentándose, tomo las rodillas de la chica para abrirle las piernas de par en par, exponiéndola frente a los otros tres muchachos. Posicionó los muslos de ella sobre los suyos, besando y mordiendo su espalda. Llevó dos de sus dedos a la boca de la chica. — Chupa. — Ordenó, y ella lo obedeció, lamiendo ambos dedos, llenándolos de saliva, él jugó un rato con su boca y quitó los dedos con un sonido sucio — Blopp. Direccionó los dedos empapados al coño humedecido para pegar un cachetazo sutil, eso la hizo pegar un brinco. — Hmm con esto ya estas saltando, no me puedo imaginar con lo que te hare más tarde. — Frotó sus dedos de arriba a abajo sobre toda la extensión de la vulva, primero despacio, luego de repente hizo el mismo gesto, pero exageradamente rápido.
— ¡Oh- AAH...! — Gritó fuerte la chica, queriendo cerrar las piernas por la sensación de cosquillas que eso le había causado, Jake volvió a bajar la velocidad, dando círculos en su entrada, introduciendo sus dedos, mordiendo su hombro fuerte, haciéndola gemir.
— ¿Te gusta preciosa? ¿Uhm? ¿Te gusta cómo te toco mientras los otros te miran? Estas demasiado caliente, sin duda estas disfrutando esto.
Sus dedos follaban su entrada de manera ruda, entrando y saliendo, deteniéndose unos segundos para doblar los dedos en forma de gancho dentro de ella, tocando sus paredes. Heeseung se acercó a ella, subiéndose en la cama, con la polla en su mano direccionándola a su boca. — Comételo. — Ordenó con voz grave, eso hizo cosquillas en ella, abriendo la boca para recibir la polla hinchada de su amigo. — ohh~ umh... eso bebé. — Sujeto la cabeza de la chica con ambas manos, bombeando su boca de delante a atrás para que se lo tragara lo suficiente, llevando la cabeza para atrás al sentir la lengua hacerle círculos por la punta sensible. — Hazlo de nuevo y te voy a reventar la boca, lo juro, lo sentirás hasta el fondo. — Fue una amenaza que ella decidió tomar como desafío. Volvió a lamer desde la base hasta la punta, dejando un besito en ella, mirando a Heeseung en el proceso, provocándolo. Con la lengua jugó en con el orificio de la polla de su amigo, este tembló sobre el colchón, tomando la base de su polla con el puño.
— Abre bien grande para mi bebé, y respira por la nariz. — Ella obedeció, abriendo lo más que pudo la boca, sin chocar sus dientes con la carne. Heeseung empujo de una estocada su polla en la garganta de la muchacha, provocándole una arcada, pero no le permitió separarse, empezó a embestir su boca, sintiendo como su nariz chocaba con su vientre. — hmh~ ohh... bebé voy a ugh~... voy a correrme — Siguió embistiendo— ¿Te lo vas a tragar todo para mi verdad? Porque tú eres una buena chica, verdad. — Ella asintió, gimiendo con la polla dentro de su boca, haciéndolo vibrar, y a la vez con los dedos de Jake dentro de ella, haciendo que empiece a tener demasiadas cosquillas. Heeseung empujo sus caderas unas cuantas veces más hasta desparramarse en tu interior, bien al fondo, hasta la última gota de su semen. Quitó su polla de la boca de su amiga, super hinchada y colorada. Sonrió, besándola en la frente. — Hermosa, demasiado hermosa.
— Quítate, Jake. — Se escuchó decir a Sunghoon ahora detrás de él. Jake con un bufido quito la mano del interior de la chica, saliendo de la cama, Heeseung también bajándose, para retroceder y observar. Sunghoon acarició la espalda de su amiga, dejándole besos en el hombro. — Siéntate en mi cara, cariño.
— ¿huh? — Dijo ella, volteando a mirarlo, Sunghoon estaba desnudo, sonrió mostrándole los colmillos, besando sus labios en un pico. — Que te sientes en mi cara, amor, voy a comerme ese coño ahora. — Él se recostó en la cama, boca arriba, haciendo un gesto con las manos para indicarle a ella que debía sentarse. La chica posicionó sus rodillas a cada costado de las mejillas de Sunghoon, sin sentarse aún. Ni siquiera la estaba tocando directamente pero ya sentía su cálido aliento cerca de su entrada, él le sujetó de la cintura, hundiendo su rostro en su boca, con la nariz chocando con su clítoris. Ella gimió. Sunghoon lamió de lado a lado la entrada de su amiga, metiendo su lengua dentro de esta.
