Hace tanto que las palabras me son esquivas y la inspiración se alejó de mí, no sé si será parte de la vida o si es que tengo miedo de que se refleje todo mi sentir. Mi poesía siempre fue un espejo y ahora mismo tengo miedo de ver mi reflejo. He cambiado, o al menos eso siento, me siento tan asqueada del mundo y de las personas, tan harta, tan cansada. La pesadez se ha vuelto una forma natural de responderle al resto y sólo a algunos los sigo tratando con cariño y dedicación, sin embargo, trato de continuar normalmente y me rodeo de amigos, no quiero sentirme sola y la compañía, la conversación que a veces también me cansa, me ayuda a respirar, a escapar un poco de todo esto, de estas cuatro paredes, de estos problemas. Yo también quiero ser feliz y sonreír más, pero entiéndanme, soy testigo diario de peleas e indiferencia y el ambiente tenso me ha colapsado, me ha colmado de hastío, súmandole además que mi camino por conseguir aquello que quiero parece ir cada vez más cuesta arriba. Estoy perdiendo las fuerzas, ya no tengo ganas de ser amable con todos, la ternura se me está apagando. ¿Es así la vida del adulto? Escribo esto mientras miro hacia el lado, sin correcciones, sin editar nada. No me quiero ver. No quiero terminar borrando este desahogo que ahora es tan necesario. Palabras mías, sentimientos míos, vayan al mundo y traigan de regreso esa esperanza que veo perdida, esos sueños que se me han roto, esos cariños que me hacen falta y esa sonrisa desaparecida entre las horas del día a día.
ETQTEO - Gitana(Melancólicos versos de la Gitana)~











