Episodio 4x09: "Un beso sobre el que construir un sueño" [ Des Moines, Iowa – Idris – 6 de Febrero de 2018 ]
Durante los últimos días Nickel se mantuvo un tanto ocupado, pero sabía que el cumpleaños de Mia se acercaba y hacia todo lo posible para tener días libres después de eso. Por la mañana antes de sus clases le hizo el desayuno con una nota de feliz cumpleaños, enviándose mensajes durante el transcurso del día, y una vez que estuvo libre paso a buscarla llevándole varios globos y flores, esperaba que los compañeros que encontrará en el pasillo le hicieran alguna burla, se llevó sorpresa que en lugar de eso le enviaban felicitaciones a Mia. Una vez que llego a la habitación entro haciendo el mínimo ruido con intensión de sorprenderla, sonriendo ampliamente al lograrlo, gritando un tanto efusivo "Feliz Cumpleaños"
Si bien era el día de su cumpleaños, había colocado la alarma ya que debía asistir a sus clases como cualquier otro día. Las últimas semanas habían sido agotadoras y el tiempo no estaba siendo amigable con ellos, por lo que siempre intentaban tomar desayuno y cenar juntos, ya que durante el resto del día era casi imposible toparse. Sin embargo, las clases de la chica comenzaban un poco más tarde ese día, por lo que sólo se encontró con el desayuno preparado y la nota que le había dejado su novio antes de irse a sus clases.
Después de dejar todo ordenado, salió de la habitación para así pasar las siguientes horas en clases, y no fue hasta después de almuerzo que volvió a la habitación a descansar. Se dio una ducha y fue en busca de algo para tomar a la cocina, donde se quedó unos minutos mientras revisaba todos los mensajes que le habían llegado y que ahora podía contestar. Su concentración estaba en aquello cuando escuchó su voz, lo que la hizo dar un pequeño salto debido a que le habló un poco más fuerte de lo normal. - No te sentí entrar - dijo llevándose la mano a su pecho, soltando una risa nerviosa al procesar aquello. Le tomó unos segundos hasta que observó con todo lo que había llegado, lo que inmediatamente hizo que pasara del susto a una alegría, que se notó enseguida en su rostro - Amor, no tenías que traerme todo esto - soltó una risa, dejando su celular en el mesón para así acercarse a agradecerle con un tierno beso-
Soltó una leve risa al ver su expresión, encogiendo los hombros una vez que entendió que la había asustado — Sigiloso es mi segundo nombre, ya sabes — alzo las cejas divertido acercándose los pasos restantes, rodeando su cuerpo con un brazo mientras en el otro seguía sosteniendo las cosas — ¿Por qué no? Es tu cumpleaños, hay que celebrarlo y recibir regalos — sonrió amplio respondiendo al beso tiernamente, besando luego su mejilla — Y apenas comienza la celebración así que, guarda tus gracias para al final — agrego ya que sabía que le diría eso a pesar de haberle comentado que no lo hiciera, le guiño el ojo alejándose un poco entregándole las flores — Te mandan felicitaciones medio mundo, tan popular que eres he — bromeó alzando las cejas divertido —
Negó divertida cuando respondió a su comentario y alzó ambas cejas con interés - ¿Hay más? Pero si ya me preparaste el desayuno y me trajiste cosas - le respondió para luego poner sus ojos en blanco cuando escuchó como se le adelantaba a lo que claramente tenía en mente. Puso atención a lo que le decía mientras recibía las flores y se las acercaba para sentir su aroma, algo que siempre hacía cuando le regalaba flores. - ¿Yo popular? Tú eres el que anda en boca de todos por haber lanzado a Nina a la piscina - respondió riendo mientras tomaba las flores y buscaba en el mueble un jarro para ponerlas-
Soltó una carcajada, encogiendo los brazos —Ella que se lleva pesado también — se justificó sonriendo amplio como si aquello le enorgulleciera — Igual eres popular tú, todos sabían que era tu cumpleaños, pero no estoy seguro si lo sabían o era porque lo dice aquí — murmuro mientras bajaba los globos que llevaba y decía efectivamente feliz cumpleaños y el nombre de la chica — Si, creo que fue por esto — agrego riendo divertido una vez más — No todos los días cumple años la más linda — sonrió amplio acercándose a abrazarla por la espalda dejando varios besos en su mejilla y hombro cariñosamente.