— Ohh~ Dios, Hoon... hmh~. No-no puedo. — Dijo mientras los dientes le temblaron unos con otros, estaba demasiado cerca y las cosquillas que le hacia la nariz de su amigo la volvía loca, llevó una de sus manos a su cabello, acariciándolo y jalándolo cuando el enganchaba su clítoris con los labios y tironeaba de él. — mmn~ ohh~ — Jay y Jake se acercaron a la escena, tomando las manos de la chica, direccionándolas a cada polla.
— Haznos sentir bien, muñeca. — Jay la besó en los labios, como él sabía hacerlo, con delicadeza. Ella moviendo sus manos sobre las erecciones de sus amigos, masturbándolos. Sunghoon levantó una mano hasta su pezón, pellizcándolo. y Jake lamía el otro.
— ¡Joder, Mierda... Hoon voy a- AAH~! — Su aviso llegó más tarde que su orgasmo, sintiendo un revuelo dentro de su vientre y las cosquillas viajando directo a su clítoris y a su entrada penetrada por la lengua de Sunghoon. Este lamió y succionó todo lo que la chica le daba. Las piernas de su amiga lo presionaron temblando, gimiendo, derritiéndose sobre él. Acariciando sus senos y muslos. Jake quitó su mano para intercambiarla por la de él mismo y masturbarse ferozmente.
— Abre la boquita para mí, preciosa. — Y ella lo hizo, abrió la boca, sacando apenas la lengua. El australiano bombeo su polla una vez más, dejando salir el chorro de semen en dirección al rostro de su amiga, embocando la mayor parte en la cavidad, y otro poco en sus mejillas. Cuando ya no salía más pasó su pene por sus mejillas, recogiendo el líquido que se le había escapado y metió la punta de su polla con semen en sus labios — Comételo todo, preciosa.
Sunghoon y Jake se separaron de ella, dándole un breve respiro. La cabeza totalmente por las nubes, totalmente caliente y temblorosa.
Heeseung sentándose en la cama, contra la cabecera, palmeó sus muslos, con la polla dura de nuevo. — Arriba bebé, demuéstrame que tan bien puedes montarme. — Sonrió, la chica gateo hasta él, posicionándose sobre su regazo, Heeseung tomo su punta y la guía en la entrada de su amiga, dejándole la responsabilidad. — Soy todo tuyo bebé, mi polla te pertenece ahora, sáltame hasta que ya no pueda más.
Ella bajó despacio, la posición la estiraba diferente que Jay, ella estaba sentada en la polla de Heeseung, la polla de su mejor amigo la perforaba hasta el fondo. Ambos suspiraron cuando llegó hasta el final. La muchacha movió las caderas en círculos, acostumbrándose. Luego empezó a subir y bajar lento, tortuoso para él chico bajo ella. Heeseung jugaba con sus pechos, con ambas manos los apretaba, los acariciaba y dejaba besos, lamia y mordía los pezones erectos y la miraba, totalmente desecha sobre él, con los ojos cerrados. — Mírame bebé — Ella lo miró, Heeseung sujeto sus brazos por la espalda, moviendo su cadera hacía arriba. — Salta más rápido bebé, fuerte. — Ella tomaba el impulso desde las rodillas, intentando no caer hacia adelante al estar sujeta por la espalda, brincando sobre la polla de Heeseung, entrando y saliendo, con el ruido del chapoteo por el lubricante natural que su cuerpo chorreaba.
— ohh~ hah~ Hee... ugh~ — Heeseung le soltó las muñecas, para sujetarla de las caderas, acomodándose en la cama para ahora estas acostado, teniendo la mejor vista que pudo imaginar. Elevó apenas las caderas de su amiga, sin salirse de su interior. Y empezó a embestirla duro, rápido, frustrado. El sonido que las nalgas rebotando por sus caderas y muslos lo hacían perder el control y ver como los senos de su amiga rebotaban frenéticamente apresuraban su segundo orgasmo de la noche. — ohh~ ohh... bebé voy a correrme. — Presionando muy fuerte sus manos en sus caderas la bajaba bruscamente hasta el fondo de su polla, haciéndola gritar — ¡Hee- AAH~! Ahí... justo ahí heeseung... por favor, Mhg~. — El chico sonrió victorioso, había tocado su punto dulce. Siguió empujándola fuerte y rápido, y más rápido, y más y más y más hasta que las bolas se le estrujaron, vaciándose dentro de ella. Teniendo que detenerse por como las paredes del canal lo apretaban, abrazó la espalda de su amiga y la recostó sobre su pecho, besando su mejilla. — Buena chica, muy bien bebé, me succionaste hasta lo último. — Río cansado, besando el hombro de la chica.
— Bueno mucho ya. Estoy esperando hundirme en ese puto coño desde que ella tiró la idea en la sala. — Se quejó Jake, frente a ellos, con su mano sobre su polla. — Heeseung, fuera, ahora.
