“I didn’t get you anything”
“You gave me everything”
MY HEART
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“I didn’t get you anything”
“You gave me everything”
MY HEART
⊹ ― Déjame consentirte ⁺ P.JS ˚⠀。
Sinopsis: Jay siendo el esposo perfecto, en todo momento.
Dinámica: Husband!Jay x Wife!reader - switch!jay x switch!reader
Warnings: SMUT - MENORES NO INTERACTUAR. Un poco de Fluff, Relación establecida, p en v, sexo sin protección (no recomendado), masturbación (m), sexo oral (m recibiendo), calentamiento del pene, montar el pene, posición vaquera, elogios y nombres cariñosos, cachetazos.
CANTIDAD DE PALABRAS: 2,3K
nota: If you happen to be here and don't speak Spanish, let me tell you that the English version is available here. Por favor no republicar o traducir este OS en ninguna otra plataforma, gracias.
Jay era el tipo de esposo que amaba adorar y mimar a su bella esposa. Consideraba la sonrisa y los ojos brillosos de su mujer como el tesoro más precioso que él tuvo la bendición de encontrar. Pequeños detalles que transformaban su dinámica en única y acogedora, como cuando Jay la espera todos los días sin falta afuera de su oficina para volver a casa juntos, no le importaba esperar horas si era necesario. También cuando ella lo ayudaba a peinarse por las mañanas antes de ir al trabajo, solo porque le encantan los mimos en el cabello. O cuando peleaban por quien haría el almuerzo y terminaban realizando un intercambio, “puedes preparar el mío, pero solo si me permites cocinar para ti también”. Incluso el hecho que todos los sábados era una cita diferente, y Jay siempre le avisaba con tres horas de antelación porque sabía que su esposa tardaba demasiado en elegir un vestido. Vestidos que, por cierto, él siempre se los compraba.
— Mira amor, este color no lo tienes, ¿no es así? — Señaló Jay el maniquí detrás del mostrador de una tienda en el centro comercial. — Esta bonito, si… Pero ya tengo muchos vestidos, Jay… aún no he podido usarlos todos — Murmuro ella con una leve risa. Jay, tomando su mano la jaló hacia el interior de la tienda. — Entonces tendré que llevarte a cenar más seguido, cariño.
— Cariño. Te he dicho que yo misma puedo comprarme mis cosas también. No hace falta que siempre me regales todo, o que lleves mis bolsas. — Su esposa quiso quitarle de las manos una de sus bolsas, donde llevaba un nuevo par de tacones para la oficina. Jay la escondió detrás de su espalda, bajando la cabeza hasta la altura de su esposa, besándola. — Yo existo para complacerte en todo, amor.
— Bien, tu ganas… Siempre ganas. Tienes que dejarme complacerte a ti también.
Jay se detuvo en seco por un momento a medio camino, ella volteó a verlo. —¿Sucedió algo? — Jay negó con la cabeza. — No, nada mi amor, ¿vamos a casa? Muero de hambre y tenemos un vino esperando en la cocina hace varios días.
Durante el viaje de regreso a casa, ella no paraba de hablar sobre los pequeños chismes entre sus compañeras de oficina. Jay, acariciando con una mano su muslo cubierto por un pantalón y con la otra manejando sin perder de vista la carretera, pero tampoco ignorando lo que su esposa decía.
— De hecho, ayer Yunah me pidió consejos sobre el matrimonio y como ser una buena esposa. Un poco chistoso la verdad. — comentó ella con una leve risa — ¿Ah sí? ¿Y eso por qué? — Devolvió Jay. — Le dije que en realidad eres tú quien cuida mucho de mí, eres tú quien está al mando siempre. Y que, si bien ambos nos dividimos los gastos y las tareas del hogar, en algún momento terminas aportando más.
— Porque es mi deber. Fallaria como esposo si mi mujer tiene que hacer todo sola. No podría permitírmelo. — Contestó Jay mirándola tiernamente por un momento mientras el semáforo se encontraba en rojo. — Sunghoon no deja de molestarme diciendo que me tienes controlado. Creo que solo siente envidia de que mi mujer me ame y me cuide tanto como yo a ella.
— Jongseong, es que tu oficina parece ser mía más que tuya, ¡estoy por todas partes! — Se rio ella de solo recordar las grandes cantidades de fotos juntos (y de ella sola) que decoraban el escritorio y los alrededores de la oficina de su pareja. — No te olvides del collar — Señaló Jay desde su cuello el collar con la inicial del nombre de su esposa, — y nuestros anillos.
— Tampoco de las veces que he ido a llevarte el almuerzo porque olvidabas guardarlo en tu bolso.
