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⠀⠀⠀ ⠀⠀ ⠀ 𐐿 𝗁𝖾𝗒, 𝗍𝗁𝗂𝗌 𝗂𝗌 𝖺 𝗇𝖾𝗐 𝗌𝗍𝗈𝗋𝗒 𐐿 ⠀⠀⠀
⠀ ⠀#𝗱𝗲𝘀𝗰𝗮𝗳𝗲𝗶𝗻𝗮𝗱𝗼 𐄂 𝗹𝗶𝘁𝘁𝗹𝗲 𝘀𝗶𝗽 ʳᵖᵍ ᎒ ៹ 𝗇𝖺𝗋𝗋𝖺𝗍𝗂𝗏𝖾.
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⠀ ⠀ ᠁ “𝗠𝗜 𝗣𝗥𝗜𝗠𝗘𝗥 𝗙𝗔𝗡𝗧𝗔𝗦𝗠𝗔”.
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🝐 𝗂𝗇 𝗍𝗁𝖾 𝗐𝗈𝗋𝖽𝗌 𝗈𝖿 𝗹𝗲𝘆𝗹𝗮 𝗵𝗮𝗹𝗲 - - 𐐿
#𝗱𝗿𝗮𝗴𝗼𝗻𝗳𝗹𝘆
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𝗦𝗰𝗼𝘁𝘁𝗶𝘀𝗵 𝗛𝗶𝗴𝗵𝗹𝗮𝗻𝗱𝘀 / 𝟭𝟮 𝗱𝗲 𝗗𝗶𝗰𝗶𝗲𝗺𝗯𝗿𝗲 𝗱𝗲 𝟮𝟬𝟬𝟴.
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Luego de la hora de almuerzo, Leyla se retiró rápidamente en un intento por llegar primero a sala común y comenzar a hacer sus deberes en el espacio que quedaba de descanso antes de las siguientes clases. Así había sido desde siempre, bastante considerada al momento de tener todo al día y no hacer nada a última hora. Era lo que menos podía hacer, considerando de que no había tenido conocimientos de aquel mundo desde temprana edad a comparación de sus compañeros. Solía decirse a sí misma que no importaba, que daría todo de sí por equilibrar el nivel del resto, pero por dentro tenía claro que era algo difícil de alcanzar. Ser magos para algunos parecía estar en sus venas, generaciones en sus apellidos que de vez en cuando eran mencionados en algunas clases y el orgullo en los rostros de ellos era un constante recordatorio de que tenía mucho trabajo por delante. No los envidiaba, eso no era algo muy normal en ella, pero sí deseó hacer algo importante, comenzar su propia generación en el futuro, ¿Y por qué no? Después de todo, tenía todas las herramientas y oportunidades al alcance de su mano.
No tardó demasiado tiempo en alcanzar el pasillo cuando sintió un extraño ruido proveniente de una de las salas, la que asumía, debía estar vacía. A esas horas todos estaban comiendo. Podía ser algún profesor, pero dudó. La morena no lo pensó dos veces en ir hacia allí para saber si alguien necesitaba ayuda. Tras abrir la puerta se encontró con Nick Casi Decapitado recorriendo la habitación de un lado a otro.
—𝐒𝐢𝐫 𝐍𝐢𝐜𝐡𝐨𝐥𝐚𝐬, ¿𝐒𝐞 𝐞𝐧𝐜𝐮𝐞𝐧𝐭𝐫𝐚 𝐮𝐬𝐭𝐞𝐝 𝐛𝐢𝐞𝐧? —preguntó con un tono claro de preocupación. Desde que había llegado al castillo había generado una relación cordial con todas las personas, a excepción de los fantasmas, lo que en ocasiones le asustaban por algunos comentarios o acciones desde lejos. Ya le había preguntado, así que no le quedaba de otra que hacerse la valiente, ¿Qué es lo peor que podría pasar?
Nick parecía distinto si lo pensaba bien. Solía escucharlo durante las mañanas saludar a todo aquel que se le cruzara, además, parecía no desagradarle los muggles como había escuchado de los otros, sino todo lo contrario.
