Prepara tus barcos para el fondeo
Anclar el barco por seguridad parece muy sencillo y fácil, pero realmente no es así. Por parte de especialistas en la industria marítima, al estar tu barco quieto constantemente, las condiciones meteorológicas pueden afectarle. Sobre todo en temperaturas bajas y condiciones más bruscas.
Por este mismo motivo, épocas como las de otoño-invierno son las más determinantes a la hora de cuidar el barco. La falta de preparación en esta situación puede conllevar a que ocurran problemas como la corrosión, problemas con el motor y eléctricos y que se rompan las líneas de amarre.
Los especialistas de la industria recomiendan disponer, sin falta, de las herramientas y soluciones adecuadas para asegurar que tu embarcación esté segura. Estos elementos son adhesivos marítimos, selladores y lubricantes.
Recomiendan también que éstos estén vinculados a las condiciones extremas de las que hablamos.
Se recomienda inspeccionar sin falta el casco del barco. En caso de que existan daños como partes rotas, grietas o rasguños, se pueden solucionar con el adhesivo adecuado. Especialistas afirman que este adhesivo debe ser estable ante los rayos UVA y que sirva únicamente para rellenar el hueco dañado.
Cuando ya hayas revisado el casco, prueba todo el equipamiento electrónico de la embarcación y mira si se tiene que reparar alguno. Al repararse, la electrónica del barco se puede proteger de factores externos bruscos a base de soluciones de encapsulación y el uso de algunos adhesivos.
Estos adhesivos/selladores permiten una reparación efectiva y eficiente de la electrónica y componentes internos, alejándolos de contaminantes como la humedad, tierra o sal.
En general, la humedad excesiva puede conllevar a problemas de equipamiento electrónico, como ya hablábamos en la anterior sección. Pero también pueden ocurrir problemas como malos olores o que las estructuras internas se dañen.
Una solución durable a este problema, recomendada por especialistas, es utilizar adhesivos específicos para prevenir daños por humedad resistentes al agua.
Otro problema a evitar es la corrosión, que afecta directamente a los tornillos, las terminales eléctricas, manivelas, cabezales, bloques y abrazaderas.
La corrosión puede aparecer por varias razones, algunas de ellas son cuando distintos metales entran en contacto, deformaciones mecánicas (tratamiento excesivo en el metal) y tensiones internas en las que el metal se sostiene que pueden generar deformaciones.
La solución a esta corrosión es aplicar anti-corrosivos para problemas varios. Si queremos proteger el barco contra la oxidación en entornos salinos, debemos usar compuestos específicos, y si existen problemas para eliminar aceites sintéticos, animales, vegetales y minerales, debemos utilizar un producto de limpieza biodegradable resistente al agua.
Para acabar y asegurar de que estamos preparados para fondear el barco en otoño o invierno, debemos comprobar que todo el equipamiento de seguridad está probado y que funcionen bien. Entre este equipamiento se incluyen aros y chaquetas salvavidas, bengalas y extintores, y algunos elementos de éstos pueden sufrir corrosión.
Después de asegurarnos que el equipamiento de seguridad esté bien, inspeccionamos las líneas de amarre y, en caso de necesitarlo, podemos duplicar la cantidad. Es crucial que tengan la cantidad correcta de soltura y tensión basado en el estándar de las especificaciones de tu barco. Importante no pasarse con ninguna de las dos cantidades.
En caso de tener dudas conforme estas ideas, podéis preguntar a especialistas del sector marítimo para que os las resuelvan con eficiencia. Preparaos cara a este invierno y que vuestro barco continúe en buen estado.