Te imagino pensando en mí. Todo el tiempo.
Te imagino pensando qué estoy haciendo, con quién estoy hablando, de qué me estoy riéndo, por qué estoy llorando.
Te imagino mirando mis fotos, no porque creas que soy linda, si no porque te soy interesante & eso me vuelve la más linda.
Te imagino nervioso, un rato antes de las cinco de la tarde, un rato antes de saber que me vas a cruzar.
Te imagino escuchando tus canciones & escuchándome en ellas.
Te imagino desesperado cuando me ves.
Te ves calmo pero por dentro no sabés cómo reaccionar.
No sabés si demostrar afecto es mucho, es poco.
No estás seguro si yo quiero lo mismo & la vergüenza te detiene.
Te imagino en llamas mientras te mostrás distante; en llamas porque me amas, distante por miedo.
Imagino que cada noche dormís imaginando que te abrazo.
Imagino que cada mañana despertás imaginando que te abrazo.
Imagino que te da vergüenza la brecha aunque no lo demostras. Imagino que te da vergüenza admitir lo que sos aunque yo ya lo sé.
Imagino que te derretís cuando te hago reír. Imagino que no sabes cómo disimular & por eso haces todo lo contrario a lo que espero. Imagino que no soportas mantenerme la mirada, por eso atinás a guiñarme un ojo & me evitas.
Imagino que crees que soy madura por eso no me invitás a tus juegos de niño.
Imagino que suspirás mi perfume, que soñás con que me hablás mientras apoyas tus labios sobre los míos.
Imagino que me extrañas cuando me voy.
Pero más que nada, imagino que lo que dice el resto es cierto & que lo que yo creo no es verdad.
Imagino que aquella noche que me dijiste que nunca te habías sentido así con alguien más todavía es verdad.
Y quizá algún día me alcance con eso.