Heeseung se río y movió a la chica de encima suyo, besándole los labios por última vez antes de apartarse. Jake sobre la cama, totalmente desnudo la movió por las sábanas y palmeo apenas su trasero. — Levanta ese culo para mi preciosa, te voy a joder tanto que vas a olvidarte de hasta como te llamas. — Ella, boca abajo se posicionó sobre sus rodillas y manos, sintiendo el calor subirle totalmente a la cara y al cuello, que posición más humillante Santo Dios. Tenía a los otros tres mirándola, masturbándose. Jake tomó su cadera y observo con un puchero su coño goteando. — Se ve mejor desde este ángulo, sin duda, y está goteando completamente. — Su amigo le lanzó una palmada en la nalga derecha, haciéndola jadear y que una mancha roja empezará a asomarse por la piel lastimada. — Y dime, ¿Cómo se siente tener la atención de tus cuatro mejores amigos? ¿huh? Te gusta, te encanta, ¿verdad? Te estas entregando como una puta total a nosotros. Amiga.
— Cierra la boca, Jake. — Se quejó ella, sintiendo mucho calor por todos lados, el australiano le volvió a palmear la nalga contraía, una y otra y otra vez. — Pídemelo. — Posicionó su polla en la entrada — Ruégame que te lo meta. Hazlo. — Besó su nuca, acariciando toda su espalda.
— Mierda Jake, por favor, hazlo... — Habló, meneando las caderas buscando intromisión. — No te entiendo, ¿qué quieres? ¿Umm? — Dijo su amigo, molestándola.
— Méteme la polla Jake, por favor, jodeme, fuerte, follame rápido. — Rogó, el chico sonrió en grande. — Lo que mi niña me pida.
Entonces empujo brusco y fuerte, prácticamente perforando los músculos de su interior. Eso provocó un grito desgarrador por parte de la muchacha. Agachó la cabeza por un segundo y cuando lo alzó las lágrimas estaban resbalando por sus mejillas, llanto.
— ¡Jake! La estas lastimando. Idiota. — Gritó molesto Jay, con Heeseung a su lado dispuesto a golpear al australiano.
— Claro que no. La muy zorra solo está exagerando. Le encanta que se lo meta duro hasta el fondo. ¿Verdad mi amor? — Empezó a empujar frenéticamente las caderas, jadeando. — ugh~ si... es-está bien... mierda, así... joder Jake, ohh~ — Vaciló la chica, demasiado aturdida por las embestidas como para ser clara con las palabras.
— Sunghoon. Métele la polla en la boca así deja de llorar la puta esta.
El mencionado se acercó, se agachó para estar a la altura del rostro de la chica, le acarició las mejillas, limpiando las lágrimas. Besó sus labios con cariño, ahogando los gemidos que soltaba por la follada que estaba recibiendo. Cuando soltó sus labios, dirigió su polla a su mejilla, pegándole unos pequeños cachetazos con él. Sonrió cuando ella sola por su cuenta busco meter la polla palpitante en su boca, tragándoselo.
— Ugh~ para ser la primera vez lo haces muy bien, amor. — acarició su cabello, excitado por la mamada que estaba recibiendo y por la vista de la polla de Jake hundiéndose en su interior, no hacía falta que empujara sus caderas, porque por el simple empuje duro que hacía Jake ella devoraba toda la longitud de su polla gruesa. — Ngh~ ¡A-Augh~! J-jake — Soltó un sollozo la chica cuando el dedo pulgar de su amigo se hundió en su trasero, abusando de su anillo. — Perdón mi amor, pero no me puedo aguantar... — Se defendió el australiano, dando masajes circulares en el anillo de su amiga, para luego hundir más su dedo, jalando las paredes.
— ¡Gah..~! mmn~ ohh~ Jake... m-más... por fa-favor más Ahh~ — Gimió sin vergüenza, muy fuerte. Para cuando se dio cuenta ya tenía a Heeseung y a Jay al lado de Sunghoon. Jake aun embistiendo duro, muy duro el coño empapado de su amiga recogió su cabello en su puño, jalándola, para que su espalda se pegue a su pecho, sin dejar de perforarla brutalmente.
— Míralos amor, míralos cómo se tocan viéndonos follar. — Sonrió y jadeo Jake en su oreja, mordiéndole el lóbulo, chupando su cuello, Jay tomó su mano para que lo tocara, acatando la acción. Heeseung y Sunghoon devorando cada uno un pezón. — Ahh~ ohh… ohh~ Dios, ohh~ Dios. — La chica sintió de nuevo esa típica descarga eléctrica recorrerle desde la nuca, por toda su columna hasta su coño abusado. Temblando bajo el agarre de su amigo. — ¡Jake! ¡Jake!¡Jake! — El chico la empujó nuevamente para colocarla sobre sus manos, metiendo su cabeza en la polla de Sunghoon. — Atragántate con esa polla, zorra. Te mueres si vieras como estas ahora mismo. Llorando y gritando mi nombre, mientras te rompo entera y mantienes la boca ocupada con una polla, y las manos con otras. — Habló de forma burlona, riendo, azotando su trasero una y otra vez. — Ahh~ Ahh… eres una maldita puta. Y te encanta serlo.
