Día 06 - Sometimes...Someone. [7 días] Larry Stylinson
N/A: Mientras escribía cierta parte de este capitulo escuchaba una canción, que podría ser el soundtrack de ese pedazo, así que cuando diga “PLAY” le dan clic y los llevara al link de la canción para que la disfruten y sientan lo mismo que yo.
Lo miré mientras dormía, lo miré mientras yo no pude dormir, lo miré hasta el amanecer, lo mire con temor de dejar de mirarlo, con temor de no poder volver a mirarlo. Después bese su frente, cubrí su cuerpo desnudo y acaricie suavemente su rostro con el dorso de mi mano, me puse de pie y salí del lugar con la amarga sensación de que esa iba a ser la ultima vez que lo vería en mi cama.
Algo me decía que no debía abrir los ojos, no todavía. Ignoré todo aquello y los abrí. Sonreí al darme cuenta donde me encontraba. Fue real. Volví a cerrar los ojos con la intensión de volver al mundo de los sueños, pero pronto los abrí de nuevo, los pensamientos eran más fuertes, y en mis recuerdos de la noche anterior solo tenia a Louis acariciándome, besándome.
Pero no estaba a mi lado. Enrolle la sabana que me cubría a mi cuerpo y me levante con disposición en busca del dueño de la casa, y que ayer fue dueño de mi cuerpo. Volví a sonreír.
Cuando puse un pie fuera de la habitación, un olor familiar me invadió, busque rápidamente de donde provenía, y encima de una pequeña mesa que no había visto cerca de mi habitación, se encontraba un gigante arreglo repleto de peonias, peonias blancas.
Todos los jueves le llevo flores a mi madre desde que falleció, ella falleció un jueves, y hoy es jueves.
¿Cómo…?
Eran sus favoritas.
Sobre ellas había una pequeña tarjeta blanca, la tome con dificultad, mis manos temblaban.
“Para Anne Cox”
Era todo lo que decía, y aún así no necesite más para que mis ojos se llenaran de lágrimas, nadie había hecho por mi, nadie había hecho esto por nosotros.
Parpadee muchas veces evitando que las lagrimas cayeran, pero fue demasiado tarde y no me quedo mas remedio que limpiarlas torpemente, tome un respiro antes de darme una ducha rápida y vestirme.
Agarre el gran arreglo con impaciencia, ya quería llevárselo, pero antes, sostuve una peonia entre mis dedos, jale de ella y con mucho cuidado la deposite en la mesita de noche de la habitación de Louis, justo al lado de su cama.
- Gracias. – susurré.
Y salí del lugar a dejarle las flores a quien le pertenecen.
El licor quemo cuando se deslizo lentamente por mi garganta pero poco a poco se acostumbro al ya conocido sabor.
Cada sorbo, cada trago era una vía para escapar, para olvidar, pero también para recordar, olvidaba lo que sentía, pero no lo que era. Perdí la noción del tiempo, la noción de todo lo que me rodeaba.
Pero no podía olvidarlo a él.
Y la solución más viable era la ingesta de alcohol. Como lo hacia él, como lo hacia mi padre. Bebía para soportar la presencia a su lado, para aceptar que la mujer que era su esposa no lo amaba, él lo sabia, siempre lo supo, patético. Igual que yo, igual que él.
Unas manos acariciaron mis hombros, sentí el falso contacto y la repulsión que posiblemente le causaba, pero me deje llevar, de todos modos mi estado no estaba lo suficientemente consciente como para preocuparme por ella y de todos modos, no era la primera vez que lo hacia.
- ¿Necesitas compañía, cariño?
La mire, sus ojos eran más pálidos, desteñidos, un poco más opacos, pero al fin de cuentas, verdes. Y el verde era todo lo que necesitaba.
Cuando regrese a casa me di cuenta que Louis no había regresado, había pasado gran parte del día fuera, y no había comido. Gretta tampoco estaba, así que decidí preparar algo para cuando Louis llegara. Para ambos.
Sonreí mientras me dedique a preparar los alimentos, agregue una tarta como postre, la favorita de mi madre, se la prepare a ella tantas veces, y no lo había vuelto a hacer, hasta ahora.
Acomode la mesa, con cubiertos, tal como Gretta me había enseñado, tal como a Louis le gustaba.
Decidí no comer nada hasta que él llegara, comeríamos juntos y le preguntaría como había sabido lo de las flores.
Me fui a tomar otra ducha, por segunda vez en el día, no sé por que razón me encontraba tan nervioso, lo hice muy rápido, no quería que Louis llegara mientras yo aun estaba en la regadera. Tome las ropas más bonitas que encontré y me vestí, acomodando mi cabello un poco, aunque no pude hacer mucho por el. Regrese a la cocina, y me senté en el asiento que había adoptado como mío durante estos días y espere hasta que mi cuerpo se empezó a quejar adolorido de estar tanto tiempo en la misma posición.
La comida ya estaba fría, y ya era bastante tarde, me pregunte como el tiempo había pasado tan rápido, pero tan lento a la vez, el cielo estaba poco a poco perdiendo su color y el departamento estaba escaso de luminosidad. Decidí irme a uno de los sillones de la sala de estar, que parecían mas cómodos que la silla donde me encontraba, y me recosté en el. Después de tanto esperar, me quede dormido.