Fue hasta el lavadero para sacar agua suficiente para dejar el jarro listo y mientras hacía eso prestaba atención a lo que le decía, soltando una risa ante su justificación — Claro, ella se lo buscó — respondió en broma mientras dejaba las flores en el jarro y las ubicaba en el mesón, mirando de reojo los globos cuando le señalaba que esa era la razón por la cual todos sabían — ¿Ves? Tú le dijiste a todos — se encogió de hombros con gracia, cerrando la puerta del mueble y se quedó quieta cuando la abrazó por la espalda, sonriendo de inmediato ante su comentario — Menos mal, sino estaría como abuelita — bromeo posando sus manos encima de las de él — ¿En serio tendrás más tiempo libre? Porque mira que te he echado de menos — le admitió mientras se ladeaba para besar su mejilla —
Puso los ojos en blanco graciosamente ante su comentario, riendo suavemente aun manteniendo la cercanía, tomo sus manos entrelazando los dedos acariciando suavemente estos — Entonces serias la abuelita más linda de todas maneras — agregó sonriendo amplio, apoyándose un poco en su cabeza al escucharla, asintiendo ligeramente con la cabeza a su pregunta — Mucho tiempo libre para nosotros, te lo prometo — aseguro sonriendo amplio, cerrando los ojos al recibir el beso en la mejilla — Yo también te echaba de menos, no es lo mismo verte en la mañana y en la noche un ratito, me mata eso — agrego haciendo un puchero, ocultando el rostro en su cuello haciéndole un poco de cosquillas.
Sonrió ante su respuesta y al sentir las cosquillas que le hacía su cuerpo reaccionó de inmediato, alzando su hombro un segundo y luego soltó una risa nerviosa. - En el cuello no -dijo de forma graciosa y se las arregló para voltearse y quedar de frente a él, ya que si había algo que evitaba eran las cosquillas, ya que era algo que no podía controlar y sabía que si no reaccionaba enseguida, él se daría cuenta de que era demasiado débil con aquello - Entonces está dicho; ahora que tendremos más tiempo podremos salir a hacer cosas o simplemente regalonear todo el día - dijo con una sonrisa mientras lo abrazaba por la cintura y se acercaba para besarlo nuevamente - Oscar ya está más que listo para volver a salir contigo - bromeó-
Dejo un beso corto sobre su cuello antes de que se girara, sonriendo amplio al tenerla de frente, volviendo a abrazarla por la cintura Atrayéndola más hacia él — Cosquilluda — la molesto en broma, riendo un poco, fue asintiendo con la cabeza a lo que le decía alzando las cejas — Sobre todo regalonear, que nos hace falta he — continuó moviendo las cejas, riendo suavemente — Segura que es Oscar? ¿O eres tú? — en arco una ceja entrecerrando los ojos, beso sus labios nuevamente, subiendo una mano para acariciar su mejilla tiernamente — Igual los sacare a ambos a pasear, y dar un paseo por los aires — Arrugó su nariz con gracia y luego asintió — Sí, nos hace falta eso, hemos estado muy ocupados — frunció el ceño por unos segundos y luego soltó una risa — Bueno, lo admito. Es un 40 por ciento Oscar y el otro 60 es mío — se encogió de hombros mientras hacía un puchero — Quién como tú que tiene todas esas habilidades, eh — bromeo dándole un pequeño golpe en su brazo — ¿El paseo por los aires es uno de mis regalos? — alzó ambas cejas con interés —
Besó su puchero, apretándole la mejilla suavemente — Lo sabía — susurro, riendo bajito al ver que golpeaba su brazo riendo un poco más ya que no le dolió nada — Quien como tú que eres la novia de alguien con todas esas habilidades — alzo las cejas divertido, abrió la boca con sorpresa al escuchar su pregunta, haciéndose el interesante unos segundos — No adivines mis regalos — entre cerro los ojos, asintiendo con la cabeza sonriendo amplio — Te llevare a dar un paseo por las estrellas — afirmó sin quitar la sonrisa amplia — Ve por tú chaqueta — dijo robándole varios besos antes de alejarse para que fuera a buscar la chaqueta.