— Puede que a veces finja olvidarlo solo para ver tu angelical rostro alrededor mío, porque te extraño cada segundo que respiro.
— Oh Dios Mio. Te amo con todo mi corazón, eres un gran esposo. Nunca me arrepentiré de casarme contigo Jong.
— Yo también te amo, con todo mi cuerpo y alma. Se la vendería al diablo solo para verte feliz. — Jay le tomó de la mano, besando sus nudillos.
…
Jay cocinaba esa noche — Como casi todas las noches — El siempre insistía, y ella no podía negarse cuando su esposo la miraba con ojos bien en grande, brillantes, casi liberando brillitos y corazones, con un leve puchero en los labios y diciendo “Por favor bebe, déjame consentirte”, el ganaba, de nuevo.
Mientras Jay cortaba las verduras, de a ratos ella se acercaba con una copa de vino, ofreciéndosela. Jay bebía de la copa y segundos después de tragar la besaba, mezclando sus sabores entre ambos.
Luego de la cena Jay sacó del refrigerador un pastel helado. El favorito de su esposa. — Oh! ¿Cómo lo conseguiste? Creí que estaban agotados. — Señaló ella con mucho entusiasmo, levantándose para ir a buscar los cubiertos de postres. — Simplemente hablé con el dueño de la pastelería, y le mencione que tengo una esposa que es muy fanática de este pastel y que llevaba semanas triste por no conseguirlo. — Contestó, alcanzando de la alacena los cubiertos antes de que ella lo hiciera. — No estaba triste Jay.
— Bueno, pequeñas mentiras. Y unos cuantos billetes de más, para que hiciera este pastel únicamente para ti. — Respondió Jay, sujetándola por la cintura para besarla.
— Qué buen esposo eres, cariño. — Ella podía sentir como su esposo se tensaba un poco sobre su agarre y como sus ojos la miraban con más intensidad, algo quería y ella estaba intentando descubrir qué.
Sujetó a Jay por la nuca, alzando sus propios talones del suelo para llegar a su rostro en puntas de pie y besarlo con más profundidad, con mayor deseo. Sonriendo en medio del beso cuando su esposo se dejó caer sobre la silla del comedor, subiéndose ella a su regazo, siguió besándolo y mordiendo su labio inferior de vez en cuando hasta que la necesidad de aire no les dejo otra opción que separarse. Jay, con los labios hinchados y algo manchados por el resto del labial de su esposa y esos ojos que ahora tenía con las pupilas super dilatadas, dando pequeños masajes que dejaban sus dedos sobre el muslo de su esposa. — ¿Y si mejor comemos otro tipo de postre? — murmuro ella, él sonrió pícaro, sujetando su trasero para levantarlos a ambos y dirigirse a la habitación.
Una vez ambos tumbados en la cama, aun con las piernas de ella enredadas por las caderas de su esposo, siguió besándolo, sujetando su cabeza por la nuca y acariciando su mejilla, ella comenzó un breve movimiento de caderas donde podía sentir la erección de su esposo a través de sus vaqueros. Sonrió alejándose un poco.
— Déjame complacerte a ti amor. Por favor, deja de ser el esposo al mando por un momento…
Ella besó su mandíbula y su mejilla, sintiendo las tibias manos de su esposo acariciando su espalda baja y sujetándola para moverla nuevamente sobre sus pantalones ajustados. Ella tomó el borde de la camiseta y se la quitó, dejando al desnudo el torso de su esposo, sonrió mordiéndose los labios inferiores, acarició con la punta de sus uñas largas los abdominales marcados y besó su pecho. Bajó las manos hasta el pantalón, lo desabrochó y bajo el cierre del mismo, observando el gran bulto que seguía escondido debajo de la ropa interior. Ella metió una mano en él, sujetándolo completamente y presionando, Jay dejo escapar un jadeo entrecortado. Entonces ella habló por sobre sus labios.
— ¿Esto es lo que quieres después de complacerme durante todo el día, uh? ¿Quieres que te lo agradezca dándote lo que deseas?
Jay asintió, reprimiendo un gemido en el camino cuando su esposa presiono nuevamente su pene y masajeo de arriba hacia abajo. — No te escuche, amor. — Mencionó su esposa, mirándolo con ojos de falsa inocencia. Jay, apretando fuerte su cintura y la besó rudo. — Solo, hazme lo que quieras princesa, te pertenezco totalmente. — Contesto Jay besándola ferozmente, desesperado por su calor.
— Tengo al mejor esposo del mundo. ¿No es así? Eres es mejor del universo y mereces un premio por ello.