Jake salió de su interior, se agachó a la altura de su coño y escupió sobre él. Palmeando una cachetada fuerte en los labios sensibles. Sunghoon por su lado empezó a sujetar la nuca de la chica, temblando y mordiendo los labios muy fuertes, quitó la polla de su boca para terminar en su rostro, salpicándola completamente. — Ugh… totalmente una puta. — pasó sus dedos por el rostro de su amiga, y se los metió en la boca, dejándola que se lo saboreara por completo.
— Buena niña, cariño.
— Igual aún no he terminado contigo preciosa. — Jake la abrazó por la espalda, sujetando su cuerpo débil, acostándola completamente sobre su pecho, tomó su polla adolorida presionando sobre su segunda entrada. — Vas a tener que respirar muy hondo amor, no podré entrar si te tensas, anda muñequita, ábrete para mi polla. — Introduciendo lentamente su polla por la abertura estrecha de su amiga Jake gimió grueso, la presión que ejercían las paredes lo hacían perder el control. — ohh~ Jake... no-n-no puedo... Jake no... ¡A-Augh~! duele...
Jay se acercó a ella, para besarle con mucho amor, la tomo de las manos, sintiendo como ella apretaba las uñas en su piel y se quejaba sobre sus labios. — Tú puedes amor, lo estás haciendo excelente, si muñeca. — Su amigo había ingresado en casi su totalidad por detrás de ella, se sentía muy irritada, muy estirada, incomoda. Ninguno se movió. — Preciosa, me voy a mover y necesito que grites mi nombre lo más fuerte que puedas y me correré solo para ti. — Jake empezó a moverse lento, despacio y con cuidado. Estaba esperando a que su amiga dejara de estar tensa para moverse más rápido. Jay estaba tomando el control de besarla y atender sus pechos con sus manos. Y debajo, Heeseung acariciando suavemente su clítoris. Cuando sintió que la pesadez de sus hombros se relajó empezó a enterrarse más a fondo, veloz, y fuerte.
— hah~ Jake... ¡Jake! ohh~ — Gimió la chica, fuerte. Y eso fue suficiente para que el al fin se liberara en su interior. Besando su hombro y mejilla. Quitó su polla del interior adolorido y lo restregó por su coño. — Dios Jake no hagas eso, estoy aquí. — Se quejó Heeseung que había estado ahí abajo atendiéndola. — Mejor quítate.
El chico, aún cansado por la reciente descarga, la acostó a su lado en la cama, dándole un beso. Heeseung intercambió lugar con él, recostando su espalda a la cabecera de la cama. — Sunghoon ayúdala, sobre mí. — Sunghoon la agarró de la cintura, sentándola sobre el regazo de Heeseung. Quedándose detrás, con la polla dura sobre el surco de su trasero. — Amor, dime... ¿Quieres recibirnos a la vez? — El la miraba a los ojos, con esos ojos saltones que caracterizaban a Heeseung cuando buscaba obtener lo que quería. Sunghoon detrás de ella, acariciando con sus dedos su entrada débil y mojada, aun chorreando semen de las rondas anteriores. — Te hice una pregunta. Contesta. — Habló nuevamente, pero esta vez con los ojos cargados de deseo.
— Si... lo haré Hee... ambos, sí. — Él sonrió, besándola en los labios y luego frotando sus narices.
— Como toda una puta, sí. — Escupió Sunghoon en su espalda, metiendo su polla en el coño de su amiga — Ohh~ Uff... es mejor que cualquier otro coño que haya follado antes. — Sin moverse, sintió como la punta de la polla de Heeseung pedía permiso para ingresar a la par de la suya. Beso toda la espalda de su amiga mientras ella se retorcía bajo las dos pollas que le estiraban el coño en ese momento. Ambos se movían, intentando ir a ritmo. Mientras uno entraba el otro salía y así. — umh~ hmh… umh~ chicos... es mucho, de-demasiado... — Heeseung besó sus labios con desespero, abrazando su espalda y pegarla más a su pecho. — Tú puedes, como la puta zorra que eres. Estas tomando dos pollas a la vez. Dos putas pollas en tu coño. Una completa zorra, eso eres. — Escupió Sunghoon detrás mientras se movía, echando la cabeza para atrás. Con cada estocada intentando hundirse más a fondo y rozando con la polla de Heeseung, demasiada fricción.