Un estrepitoso ruido de algo cayéndose me hizo despertar algo sobresaltado.
No veía nada, la oscuridad reinaba el lugar. Hice un esfuerzo y logre ver casi sobre la mesa una silueta que pronto se convirtieron en dos. Me quede estático, inmóvil. Una mujer estaba sobre la mesa donde antes había estado la comida que ahora estaba tirada y esparcida por todo el suelo. Louis estaba sobre ella, besándola y sujetándola con una fuerza salvaje. Quise apartar la mirada, pero no me fue posible.
Ese no era el Louis que me había hecho el amor. Si es que alguien me había hecho el amor, si es que para él había sido eso…
Los ojos de azules de Louis se encontraron conmigo en la oscuridad, pero no dejo de hacer lo que estaba haciendo, la mujer paro de besarlo y miro en mi dirección.
- ¿Quién es? – escuche la voz femenina preguntar.
La simple palabra de tan solo cuatro letras hizo eco en todo mi cuerpo, en todo mí ser.
Lo extraño es que ya lo sabia, sabía que no era nadie, que no tenia nada ni merecía nada.
La condujo a su habitación, donde la noche anterior él y yo…
Me miro por última vez antes de cerrar la puerta. Mis rodillas se debilitaron y me deje caer sintiéndome ligero, vacio.
Desee no tener oídos, desee ser como Gretta para no haber escuchado lo que esta noche escuche.
Los gemidos de ambos atravesaban las paredes llegando hasta mí pero situándose en alguna parte de mi pecho.
Como pude me puse de pie y camine a la habitación que estaba ocupando, dejándome caer en la cama, cerré los ojos y seguí deseando que las paredes fueran de hierro.
Me detuve en seco, me quede inmóvil.
Peonia.
No, Harry, no...
Cuando reaccione, ya era muy tarde.
Algo en mi se había roto, debería llorar, pero no habían lagrimas, pero no había nada. Nada, absolutamente nada.
No sé por cuanto tiempo estuve mirando un punto fijo sin realmente mirar. Pudieron pasar horas, incluso, días, y ni siquiera pude haberme percatado.
No se en que momento deje de escuchar, no se en que momento deje de mirar, ya no había nada.
“and I wanna be there when you’re… coming down
y yo quiero estar ahí cuando … estés cayendo”(*)
- ¿Harry, estas despierto? –
No respondí.
“and I wanna be there when you hit the ground
y yo quiero estar ahí cuando toques fondo”
Se sentó al lado de mi cama, lo sé porque sentí un lado hundirse.
- ¿Harry? – volvió a decir.
Tampoco hubo respuesta.
- Dime algo – suplico – Lo que sea.
“so don’t go away, say what you say
así que no te vayas, digas lo que digas
pero dime que te quedarás
forever and a day…in the time of my life
para siempre y más… por toda mi vida
porque necesito más tiempo
just to make things right
para hacer las cosas como deben ser”
Beso mi hombro, giro mi rostro y beso mis mejillas, sentí algo salado, pero no pude distinguir que era, beso mi frente mi cuello, y al final mis labios. Yo no me moví, no separé mis labios.
Quito mi camisa, y mis pantalones lentamente, yo no hice nada, lo escuche susurrar mi nombre varias veces pero no respondí. Toco mi cuerpo pero de repente mis sentidos se cerraron, ya no hacia, no veía, no olía, ni sentía nada.
“damn my situation and the games I have to play
maldigo mi situación y los juegos que debo jugar
with all the things caught in my mind
con todo lo que tengo en mente”
damn my education I can’t find the words to say
maldigo mi educación, no puedo encontrar las palabras
about the things caught in my mind
para decir lo que tengo en mente”
Deje que hiciera de mi lo que quisiera.
Yo soy nada y nada puedo sentir.
- Harry, mírame, no me lo merezco, pero mírame. Aunque sea por última vez.
Mi cerebro reacciono ante sus palabras, algo en su tono de voz, algo en él me hizo mirarlo.
Un intento se sonrisa se formo en sus labios.
- Gracias.- susurro uniendo su boca a la mía.
No separe mis labios, pero el no se dio por vencido, lo hacia todo con delicadeza con cuidado, quería algo de mi, se estaba esforzando. Tomo mi labio inferior entre los suyos y lo acaricio, lo succiono suavemente y por fin separe mis labios, me rendí y deje su lengua penetrar el interior de mi boca.
No hubo disculpas, por que no había nada por que disculparse, no hubo promesas por que no había nada que prometer, había algo, parecido al arrepentimiento en ese beso, parecido al dolor, parecido al amor.
Pero ninguno de los dos dijo nada.
Hoy es el último día.
Mañana me voy.
Mañana no lo volveré a ver.
“me and you what’s going on?”
¿qué nos ocurre a los dos?
Mis manos tomaron su rostro y lo acerque a mí, profundizando nuestro beso, nuestro último beso.
“all we seem to know is how to show
parece que solo sabemos mostrar
Y por un momento, aunque sea solo por hoy, solo por esta noche, volví a sentir que me hacia el amor por ultima vez.
the feeling’s that are wrong”
(*) Noel Gallagher - Don't Go Away (Acoustic)