Una noche, mis letras caminaron por una vereda que terminaba en un cafe donde todas las noches llegaban cronopios y famas. Pedí un café bien cargado, y me senté en la esquina del fondo junto a un/a cronopio a conversar:
¿Por dónde comenzar?… No tengo nada, en concreto ¿tienes algo? Por lo general al escribir dejo que las emociones se apoderen de mí y me tomen cual amante, es así como nacen mis letras entre la realidad y la ficción, entre lo que es y lo que no, lo que fue y podría llegar hacer… ¿Por dónde empezar? Por el principio… Eso dicen los demás
¿Por dónde empezar? Si acaso existe algo concreto entre letras; Si estas no son más que artista, aves dibujantes de un anhelado cielo. Sacras, magnas y apasionadas amantes de latidos. Y ¿Por dónde empezar? si al leerla estas letras ya sueñan con volar por el borde de sus labios. Y dígame usted, dama de tintero, ¿Sabe usted por donde podemos empezar?
Creo que lo hemos hecho caballero, que mis letras sin buscarlo se han mezclado con las suyas y entre el caos va naciendo algo nuevo y excitante, que entre más letras y letras vamos tirando a los brazos de la nada que es todo empieza a tener una forma, pero ¿forma de qué? Entre susurros y un poco de letras, esto comienza a tener forma de “sueño”
Sueños de cristal, tinteros de fuego. Letras que naufragan por las venas dejando estelas de sentimientos. Letras que sueñan ser poema; poemas que anhelan nacer en las alas de su aliento.
Abre los tinteros, mujer de suspiros. Deja volar la locura, que de tus latidos nazcan las líneas de estos versos y que en tus labios mueran los míos. Cierra los ojos y deja a tu mano trazar la vida del bosque que guardara nuestra locura entre hojas.
Mis letras se entrelazan con las tuyas, tienen vida propia, nacen de mis entrañas de lo más profundo del ser donde dicen que esta el corazón y entonces escapan por mis dedos temblorosos y la pluma les da forma cual pincel sobre el lienzo y en la distancia se aferran a tus letras, llenas de susurros del viento, están vivas y soy presa de ellas
Resguarda tus temblores en la piel de nuestro bosque, abrazan las hojas tus aves; danzantes, libres y eternas artistas del viento. Vivas, vibrantes, magnas amantes de versos y poemas. Letras de susurros que abrazan la noche, distancias que extinguen la vida y se aferran a tus manos. Sueños que descansan en tus ojos, vuelos que nacen en tus labios mientras la luna observa escondida entre nubes el deleite de tus líneas. Y dime tú, cronopio de loco amor: ¿A qué verso nos conduce este viaje de eco cautivador?
Jugando con las letras formando universos donde nuestros lejanos mundos se encuentran y chocan, explosiones de sentimientos, letras sueltas, versos perdidos viajando por el espacio de este universo que se llama escrito. Compañero no sé a dónde vamos, pero se que este viaje se está tornando interesante y divertido. Y las cronopios locas como yo aman el camino que se llena de flores y no conduce a la nada, pero lo es todo, infinito y más.
Infinito que desprende el rugir del mar. Infinito que se viste de sueño e inunda nuestras letras nocturnas, oscuras, cálidas como estrellas, frágiles como gaviotas de cristal. Y es que el viaje a nuestro punto de todo y nada es extasiante, acelerado como locura de mar incesante.
Las letras se me escapan del tintero, las escucho montar vuelo en las alas de algún viejo recuerdo y es que intento cerrar los ojos y olvidar, pero esta maldita nostañsldjflaksdfasdf.... *Cae el tintero sobre el papel*
Tengo aquí en el pecho una pequeña caja de donde brotan palabras y crean versos y frases que hablan de un lugar donde puedo dejarlas ser libres y tocar el cielo, tocar tu piel y llegar a tu alma. En esa caja mis letras están desordenadas, a ellas no les gusta el orden y explotan contra la noche y contra los que dicen que deben ser ordenadas y en la infinita noche de esta vida forman versos y frases que acarician tu tintero…
...y es que tus letras son la paz de nuestro desorden. El alma se me estremece al contacto etéreo de tus versos y es que escucha al mar rugir por tus letras. Noche lunática, nocturna lunar; versos y letras de alquitrán, sueños literarios, anhelos de pluma angelical. Derecho y revés, el orden desordenado de nuestra loca sensación. Y es que mis letras no recuerdan el camino de vuelta al anidar en tu corazón. Viajeras sin control, surcan las noches hasta resguardar su vida entre el fuego de tu pasión.