— Hoon... no-no le digas así. Ella no es una puta. Ella es nuestra muñequita. — Heeseung la defendió, para él era diferente la dinámica, él la quería hacer sentir bien sin herir sus sentimientos. Podría estarle desgarrando el coño, sí. Pero los sentimientos jamás. — ohh… ohh… Dios, estoy cerca amor, estoy cerca. — Siguió empujando su polla dentro de ella, más rápido que antes. — ¡Gah..~! ah… ah… ah… Hee, Hoon... Voy-voy a...
— Hazlo. Hazlo sobre nuestras pollas, cariño. Y nosotros te llenamos de nuestra esencia también. — Sunghoon apretó su nuca con rudeza, abriéndole los cachetes del trasero, gimiendo al ver como los dos pedazos de carne entraban y salían juntos. Las piernas de la chica temblaron nuevamente, perdiendo la cuenta de las veces que se sintió así en la noche. Escondió su rostro en el hombro de Heeseung mientras ambos seguían bombeando su interior, el primero en llegar fue Heeseung, seguido de Sunghoon al poco tiempo. Ambos empujaron unas pocas veces más luego del clímax, saliendo despacio. Sintiendo el peso del cuerpo de su amiga relajarse.
Se sentía derrotada, débil, cansada y todo lo que le sigue. Aferrada torpemente al cuerpo sudoroso de Heeseung, Hoon ya se había alejado. — Oh Dios, se está desparramando todo el semen por su coño. Quien te viera, pediste una polla y obtuviste cuatro, muchas desearían estar en tu lugar, amor.
— Cállate Jake. — Se molestó la chica, con Heeseung encariñado con ella, acariciándole la cabeza. — No doy más chicos... ya.
— Una última cosa. — Habló Jay — De rodillas, aquí en el suelo. Ahora. — Ella levantó la cabeza, mirando con un puchero a Heeseung, este le sonrió, besándola. — Esto y terminamos, amor.
Ella asintió, moviéndose torpemente del regazo de su amigo, bajando de la cama para arrodillarse en el suelo, muy agitada aún. Necesitaba que se termine. Los cuatro chicos la rodearon de pie, Jay, que había pedido esta última escena, le colocó la polla sobre sus labios abultados en un puchero. — Chúpame la polla, fui el único a quien no atendiste con tu boca, amor.
— Literalmente fuiste el primero en follartela, que dices. — Se quejó Jake. Ella tomando con una mano la polla de Jay llevándosela a la boca, lamiendo desde la base hasta la punta en el agujero que despegaba liquido preseminal. Se lo metió entero en la garganta, chupando rápido, sonoro y caliente. Jay quitó su polla con un bloop, empujando la nuca de la chica a la polla de su otro amigo. Jake gruño al sentir los dientes rasparle la carne sensible. — No me muerdas preciosa, ya sé que te gusta tener una polla en la boca, pero no se come de verdad. — Río, acariciando el cabello de su compañera, acompañando los movimientos de su cabeza para que se lo tragara completamente. Presionando unos segundos el fondo, hasta ahogarla y soltarla de golpe, viendo como el hilo de saliva caía de su boca. — Ahora tu polla favorita, amor. — La aparto, empujándola hacia Heeseung, quien la veía como un animal salvaje a su presa. Ella acercó su boca abierta a la polla, pero el dueño la aparto a un costado, dejándola con un gesto de disgusto.
— Oh mírala Hee, se enoja si no se lo das. — Río Jake a su lado, masturbándose. — Pídemelo amor, pídeme que te lo de. Adelante. — Ordenó Heeseung, mirándola a los ojos. Ella trago saliva, sintiendo como sus propios muslos se empapaban, estaba agotada pero su cuerpo aun chorreaba de excitación. Él la esperó, levantando una ceja y ladeando la cabeza brevemente. — Por favor Hee...
— Por favor qué, no escucho. Hace un rato gritabas con dos pollas adentro y ¿ahora no puedes hablar?
— Por favor Heeseung, jodeme la boca con tu polla, por favor, lo necesito. A ti. — Él sonrió, cambiando su semblante a uno más suave, llevando su polla a su boca, jadeando por la presión en su punta. — Buena niña. Ahora respira hondo. — Acatando las ordenes tomo aire por la nariz y sintió como la punta caliente de la polla de Heeseung le golpeaba el fondo de la garganta, provocándole arcadas, él no la dejo retroceder y siguió golpeando su fondo. Jake y Jay tomaron sus manos para que los atendiera, con movimientos torpes masturbaba a ambos mientras recibía las embestidas de su otro amigo.