Puso los ojos en blanco con gracia ante su comentario de las habilidades — Buen punto, cualquiera querría tenerte de novio, así que cuidadito con tus fans — lo señaló con el dedo en forma de advertencia, pero solo molestaba. Cuando comenzó a responder a su pregunta, soltó una risa al comienzo, pero cuando le pidió que fuera a buscar su chaqueta, no pudo disimular su cara de confusión — ¿En serio? — frunció el ceño, sin saber si ir o no. Trato de leer su expresión, pero no lograba descifrar, así que luego de unos segundos fue en busca de su chaqueta. Como aún se encontraban en invierno tomó una de sus chaquetas más gruesas y volvió a los minutos a donde se encontraba el chico — ¿Está bien esta o busco una más delgada o gruesa o... ? — alzó su chaqueta para mostrársela, esperando alguna señal por parte de el —
La miro divertido al notar su expresión de confusión, cayendo en cuenta que en realidad nunca habían salido usando su habilidad, encogió los hombres y asintió con la cabeza sonriendo amplio — Muy en serio, ya es hora de llevarte a las estrellas — alzo las cejas divertido, y mientras iba en busca de su chamarra tomo el florero llevándolo a la mesa de centro, encontrándose luego con Oscar jugando un poco con él hasta que Mia regresó — No lo sé, tu qué opinas, ¿Oscar? — dijo en broma hablándole al cachorro, soltó una carcajada y se puso de pie acercándose a su novia — Esa es bien, de igual manera de voy a abrazar y no tendrás tanto frío — le guiño coqueto, tomando la chaqueta para ayudarla a ponérsela — Lista, amor — beso sus labios tiernamente antes de alejarse caminando hacia la ventana abriéndola, se asomó primero a los alrededores checando más que nada la temperatura antes de salir al balcón estirando las manos hacia su chica — O te da miedo? — preguntó un tanto burlón, pero solo para hacerla reír y distraer si era el caso que estuviera nerviosa.
Enarcó una ceja con gracia al notar como la molestaba y más que nada, como disfrutaba de la situación — Tanto frío — repitió molestándolo mientras se volteaba para así meter sus brazos en la chaqueta y luego, con la ayuda de él, se arregló el pelo que había quedado dentro de la chaqueta. — Gracias — sonrió y respondió a su beso con la misma ternura de siempre y luego observó cómo iba camino a la ventana, y no fue hasta que le habló desde el balcón que cayó en cuenta de que hablaba en serio. Se quedó quieta hasta que escuchó su pregunta, reaccionando de forma torpe mientras asentía y caminaba hacia el — No, no. ¿Cómo se te ocurre? — frunció el ceño con gracia mientras salía al balcón y sentía el viento helado en su cara —
Cuando llego a su lado y la abrazo por la cintura, pasó uno de sus brazos por encima de sus hombros para sujetarse y asintió ante lo que le decía — Si confío en ti, pero nunca había hecho esto. Solo te había visto, es diferente — se excusó entre una risa nerviosa y de a poco fue sintiendo como sus pies dejaban el suelo, lo que le provocó una sensación en su estómago, pero la trato de ignorar, enfocándose en su novio y miraba de vez en cuando por encima de su hombro. Cuando escuchó su pregunta, alzó la mirada hacia el — Sí, ya me estoy acostumbrando un poco — asintió un par de veces y continuó viendo la ciudad, algo que la tenía impresionada, ya que nunca se hubiera imaginado volar de esa forma — Ahora entiendo por qué te gusta tanto volar — bromeó —
Con cuidado deslizo una mano hacia su rostro, acariciando tiernamente su mejilla — ¿Sientes que el estómago está vacío? Es normal, me paso las primeras veces — confesó riendo un poco viendo a su alrededor y hacia a donde la llevaría — Ahora puedes volar conmigo cuando quieras, ventajas de tener un súper novio — alzo las cejas divertido, dio un recorrido por la ciudad observando las luces, siguiendo el camino hacia la playa — Otra de las ventajas, es que si sales del instituto no tienes que pedir permiso — murmuró soltando una risa, desentiendo con la misma lentitud con la que se habían elevado, en lo alto de un viejo faro.
