Esta salsa puedes hacerla y utilizarla para diferentes pastas o incluso, para pizza.
1/2 taza de cebolla picada
1/2 taza de chile pimiento verde picado
1 a de libra de carne molida de res o ternera
1/4 de cucharadita de paprika molida
1 taza de pasta de tomate disuelta en 2 tazas de agua
3/4 de cucharadita de albahaca molida
1/4 de cucharadita de laurel en polvo
3/4 de cucharadita de orégano molido
1 taza de tomates concassé (pelados, sin semillas y picados)
3/4 de cucharadita de orégano molido
2 tazas de salsa de tomate natural (opcional)
Las hierbas aromáticas puedes usarlas en hojas si no tienes en polvo o molidas, solo asegúrate de sacarlas antes de utilizar la salsa.
En una cacerola a fuego medio, pon a freír la cebolla, el ajo y el chile pimiento hasta que estén tiernos.
Agregar la carne molida moviéndola constantemente hasta que empiece a perder su color rosado.
Notarás que la carne empieza a soltar sus jugos por la cocción, es el momento de agregar las especias, la pasta de tomate y los tomates concassé. Cuando incorpores todo, agrégale el azúcar y la sal y verifica la sazón.
Tapa la cacerola y cuando llegue a punto de ebullición, baja el fuego y deja hervir alrededor de 20 minutos. Si cuando esté hirviendo te parece que está muy espesa para lo que quieres utilizarla, agrega las 2 tazas de salsa de tomate natural.
Es deliciosa y abundante, así que si en caso te sobra, puedes guardarla en frascos de vidrio previamente esterilizados para que se conserve mejor y por más tiempo.