— Tengo una idea, deja solo la punta, Hee. — Habló Sunghoon, ansioso por ser el último. Su amigo hizo lo que le pidió, dejando únicamente su punta rosada sobre la lengua de su amiga, Sunghoon colocó la suya también, al lado de la anterior. — Chupa. Comete las dos pollas a la vez, como la zorra que eres. — La chica rodó los ojos, fastidiada por la actitud de su amigo, pero Sunghoon era así por naturaleza. Como pudo chupó ambas pollas, ambas puntas dentro de su boca, estirando sus mejillas más de lo que podía soportar, dejando escurrir saliva por los bordes, era un total desastre.
— Comete las cuatro amor, vamos. — Habló Jake, acariciando su cabello, esa quitó las dos pollas de su boca, cambiando por las de los otros dos chicos restantes. Masturbando a Heeseung y Sunghoon ahora. Luego quitó una, y siguió moviéndose sobre la polla de Jay, hasta el fondo, dando círculos sobre la punta, haciéndolo jadear. — Ohh~ Sigue con la otra amor, nos vendremos en tu linda carita. — Ella soltó la de Jay, abriendo la boca para la de Sunghoon nuevamente, haciendo lo mismo, de abajo hacia arriba, una y otra vez, masturbándolo y succionando la punta. — Carajo, ya casi, ya casi. — La liberó, dejándola seguir con la de Jake, este le hizo cerrar la boca lo más que pudo mientras empujaba su polla en una de sus mejillas armando una bola saliente en esta— Joder amor, ugh~ podría estar todo el día metido ahí, me encantas, — una imagen demasiado sucia y excitante que le contrajo las bolas. La soltó para seguir masturbándose el solo. Por último, nuevamente frente a la de Heeseung. Este acarició su mentón, luego subió los dedos a sus mejillas rosadas y a sus labios hinchados, ella no esperaba recibir una bofetada por parte de su amigo, no fue fuerte, solo picó muy apenas. Bajo la atenta mirada de los otros tres muy sobre el clímax, Heeseung volvió a abofetear su otra mejilla, dejando dos círculos rojos en ellos.
— Te encanta esto, ¿no es así? Lo estas disfrutando muchísimo. Te amo, se buena niña y abre la boquita para recibirnos. — Ella lo hizo, abrió la boca, sacando la lengua, esperando. El primero en hacerlo fue Jay, bombeando su polla con sus manos, expulsando su liquido sobre su rostro, hasta lo último, luego dejó que le chupara la punta una última vez, retrocediendo. Dándole lugar a Jake y Sunghoon, ambos a sus costados derramaron su esencia sobre la cara de su amiga, embocando en cualquier lado menos en la boca. Luego ambos golpearon sus pollas contra sus mejillas pegajosas. Finalizando con Heeseung, que acarició una vez más su polla y descargó el chorro sobre los labios de la muchacha, metiendo la polla hasta el fondo de su garganta una vez más. Salió de ella, cansado.
Pasaron unos segundos, alrededor de un minuto, donde lo único que se escuchaba en la habitación era la respiración agitada de los cinco. El placer yéndose poco a poco y atacando la vergüenza. Ella se pasó la mano por el rostro, quitando la viscosidad que la decoraba, le ardía un ojo y tenía la garganta seca. Las piernas empezaron a acalambrarse y su espalda baja dolía como el infierno. No se animó a levantarse, mirando el suelo, buscando concentrarse en otra cosa antes de morirse de la vergüenza, Heeseung la sujetó de la cintura, cargándola hasta el baño. Abrió la canilla esperando que se cargara con agua tibia.
Acariciando su cabello húmedo por el sudor y los demás fluidos, ella no lo miraba, tampoco busco hacer que lo haga, entendía que ahora estaba avergonzada, ya había bajado el éxtasis y pisado la realidad, y la realidad le apenaba. La bañera se llenó lo suficiente y la ayudó a limpiarse, pasándole una esponja con jabón — que olía a vainilla — por todo el cuerpo adolorido. Cuando llegó a su zona baja ella volvió a la realidad, cerrando las piernas. Tomo la esponja por su cuenta y se pasó por la zona, arrugando la expresión, dolía, si, bastante. Mientras lo hacía, muy despacio porque sentía la zona muy delicada, Heeseung le lavaba el cabello con su propio shampoo — que olía a coco — le hacía masajes en el cuero cabelludo, apreciando como ella cerraba los ojos y derretía el gesto. Eso le encantaba y Heeseung no quería admitir que cuidarla estaba haciendo que su corazón se exalte.
Cuando terminó la dejó sola para que se tomara el tiempo necesario, dejó una camiseta y un pantalón corto deportivo de el para que se vistiera. Heeseung volvió al cuarto, encontrando a Sunghoon y Jake totalmente tirados y dormidos en la cama, y a Jay en el pequeño sofá del suelo, vestido con sus pantalones.
