Feliz Día del Amor
Hay amores vagabundos, amores serios, amores pasajeros, amores profundos, amores eternos, amores que parecen amores, amores que confunden y amores que fijan cimientos, amores que mueven y amores que detienen, somos esclavos y amos de tal sentimiento, nos hace crecer un día y al siguiente nos minimiza, nos trae felicidades inmensas y tristezas monumentales, puede ser puro y casi sagrado, como puede ser para nada casto y muy controvertido, nos hace crear mundos y destruir universos, motiva y desmotiva en el mismo instante y con apenas una mirada o una palabra dicha a destiempo con o sin intención. El amor provoca deseos y cancela propósitos. Nos hace unirnos y separarnos. Pero nos es necesario como la vida misma. No importa que amor sea en que envuelve nuestra persona y se explaye hacia otra. Es la máxima atracción entre los seres humanos, fuente de sonrisas y lágrimas, de paz y guerra que se sostiene en el delgado hilo de la tolerancia, del cariño, de la protección, del reencuentro. No hay ser humano por indiferente que sea a sus semejantes que no haya sentido por lo menos una clase de amor... incluído aquí el amor propio. Incluso trasciende a planos extraños donde su poder nos lleva a amar lo que no se debe, lo que no se puede, a lo ilógico e inmaterial. Es complicado y simple, todo de acuerdo a lo enrevesado que sea la humanidad del que lo sufra, lo goce, lo admita... Sin amor no hay humanidad y sin humanidad no hay amor. Porque en la naturaleza no humana el amor no existe, solo una apariencia que se llama instinto pero eso, está demasiado lejos de nosotros, es incomprensible, por eso, seguiremos siendo víctimas, unos de otros hasta el fin del tiempo, hasta el fin del amor.