Ella siguió bombeando su pene manteniendo el contacto visual fijamente que podrían quemarse el uno al otro, Jay jadeando bajo su tacto, con los pómulos levemente enrojecidos y mordiéndose el labio inferior con fuerza cada vez que su esposa aplicaba presión sobre la punta sensible de su polla. Ella apartó su agarre y descendió para intercambiar sus dedos por la calidez de su boca, lamio desde la base hasta la punta, jugando con ella haciendo pequeños círculos con la lengua, lo que le provocó a Jay un espasmo seguido de un fuerte gemido. Ella sonrió satisfecha e introdujo el pene hasta donde su garganta se lo permitía. Jay estiro la cabeza hacia atrás sintiendo el calor apoderarse de su rostro, reprimiendo las ganas de empujar la cabeza de su esposa mucho más al fondo, decidió cederle el control de su propio ritmo. La mujer mantuvo una velocidad moderada, deteniéndose exactamente en la punta durante un tiempo prolongado, sabia a la perfección que a su esposo lo derretía por completo cuando ella lo succionaba justo ahí.
— Ooh… Mgh… Cariño… Dios — Gimió su esposo, abultando los labios inconscientemente, intentando reprimir el creciente deseo de correrse ahora mismo. Necesitaba durar un poco más. — Princesa, si sigues así voy a… Joder, mierda… — Ella quito el miembro de su boca, entendía que él estaba muy cerca así que le permitiría derramarse dentro suyo.
— Bien, pantalones fuera, Jongseong. — Demandó ella a la par que se quitaba la ropa, quedando en su conjunto a juego de ropa interior. Joder, Jay juraba morirse ahí mismo. Su esposa estaba más que preparada para esa noche. El termino de desvestirse cuando su esposa lo empujo contra el colchón, dejándolo totalmente bajo su responsabilidad. Ella, subiéndose sobre su regazo, observándolo desde ese ángulo. Se veía muy lindo, pensó ella, mientras que Jay pensaba en que se estaba volviendo a enamorar, en que una nueva porción de su cerebro acababa de hacer electricidad por la mujer más sexy y bella del universo.
Ella apartó sus bragas a un lado, alineando con una mano el pene de su esposo a su entrada, sentándose lentamente hasta que el mismo desapareció por completo en su interior, ambos jadearon. — Te encanta que este arriba de ti, ¿no es así amor?
— Oh si… por supuesto que si amor… demuéstrame lo buena esposa que eres montándome. Hazme tuyo.
La mujer empezó con un movimiento suave de caderas en círculos, hacia un lado, luego hacia el otro lado. Hacia el frente y hacia atrás, Jay sujetando su cintura con delicadeza para no ceder ante sus impulsos agresivos. Luego ella solo comenzó a impulsarse con sus rodillas sobre las sábanas para subir y bajar sobre la polla de su esposo, al principio lento, pero termino por aumentar la velocidad y la fuerza con la cual rebotaba sobre el miembro por la necesidad de sentirlo hasta el fondo chocando y golpeando ese punto al final de su interior, cosa que hacía a ambos ver el cielo y las estrellas. — Aah… S-si así amor, tómame así, justo así. — Gimió Jay, no había nada más excitante que escuchar a tu esposo gemir y dejarse llevar por el momento. Ella reboto con más rapidez, sintiendo sus propios muslos temblar por el orgasmo cercano, el estomago de su esposo también sufrió un ataque de espasmos, entonces él la sujeto por la espalda, guiando su cuerpo hasta el suyo, pegando pecho con pecho. Jay tomo el control elevando sus caderas para golpear más profundo en el interior de su esposa, besando sus clavículas a la par que se le escapaban los gemidos.
Tomó la oportunidad para desabrochar el sostén que aun la vestía, arrojándolo al suelo. Ella volvió a incorporarse esta vez sosteniéndose con los pies sobre la cama y las rodillas arriba, compartiendo entre ambos el control de la posición. Jay acarició uno de sus pechos con firmeza mientras que su otra mano mantenía el agarre en la cintura de su mujer. El orgasmo no lo golpeo hasta el momento en el que su esposa, de repente, le dio una bofetada. Él se quedo atónito por un segundo, disminuyendo su velocidad sin llegar a detenerse, la observo primero con los ojos abiertos en grande pero no tardaron ni medio segundo en volver a su estado de embriaguez, entonces el orgasmo apareció, ese nudo en su estomagó se deshizo directamente en su polla, derramándose bruscamente dentro de ella, a la par que gritaba su nombre.
— Mierda, ¿Qué fue eso? — murmuro él, intentando formular palabras coherentes. Sonriendo. — No lo sé, se me escapó. Te ves muy caliente con las mejillas rosadas y con el ceño fruncido bajo mi cuerpo.