— ¿Está bien? — Pregunto Jay. Heeseung asintió. — Dios, vístete, me incomoda verte la polla ahora, y a esos dos tambien. — Heeseung rió, buscando unos pantalones para vestirse, por mientras.
Alrededor de unos diez minutos después la chica apareció en la habitación, vistiendo la ropa de su amigo, secando su cabello con la toalla, ahora completamente limpia se podían notar todas las marcas violetas y rojas por alrededor de sus muslos y su cuello. Se percató que Heeseung y Jay la observaban muy detenidamente y no pudo evitar entrar en pánico.
— Ya, dejen de mirarme. O voy a llorar. — Reprochó, con un puchero y la voz suave. Ambos rieron, era adorable. Jay se levantó, desapareciendo en el baño. — Ven, te ayudo. — Heeseung le ofreció, con esa sonrisa dulce que el poseía, ella se acercó, sentándose en el pequeño sofá y su amigo detrás de ella, secando su cabello. — ¿Todo en orden? Umm... ¿Hay algo qué no te haya gustado? Digo, tal vez... Jake y Sunghoon eran muy groseros... no les hagas caso, le dicen eso a todas con las que se acuestan.
— Todo bien Hee, descuida. Solo, estoy muy cansada y me duele hasta el ojo. Mírame, está rojo. — Ella señaló su ojo izquierdo, él la observo, y efectivamente estaba irritado, supuso que tal vez en esa última actividad alguno se lo tiró en el ojo, pero no se lo iba a recordar, no ahora. — Necesito dormir dos días seguidos, te lo juro.
El río detrás suyo, peinó su cabello con el cepillo que había tomado del bolso con las pertenencias de su amiga. — Oye, ¿queda mal si te pido un beso ahora?, es decir, si yo te doy un beso a ti... no me malinterpretes ósea-
Ella sonrió divertida, amaba ver a Heeseung nervioso, asintió y se acercó a sus labios, besándolo torpe. El suspiró y tomó su mentón para seguir besándola, suave, delicado, con amor. Al separarse le sonrió y beso las mejillas, luego los pómulos y luego la frente. — Hee, detente o empezaremos una nueva ronda y créeme, no tengo energía. — El río bajito, asintiendo.
En la mañana, ella se despertó sobre la cama de Heeseung, con el mismísimo Heeseung abrazado a su espalda, muy sujeto a ella como no queriéndole dejar escaparse. Estaban solo ellos dos en la habitación. Se incorporó muy apenas, el brazo de su amigo sobre su cintura muy aferrado a ella. — Hee, despierta. — Le habló, la voz le salió rasposa y se la tuvo que aclarar, moviendo los hombros del chico para despertarlo. — ¿Ya estas despierta? Buenos días, bonita. — Ella se sonrojo, con las mejillas rosadas, él se le quedo mirando, muy atento, con un click en su mente. Solo despertó del trance cuando ella al querer levantarse retrocedió liberando una queja.
— Oh, oh... ¡Auch!. — Se quejó, tocando la parte baja de su vientre, en ese momento Heeseung se alarmó, levantándose de golpe. — Carajo, ¿Estas bien? ¿Qué te duele? ¿Te lastimamos? Te juro que si es así voy y les corto las pollas a los otros tres ahora mismo.
Ella río, negando. — Todo en orden, bueno, si, duele. Pero descuida, no es de vida o muerte. Solo, necesito ir a orinar, urgente. — Ella se levantó rápido de la cama, corriendo en dirección del baño, pero Heeseung no se quedó tranquilo cuando vio una mancha de sangre en las sábanas, tampoco cuando vio un pedazo de papel con sangre en el bote de basura del baño. Durante el almuerzo decidió no comentar nada al respecto, tal vez ella estaba avergonzada y no necesitaba exponerla ante los demás chicos.
Jay cocinó para todos el almuerzo. Juntos sentados en el comedor del departamento, comiendo. — Despacio... te vas a atorar. — Dijo Jake, divertido cuando la vio comer bastante energética. — Cierra la boca, tengo hambre obviamente. — Discutió ella con un pedazo de carne en la boca, mirándolo enojada al australiano. — Y entonces, ¿Como te sientes? — Preguntó Jake.
— ¡Santo Dios! Podrían... simplemente dejar de preguntármelo, por favor.
— Solo nos preocupamos por ti muñeca — Menciono Jay, dejando un pedazo nuevo de carne sobre su plato. Sonriendo. — Estoy bien chicos, ya.
