El mito artúrico y el gobierno de sí mismo.
Diversas corrientes pseudo-filosóficas comenzaron a cobrar auge a partir de los años 80's, las cuales fueron llamadas "doctrinas de la nueva era", entre las que destacan las corrientes de "mentalidad positiva".
Hacia finales del milenio anterior se extendió la idea de que habría un cambio de era y que esto suponía una nueva conciencia más elevada y positiva, pero para poder estar a la altura de tal acontecimiento era necesario romper con siglos de tradición cultural y adoptar nuevas y positivas pautas.
Hoy en día es muy común escuchar frases como: "El Universo conspira a nuestro favor". En el fondo de estas corrientes de pensamiento, lo que se promete es un imposible, pues una vida libre de esfuerzos y dificultades es un cuento de hadas aquí y en China.
Todo mundo desea cosas, y la razón de que esas cosas estén fuera de nuestro alcance (o de nosotros mismos) es lo que nos incapacita para responder al engaño con objetividad. No sólo nos incapacita el deseo propio, sino también las ganas de comprobar que el Universo de verdad conspira a nuestro favor.
Cuando las cosas no ocurren como uno espera, en lugar de ponerlo todo en duda, de comenzar de nuevo, vamos a conseguirnos el último libro del gurú de moda, la nueva conferencia, pues no sabemos qué hacer con nuestras vidas. Lo cierto es que esos lideres de opinión o gurús tampoco saben que hacer con las suyas, pero aprendieron que si fingen saber hacia donde quieren ir, siempre tendrán los bolsillos llenos.
¿Quieres comprobar que el mundo no conspira a nuestro favor? Intenta gobernarte a ti mismo durante un mes. En eso encontrarás más oposición de la que eres capaz de imaginar en la vida, pero eso mismo te forjará un carácter a prueba de todo. La recompensa aquí es todo lo que deseabas y suponías fuera de tu alcance, en realidad todo el tiempo estuvo dentro de ti.
El mito artúrico es parte de esa tradición cultural que la nueva era ha pretendido borrar de la memoria colectiva. Y es que no es posible ser alquimistas cuando hay un usurpador campeando en nuestras tierras, ¿cierto?
Cuando un ser humano elige gobernarse a sí mismo, en realidad no se abren todas las posibilidades en el Universo. De hecho, todo está montado para que claudiques y te rindas. Nada más salir de ese espacio que llamas "yo", todo se vuelve en contra tuya para aplastarte y humillarte. Dado que la gravedad nos arrastra hacia abajo, muchos suponen que es más cómodo dejarse llevar y vivir arrastrándose.
Una tierra, un rey...
Rey es quien elige gobernarse a sí mismo. Arturo representa al ser interior, al sí mismo. El plexo solar es la tierra media que el ser necesita conquistar para que no sea embajada del otro, el usurpador.
Merlín representa a nuestro mago interior. Es un aspecto autónomo de nuestro ser que está más allá de la dualidad y del tiempo. Es el guía interior que una vez hallado, nos habremos también encontrado a nosotros mismos.
El rey adquiere su potestad para gobernar directamente del sí mismo. Su gobierno es reconocido automáticamente si el individuo se mantiene fiel a sí mismo y vive de acuerdo a su propia naturaleza.
A través del deseo, el rey pierde su potestad, su capacidad y su reino. El deseo siempre es aprovechado por el otro para que esa fidelidad a nosotros mismos se vuelva mercancía.
Excálibur queda atrapada en la piedra fundacional que en toda cultura representa al ser, y al mismo tiempo es motivo de identidad cultural, tanto colectiva como individualmente. Por esa razón, el símismo es la primera piedra.
Una persona muy emocional no se gobierna a sí mismo por ser iracunda y responder tan fácilmente al estimulo. Y con personas así, la espada, que es la voluntad guiada por la razón, queda atrapada en la piedra. Entonces esa persona, que es una piedra en bruto, a fuerza de tallarse un poco cada día, tarde o temprano alcanza la excelencia y la maestría que el rey necesita para establecer el gobierno de sí mismo.
Con el gobierno de sí mismo, las partes del ser se integran al rededor de una mesa para conciliar y superar los nefastos gobiernos del ego, que siempre terminan en tiranía. A fin de elevarnos sobre lo ordinario y lo confuso, el sí mismo siempre encuentra la clase de trascendencia que solemos relegar al campo de lo mítico, cuando en realidad es algo que está a mano.
Camelot representa la libertad de ser. Si estamos vivos, entonces tenemos derecho a decir lo que deseamos decir, a ser lo que somos y hacer lo que deseamos hacer, mientras la razón sea quien gobierna. En el castillo interior hay orden porque los dos dragones, que representan la dualidad, están en perfecto equilibrio. Ambos tuvieron que conciliarse e integrar para que el individuo fuese uno.
Lancelot representa la conciencia que lucha consigo misma para no traicionarse. Morgana es la hermana de Arturo, la sombra, la contraparte de la luz, su otro yo. Por eso siempre está acechando para extender sus influencias oscuras y reclamar el trono que no le pertenece por que sirve a un amo ajeno, de ahí su fealdad.
La Dama del Lago representa nuestra naturaleza. Ella es quien nos da la voluntad y la renueva, pues sin voluntad no somos nada.
Ginebra es el alma divina, por eso Arturo tiene que reconciliarse con ella. A ella es a quien elige como esposa para celebrar la gran boda, que se da entre el alma humana y el alma divina para establecer el encuentro espiritual.
Parsifal es el Cristo interior, el amor conciente guiado por la razón que nace en el corazón. Parsifal está al servicio de la conciencia, es su escudero fiel. Por eso, cuando la conciencia es débil (Lancelot), la paz del reino queda comprometida y en peligro permanente.
Uno de los aspectos más importantes del mito es cuando Merlín pregunta: ¿Cuál es la cualidad más importante de los caballeros? Responde: la cualidad más importante es la verdad. Con ella, las demás cualidades llegan por añadidira. Sólo con ella es posible ser fiel a sí mismo, en contraparte a quien se engaña a sí mismo.
El ser humano no puede servir a dos amos al mismo tiempo. O bien se sirve a sí mismo, o bien sirve a los amos de fuera. No hay otro camino. ¿Dónde está tu fe? ¿Dónde está tu gobierno?
Mientras no encontremos el Grial, el mundo estará en tinieblas. ¿Qué es el Grial? El Grial es la comunión con el origen, que es común a todos y, sin embargo, le brinda a cada uno la identidad requerida para ser únicos e irrepetibles (originales). Esa identidad hermana a los hombres y mujeres libres, los hace una sola sangre y una sola carne.
El mito culmina cuando la luz y la sombra se integran. Este es el secreto de un verdadero alquimista que ha realizado la Gran Obra.
Culminaré este texto con una frase de Bopchi:
"Ilusos, anhelan una magia que, sin esfuerzo, les regale lo imposible: cambiar el pasado, hacer sin consecuencias, vivir para siempre. Así se hacen pasto para vivales abusivos.
Pero hay algunos que, rendidos a la realidad de este último momento, paso a paso, por sí mismos, realizan su libertad y son eco vivo de los maestros".











