“FOXCATCHER” - ARMANDO EL ROMPECABEZAS DE LA DISFUNCIONALIDAD
En “Foxcatcher”, el director norteamericano Bennett Miller toma una historia real para mostrar un panorama de cómo las relaciones humanas pueden afectar el delicado equilibrio de cada ser humano.
¿Qué humano no es disfuncional? Todos tenemos un porcentaje. Puede ser pequeño o puede ser enorme. Sin embargo, la sociedad, ¿hace la vista gorda frente a la disfuncionalidad? ¿La disculpa cuando encuentra sus causas?
Bennett Miller es un especialista, y lo demuestra en su tercera película basada en hechos reales (las otras fueron “Capote” de 2005 y “Moneyball” de 2011), en contar una historia revelando sutil o abiertamente la personalidad de los protagonistas a partir de su fibra íntima.
En “Foxcatcher” se cuenta cómo un millonario de una añeja dinastía norteamericana se interesa en asociarse con dos hermanos dedicados a la lucha libre. ¿Qué lo motiva a acercarse a ellos? La película va enseñando una a una las piezas de un rompecabezas que merece armarse, para entender hasta qué punto la disfunción afecta al ser humano, sea pobre, rico o de clase media, tenga o no una familia a su lado, sea expresivo o sea callado.
Todo el argumento está rodeado por una neblina simbólica, en la que se confunden y a la vez se enturbian los deseos, las metas y las búsquedas de cada uno de sus protagonistas. Una “simple” vida apacible, una medalla de oro, un trofeo de metal o hasta un premio de carne y hueso, como el pobre zorrito que hacen escapar los insensibles ricachones antes de largarles encima a todos los perros que lo perseguirán para atraparlo y luego ser liquidado (de ahí vienen los vocablos “fox” = zorro y “catcher” = atrapador).
Las actuaciones sobresalen por su ejecución. Channing Tatum levanta su habitual nivel otrora de películas pop, para convertirse en un intérprete a tenerse en cuenta para papeles más serios. Mark Ruffalo está impecable. Ellos dos se ponen en la piel de estos hermanos luchadores con un pasado abrumador. ¿Y qué decir del millonario interpretado por Steve Carell? Una revelación gigante por parte de este actor, más relacionado profesionalmente con la comedia, en su primer papel dramático. Inicia un camino por el que ya pasaron, con altibajos, Robin Williams y Jim Carrey (que igualmente cuentan en su haber con dramas geniales como “Despertares” más “Good Will Hunting” en el caso del primero; y “The Truman Show” más “Eterno resplandor de una mente sin recuerdos” en el caso del segundo). Carell da una perfomance de la que todo aquel que ha amado su costado cómico debe sentirse orgulloso, ahora que efectúa un papel en un registro tan distinto a todo lo que hizo antes.
La disfuncionalidad de cada uno de los personajes de “Foxcatcher” gritará fuerte en momentos muy breves, a través de toda la historia. ¿Estaremos ahí para escuchar? Si estamos atentos, completaremos con naturalidad el rompecabezas hasta llegar a la última pieza, esa que nos confirma que muchas veces la realidad es más fuerte y sorpresiva que cualquier cosa que la ficción podría imaginar.

















