La única fémina de la mesa Lo típico de que conoces a un master que te recluta para una partida a base de labia, dejándote fascinada con la historia (o no, ojo, a lo mejor ese finde no tenías otra cosa que hacer) y llega el día, vas al lugar acordado muy ilusionada por iniciar una nueva aventura y conocer a los que serán tus compañeros en esta experiencia.