— 𝐎𝐡, 𝐬𝐢, 𝐩𝐨𝐫 𝐬𝐮𝐩𝐮𝐞𝐬𝐭𝐨. 𝐋𝐚𝐦𝐞𝐧𝐭𝐨 𝐡𝐚𝐛𝐞𝐫𝐥𝐚 𝐦𝐨𝐥𝐞𝐬𝐭𝐚𝐝𝐨 𝐨 𝐚𝐬𝐮𝐬𝐭𝐚𝐝𝐨 𝐜𝐨𝐧 𝐞𝐬𝐭𝐨. 𝐄𝐬 𝐬𝐨𝐥𝐨 𝐪𝐮𝐞 𝐞𝐬𝐭𝐨𝐲 𝐮𝐧 𝐩𝐨𝐜𝐨 𝐢𝐧𝐪𝐮𝐢𝐞𝐭𝐨, 𝐧𝐚𝐝𝐚 𝐦𝐚́𝐬. 𝐒𝐨𝐧 𝐥𝐚𝐬 𝐟𝐞𝐜𝐡𝐚𝐬… 𝐲𝐚 𝐬𝐚𝐛𝐞. –le respondió con un tono tranquilo tras detenerse frente a ella y flotó como era normal a una distancia prudente. Leyla asintió con la cabeza, convencida de su explicación. Los fantasmas realizaban acciones de vez en cuando incomprensibles y no buscaba en esos momentos entenderlo del todo. Le tranquilizaba que estuviera bien nada más.
Asintió con la cabeza a modo de respuesta y le regaló una de sus mejores sonrisas.
—𝐃𝐞 𝐜𝐮𝐚𝐥𝐪𝐮𝐢𝐞𝐫 𝐟𝐨𝐫𝐦𝐚, 𝐬𝐢 𝐮𝐬𝐭𝐞𝐝 𝐧𝐞𝐜𝐞𝐬𝐢𝐭𝐚 𝐮𝐧𝐚 𝐚𝐦𝐢𝐠𝐚 𝐜𝐨𝐧 𝐪𝐮𝐢𝐞́𝐧 𝐡𝐚𝐛𝐥𝐚𝐫, 𝐲𝐚 𝐬𝐞𝐚 𝐝𝐞 𝐞𝐬𝐭𝐨 𝐨 𝐜𝐮𝐚𝐥𝐪𝐮𝐢𝐞𝐫 𝐜𝐨𝐬𝐚, 𝐧𝐨 𝐝𝐮𝐝𝐞 𝐞𝐧 𝐚𝐩𝐚𝐫𝐞𝐜𝐞𝐫𝐬𝐞 𝐝𝐨𝐧𝐝𝐞 𝐞𝐬𝐭𝐨𝐲. 𝐓𝐞𝐧𝐠𝐨 𝐞𝐥 𝐩𝐫𝐞𝐬𝐞𝐧𝐭𝐢𝐦𝐢𝐞𝐧𝐭𝐨 𝐪𝐮𝐞 𝐩𝐨𝐝𝐫𝐢́𝐚𝐦𝐨𝐬 𝐭𝐞𝐧𝐞𝐫 𝐜𝐨𝐧𝐯𝐞𝐫𝐬𝐚𝐜𝐢𝐨𝐧𝐞𝐬 𝐦𝐮𝐲 𝐢𝐧𝐭𝐞𝐫𝐞𝐬𝐚𝐧𝐭𝐞𝐬 𝐲 𝐞𝐧 𝐞𝐬𝐩𝐞𝐜𝐢𝐚𝐥 𝐩𝐨𝐫𝐪𝐮𝐞 𝐭𝐨𝐝𝐨 𝐞𝐬𝐭𝐨 𝐞𝐬 𝐭𝐚𝐧 𝐧𝐮𝐞𝐯𝐨 𝐩𝐚𝐫𝐚 𝐦𝐢́ —Murmuró suave. En realidad, no sabía porque había dicho tales palabras ni tampoco aquel ofrecimiento. Hogwarts le parecía un mundo tan surreal que seguía alucinando con tan solo su presencia allí y ser hija de muggles no la había ayudado para nada en conseguir amigos y muy dentro de ella le estaba afectando. En su interior tomó la decisión que nada ni nadie le quitaría la emoción de esa oportunidad y si las personas se alejaban de ella, siempre podía cobijarse en aquellos que sí estaban dispuestos a conocerla, como Sir Nicholas.
—¡𝐌𝐞 𝐞𝐧𝐜𝐚𝐧𝐭𝐚𝐫𝐢́𝐚! — exclamó él muy emocionado, lo que hizo a la joven saltar de alegría, aquello había sido como una bomba de adrenalina y fuerza para seguir viviendo aquella experiencia. Charlaron brevemente por unos minutos más y tras despedirse, Leyla giró por sobre sus talones para continuar el camino de regreso a su tonelada de deberes.