Todo lo que tiene que ser, será.
No importa lo que hagas para manejar una situación, el universo siempre tiene mejores planes, aunque califiques las situaciones como “malas” o “dolorosas”. El universo siempre te da lo que puedes manejar. En vez de preguntarte ¿Por qué me pasa esto?, pregúntate ¿Para qué?. La primera pregunta siempre tendrá respuestas dolorosas, mientras que la segunda te ayudará a ver más allá del dolor, te permitirá volverte un ser más resiliente, te permitirá ver los sucesos como una oportunidad de crecer, te permitirá descubrir quién eres más allá del dolor.















