El cansancio a veces sabe bien, aunque duela.
Pero reconforta saber que, más allá de lo que me cansa,
hay un deleite cuyo insomnio me regala un poema, una sonrisa, un recuerdo.
Y yo se lo arrancaré aunque tenga que extraerle toda su esencia,
porque lo que estoy viviendo no es un sueño.
Buenas noches amor




















