Domingo 16 de mayo, 2:42am.
Sé que es tarde, que probablemente tengas una carita enojada en este momento pero en mi defensa, no puedo dejar de pensar en ti y en lo que ocurrió hace unas horas.
Me quedé pensando sobre muchas cosas hasta formular esto, Jonathan, te amo de una manera incondicional y sana.
Yo no busco poseer tu persona, no busco hacerte sentir enojado, impotente o frustrado. Yo quiero que sientas la vida muchísimo más ligera a mi lado, porque te lo he dicho, tú felicidad, ver tu sonrisa o escuchar tu risa me llena de amor el corazón.
Mi vida, mis sentimientos no tienen por qué afectar ni dañar nuestra relación, entiendo el punto desde lo preocupante y frustrante que puede ser ver a la persona que amas en una situación en dónde no sabes cómo ayudarla pero por favor, no invalidez mi sentir. Sí para ti es difícil, para mí es el doble o quizá el triple. Por favor, tenme un poquito de paciencia. Llevo meses sintiéndome increíblemente bien, es normal tener mis tropiezos en este proceso.
Y al decirte que me tengas paciencia, es decirte que me apoyes en este proceso que me ha costado tantísimo, estoy haciendo lo mejor para mí bienestar emocional y para que, justamente, nuestra relación no se sienta como un problema al que se tiene que cargar y va acumulándose.
Ay chuchi, incluso en mis peores días lo único que deseo es un abrazo tuyo. Nuestra relación no se verá afectada de ninguna forma porque somos una pareja a mi parecer, lo bastante madura para saber cómo enfrentar una situación, somos bastante comunicativos y es por ello que había decidido decirte cómo me sentí.
Sólo fue quizá, un momento de debilidad, verdaderamente te lo he dicho, y no sólo yo, incluso mis amigos. Desde que te conocí soy una persona completamente diferente, veo las cosas de otra manera y no tengo intención de volver a sentirme mal. Pero en el proceso, es normal tener días malos. Ámame incluso en esos días, abrázame y cuídame.
Si estás leyendo esto, quiero que sepas que eres un excelente hombre, novio, hermano e hijo. Estoy orgullosa de la persona con la que estoy y me encanta presumirte con todo el mundo.
Nadie en toda mi vida me demostró un cariño incondicional y tranquilo como el que tú me ofreces en cada beso, roce o mirada. Con un simple "te amo" puedo sentirme absolutamente libre, feliz, en paz. ¿Te das cuenta de todo lo que provocas en mi ser?
Yo tengo la intención de estar contigo muchísimo tiempo y no es una novedad, ya lo hemos hablado. Yo quiero un futuro contigo. Yo quiero verte todos los días de mi vida, besarte en cada amanecer y cuidarte hasta el último segundo.
Sólo fue un tropezón lleno de tristeza, pero dentro de este tropezón volví a afirmar que quiero lo mejor para mí, para ti, para nosotros. Y quiero que me sigas diciendo que estoy loquita, que soy la niña de tus ojos, que me amas tanto como yo a ti.
Y si, puede que este loquita, pero como siempre te lo repito, estoy loquita por ti. Por tus preciosos lunares, tus nervios al quererme decir algo importante, tus ojitos llenos de brillo y tu aroma tan característico.
Yo elegí estar bien desde el momento que elegí disfrutar la vida y en ese trayecto te encontré. Y ahora disfruto la vida al doble porque todo lo que siempre quise, soñé o deseé de una relación y de una persona es todo lo que tú me regalas día a día.
Habrá momentos que no sabremos cómo hacer para que estemos bien, habrá días que no sabremos que pasa, habrá noches de no dormir que no sepamos ni que decir, habrá días que estaremos enojadisimos o discutamos pero hasta en esos momentos, quiero que sigamos siendo capaces de amarnos como lo hemos hecho hasta ahora.
El enamoramiento podríamos decir que es la primer etapa por la que pasamos en el amor, en donde existe una enorme carga emocional que arrasa con cualquier obstáculo.
Es decir, un exceso de dopamina y serotonina, pero las relaciones se van transformando con el tiempo, por lo que el enamoramiento se devalúa progresivamente.
Y este sentimiento que tenemos hace que el cerebro y el cuerpo no pueda soportar esta enorme carga emocional por tantísimo tiempo.
Así que si, el enamoramiento, tiene fecha de caducidad pero, justo ahí es cuando comienza un amor mucho más profundo, maduro e inteligente. Es justo cuando ves más allá de lo que habías idealizado, contemplas a la persona cómo realmente es y aprendes a querer sus virtudes como sus defectos, aceptas que tú pareja NO es perfecta pero aun así, sabiendo todo eso, sigues eligiendo estar a su lado.
Y el cerebro empieza a incorporar nuevos elementos químicos como las endorfinas que se asemejan a la morfina y serenan nuestra mente. Y mientras estas interrumpen en las vías primarias del cerebro se inaugura la segunda etapa del amor donde predomina la sensación de paz y serenidad.
Y sé que no será fácil, sé que ambos tenemos nuestros defectos, nuestro carácter pero como te dije un día, aún con todo eso, quiero que nos sigamos escogiendo, que sigamos aprendiendo del uno al otro, que crezcamos juntos en cualquier ámbito de nuestra vida, que no nos dejemos de amar. Seamos capaces de superar estos obstáculos que pueden venir en el futuro, seamos una pareja capaz de pasar esta etapa del enamoramiento y convertirnos en un amor muchísimo más fuerte y valiente.
En fin, esta carta sólo es para recordarte que eres la persona más importante para mí, que me encanta compartir todo el tiempo del mundo contigo y si pudiera, estaría ahí llenandote de besos y caricias.
Eres mi niño, mi solecito, mi pequeño amorcito.
Te amo tantísimo, no quiero que jamás dudes de mi cariño por ti.