Exclusión y superioridad.
El habla se encuentra constantemente condicionada a los discursos prescriptivistas que excluyen todo aquello que no cumpla con las reglas establecidas de pronunciación. Pero el planteamiento en la propaganda original (”Si dices ‘cercas’ es porque todavía estás muy lejos’”) no sólo se limita a poner en evidencia a aquellos hablantes que se expresan de esa forma, sino que automáticamente los margina y los repliega a una categoría externa y muy ajena a la de los sujetos letrados.
Esta campaña postula que los individuos que utilizan “cercas” en lugar de “cerca” están muy lejos de aquellos que, en efecto, poseen el hábito de la lectura (porque evidentemente leer y hablar son cosas que no se excluyen de ninguna manera). Además, no sólo eso, sino que este discurso plantea, supone, impone que la manera en la que utilices las palabras te va a otorgar un rango de inferioridad o superioridad dependiendo de la forma en la que utilices las palabras a partir de los libros que hayas leído.