— Así es, no tienes que tener vergüenza, somos tus amigos después de todo. — Jake le acaricio la cabeza con unas palmadas, sonriéndole. — Bueno, el concepto de amistad escalo bastante la verdad. — Ella rodó los ojos, Sunghoon acercó un pedazo de verdura a su boca con los palillos, ofreciéndoselo, ella negando con la cabeza, — Yo tengo los míos, gracias — Dijo, Sunghoon acercando más el palillo. — Come, anoche abrías en grande la boca y ahora te haces la delicada.
— Hoon, déjala. — Regañó Heeseung, el mencionado rodo los ojos y ella mordió de la verdura, comiendo. — ¡Ah! Lo recordé, ¿no te hice daño verdad? Digo, ya sabes a lo que me refiero... — Murmuro Jake, provocando que ella se atragante con el vaso de agua que bebía. Sonrojándose. — Hmm, todo en orden, solo... un poco de dolor, supongo que se irá luego. Eso espero, realmente estoy haciendo el gran esfuerzo de mantenerme sentada ahora.
Jake rio, abrazándola por los hombros. — Perdooooonnn. Me emocioné, pero al menos dime que si te gustó eso, anda dímelo por favor — Ella dudo un segundo, haciendo un gesto como si estuviera pensando. — Fue horrible, que no se vuela a repetir.
El chico quedo dolido, con una expresión de ofensa mientras los otro tres se reían. — Eres una mentirosa, ¿Te tengo qué recordar como gritabas mi nombre? "Méteme la polla Jake, por favor, jodeme" — Se burló el chico, muy divertido, imitando la voz de su amiga con exageración.
Recibió un golpe del puño de su amiga directo al pecho, molesta, giró y miro a Heeseung en busca de ayuda. — ¡Hee! Jake me está molestando, dile algo.
— Jake, la vuelves a molestar y te corto la polla, te lo juro, el cuchillo está en frente mío ahora. — El mencionado bufó — Aguafiestas. Bien, me callo.
— ¿Ustedes dos qué se traen? Andan muy melosos, no me digan que se enamoraron luego de esto. — Dijo Sunghoon — Heeseung literalmente nos pateó fuera de su habitación y se durmió contigo en la cama. Y ahora le pides que te defienda, ahh pero anoche "Por favor Heeseung, jodeme la boca con tu polla, por favor" — Se burló Sunghoon, imitándola, también.
— Listo. Me voy, al carajo. Los odio, no me vuelvan a hablar en sus vidas. — Ella se levantó de su asiento, dispuesta a caminar en busca de sus cosas e irse a su casa. Pero las manos de Heeseung la sujetaron de las muñecas, atrayéndola a él, abrazándola, ella escondió su rostro en el pecho de su amigo. — Cierren la boca o los voy a golpear. Y no, no estamos enamorados, se llama ser atento, Sunghoon, deberías aprender.
Luego de toda esa escena dramática los demás se fueron a sus respectivas casas, Jay ofreciéndose en llevar a su amiga en su auto, ella negándose, diciendo que se quedaría un rato más. Heeseung limpiaba los platos cuando sintió como su amiga lo abrazaba por la espalda. El dejó lo que hacía y se giró para tomar su rostro entre sus manos y darle un beso corto en los labios. — Hee... — Murmuro ella — Dime bebé. — Eres el mejor, solo quería decírtelo. Gracias por cuidarme, lo aprecio.
— De nada bebé, es lo mínimo que debía hacer luego de todo lo que hicimos — río apenas — Además, te quiero y aprecio mucho... eres mi mejor amiga... sería un idiota si no fuese amable.
— Uhm si... mejores amigos... Hee — Él la miro atento. — ¿Por qué me siento diferente contigo? Es decir, no sé, amm esto se siente ugh no se. Perdón, olvídalo.
Él sonrió, tomando su mentón para volver a besarla, más rápido, con más deseo, con más sentimiento. — A la mierda, para nada puedes volver a ser mi mejor amiga luego de esto, es decir, tuve la polla en tu coño y tu garganta, eso para nada es de amigos. — Recibió un golpe en el pecho — ¡Heeseung! No me lo recuerdes.
— ¿Nueva ronda? Solos tú y yo eh — Dijo el con una sonrisa pícara, solo buscaba molestarla. — No. Me duele el culo, literalmente. — El volvió a reír, besándola en las mejillas, abrazándola. Esa noche estuvieron junto solos en el departamento, simplemente compartiendo el tiempo y la cercanía del otro, sin toqueteos ni segundas intenciones. Bueno, con algunos ataques de besos de vez en cuando. Pero algo que habían descubierto ese día era que la atracción era mucho más que una simple noche de sexo, era de verdad, pero aún estaban aturdidos como para querer afrontarlo.
Seria problema para otro día.
Por fin! Lo publique. Espero les haya gustado y que los entretuviera un rato jeje. Pueden dejarme ideas, preguntas o lo que sea, todo es bienvenido.