Respondió ella, riendo apenas, retirándose de encima. Jay la sujeto por la barbilla para besarla de forma dulce. — Me excite. Dios, hiciste que me corriera con una bofetada. Necesito que lo hagas de nuevo. — Murmuro contra su piel mientras bajaba los besos húmedos en dirección a los pechos desatendidos de su esposa. Ella suspiró. — Sabes muy bien que botones apretar conmigo mujer, maldita sea ¿qué me hiciste? Soy adicto a ti.
Ella sintió su coño humedecerse cuando su esposo la miro desde abajo, entre sus dos pechos, con esos ojos llorosos y llenos de deseo incontrolable junto a sus mejillas sonrojadas y su frente sudada. Toda una ternura. — Y tu sabes a la perfección como ponerme caliente.
— Ahora es mi turno de demostrarte la razón por la cual soy el que está al mando en la relación. — Sonrió Jay sosteniendo las mejillas de su esposa y besándola por todo el rostro, guiando su cuerpo sobre el colchón quedando debajo de él, muy cerca el uno del otro, Jay volviendo a introducir su polla dentro de ella. Ambos gimiendo y besándose.
— Oh Dios! ¡Si! Ese es mi esposo, tan perfecto.
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si quieren ser parte de mi lista de etiquetas permanentes comenten aquí , los tqm❤️
I hate it when someone uses the loneliness card to explain their actions.... I know, brother. So do you. But you do not hate the lonely ones, for you have always been lonely. Time and time again, the world resets at my hands, and you do nothing to stop me,. despite your angry protests... And I know why.
You're lonely. You wish for me to replay the lives you've witnessed tens of thousands of times, despite the pain that rewinds with them. Because you remember your friends... although you do not care for their pain, do you? You do not realize the toll on their body... for I don't start a new world. I reset a machine that barely rested. And humans can only run for so long.... There are no more replays, brother.
Your wish has been granted. Reap what you sow.
- Jade Everhills, the one hundredth trial (my work)
I've been finishing an old sketch of izzy and fletch (and violet of course, Is My Oc Noticeable Guys) and it got me thinking about their relationship a little y'know.
like usually when I see people ship them I roll my eyes like UGHHHH they're one year old keep the hetslop away from them But then I remembered that in the context of violet's story they're kind of on and off dating in the way that a middle school queer friend group is always on and off dating each other. Y'know. like they don't really know exactly what romantic attraction feels like so their relationship is basically just "can i hug you after class later" and then they end up not hugging cuz they get scared. also they last a week. and then they're like man this is scary let's just be friends again and then it goes right back to normal because they weren't really in love in the first place y'know ? they're just two queer kids in middle school who think they have crushes on each other because they don't know exactly what platonic love feels like! if you were in GSA in middle school I'd imagine you'd understand what I'm getting at. they were like the only two kids in the knight's academy GSA I think. ethan zilgo is probably gay but he would not be caught DEAD hanging out with those two LOSERS!!!!!!!!! oh also violet is part of this on and off dating thing too but who gaf
it just occurred to me that replicas have REALLY loud footsteps because they don’t have feet. Try walking with just your heel, land on it and step from it. It probably feels like a hard impact and sounds a lot louder, plus there’s the vibrations on the floor. Then S-23 and probably other facilities have metal floors. No wonder there’s that sign for no running. that and the nation hates fun.
Just thinking about hockey player Rafe who does an auction where he goes on a date with the highest bidder. Only to go on a date with a book worm whose obsessed with hockey romances
Good Food for Mamas
As I have returned home from college, I also returned to my previous job.
Because of this, I’ve started to see some familiar faces, enjoy my time with my coworkers, and also see happy families. With those happy families also comes happy expecting families. Expectant mothers with cravings galore, ordering plates filled with stacked proteins. Plates upon plates of food for the baby that is calling the shots on their ravenous cravings.
Something salty? Sweet? Savory? Just bring it all. Extra side of this? Extra portion of that? Not a problem, I’ll bring it right out for you.
In my training we’re taught to say yes to any request a guest may make. But who am I to even try and deny a pregnant mama’s hungry wishes? And they all range in their appearances. It’s like seeing a customer character in a cutscene. Belly barely contained by an ill-fitting tank top that can’t slide over the exposed navel. The ones who actually fit the tight top over the curve of their belly. The ones that just let it be on full display. A sundress that just barely hides the bump, but her hands keep outlining the puffed curve of her midsection. Not to mention the one who comes in wearing a form-fitting dress, letting the belt be on fully display as a mound of fabric. Waddling from her seat on the patio to the parking lot with her full term belly covered by some strained, light blue fabric. Bellies galore yet I remain professional.
All these fantasies are for my head and not one to take out on strangers. Thank you for your time and hope you enjoyed the read.
every time someone draws vivec with boobs/a boob an angel gets its wings