DEJEMOS IR EL MIEDO.
El miedo es la médula de la nuestra manera de relacionarnos disfuncionalmente.
Sentir miedo nos puede motivar a querer controlar situaciones y/ó a descuidarnos a nosotros mismos
Muchos de nosotros hemos estado atemorizados durante tanto tiempo, que ya no clasificamos a nuestros sentimientos como miedo. NOS HEMOS ACOSTUMBRADO A SENTIRNOS ALTERADOS Y ANSIOSOS. LO SENTIMOS "NORMAL", incluso la paz y la serenidad pueden resultarnos in-cómodas.
En una época, el miedo puede haber sido apropiado y útil. Podemos habernos apoyado en el miedo para protegernos, en forma parecida a como los soldados en la guerra se atienen al miedo para ayudarse a sobre-vivir. Pero ahora, estamos viviendo la vida de manera diferente. Es tiempo de darle las gracias a nuestros viejos miedos por habernos ayudado a sobrevivir, para luego, decirles adiós.
Demos la bienvenida a la paz, la confianza, la aceptación y la seguridad.
Ya no necesitamos tener tanto miedo.
• Podemos escuchar nuestros miedos sanos y dejar ir el resto.
• Podemos crearnos una sensación de seguridad, ahora. Estamos a salvo, ahora. Hemos hecho el compromiso de cuidar de nosotros mismos.
• Podemos confiar en nosotros mismos y amarnos.
”Hoy dejaré ir mi necesidad de tener miedo, reemplazándola con la necesidad de estar en paz. Escucharé mis miedos sanos y me despojaré del resto”.
Desafiemos ésas ‘fantasías catastróficas’ de nuestra niñez... de a poquito... de a pasitos hagamos consciencia. Hoy SÍ podemos, SÍ sabemos… intentemos haciéndolo…
El miedo cuando es exagerado paraliza, no nos permite tomar riesgos, pues TODO ó CASI TODO se vive como una AMENAZA.
El miedo es una manera de EVITAR EL AMOR, es una manera de controlar disfrazada de “amor”, de “auto-cuidado”...
Quizá su origen sea un asunto inconcluso, una experiencia obsoleta (muchas veces es lo que sentíamos de niños, impotencia y miedo) IMPORTANTE a identificar, a revisar y a actualizar.

