Sintió un poco de alivio cuando le mencionó sobre la sensación del estómago, ya que lo último que quería era reaccionar mal ante aquella situación — Es como cuando subes en la montaña rusa — comparó frunciendo el ceño con gracia — Con vistas cómo estas, ten por seguro que querré salir más seguido — aseguró mientras observaba la ciudad y de apoco vio cómo se acercaban a un faro, por lo se mantuvo en silencio mientras descendían, ya que no quería distraerlo o algo por el estilo, aunque sabía que su novio ya tenía experiencia en aquello. — Así que no te piden permiso, eh. Interesante... — bromeo una vez que estuvieron en el faro y observó por unos segundos a su alrededor, ya que desde aquel lugar se podía ver la mayor parte de la ciudad y claramente era una vista privilegiada — Creo que tienes una de las mejores habilidades que alguien puede pedir — aseguró mientras lo miraba y se acercaba a besar sus labios tiernamente — ¿Ya te puedo dar las gracias, no? — preguntó entre risa —
— Yo feliz de que salgas más seguido conmigo, hasta puedes jugar a ser cupido lanzando flechas sin que te vean — bromeó riendo un poco, se sentó en el techo esperando a que ella lo siguiera, abrazándola por sobre el hombro y así acercarla más hacia él, cubriéndola un poco del fresco — ¿Tú crees? Y pensar que he intentado volver a ser el de antes — rio divertido, respondiendo al beso tiernamente — ¿Y cómo me vas a dar las gracias? — respondió alzando las cejas divertido besando sus labios nuevamente, de forma lenta.
— Claro, y ahí tendremos mucha gente confundida porque les llegan flechas desde el aire — respondió bromeando mientras se acercaba para sentarse a su lado, apoyando su cabeza en su hombro mientras ponía atención a lo que le decía — Pero si lo único que ha cambiado es tu habilidad, en el fondo sigues siendo la misma persona de la cual me enamoré y eso es lo que importa — sonrió orgullosa y soltó una risa — Y si, con esto creo que no existen límites para ti. Digo, puedes llegar a donde quieras y cuando quieras, ¿qué mejor? — se encogió de hombros y luego rio al escuchar su pregunta — Bueno, eso depende. ¿Hay más regalos? — alzó una ceja, logrando disimular una cara de seriedad, como si todo dependiera de su respuesta — No, solo bromeo — sonrió y respondió a sus besos — ¿Con muchos besos? — alzó ambas cejas un par de veces, divertida —
Su sonrisa se hizo aún más amplia al escuchar sus palabras, manteniendo una mano sobre su rostro, apretando suavemente su mejilla —Claro que sigo siendo él mismo... Él mismo que se enamoró a primera vista de ti, si, primera vista y en secreto — sonrió de igual manera con orgullo, riendo por lo bajo. Mantuvo el beso por largos segundos, alejándose escasos cm solo para dejarle hablar, mordiéndole el labio inferior — Hay un obsequio más ... Pero ese depende de cuantos besos me vas a dar — susurro rozando sus labios, alzando las cejas al igual que ella, divertido.
— ¿A primera vista? — preguntó un tanto sorprendida — Nunca me dijiste eso — sonrió ampliamente, ya que si bien llevaban años juntos enterarse de ese tipo de cosas la hacían recordar el comienzo de su relación. Arrugo su nariz cuando mordió su labio, pero no a qué le haya dolido, sino que solo exageraba para molestarlo un poco — ¿En serio? Bueno, tú sabes que te daré todos los besos que quieras, sobretodo ahora que tendremos más tiempo para regalonear — aseguró con una sonrisa y le dio un beso rápido para afirmar lo que estaba diciendo — No me digas que iremos a la luna, porque no traje mi traje de astronauta — frunció el ceño con gracia, bromeando —
— Amor a primera vista, ahora ya lo sabes — afirmó sonriendo amplio, poniendo los ojos en blanco al ver como exageraba la reacción ante la mordida — Quiero todos esos besos, no te dejare ni respirar — murmuro Alzando las cejas con picardía, riendo por lo bajo una vez que respondió al beso rápido y escuchó su broma, volviendo a hacer el gesto con sus ojos — Que chistosita... La Luna es muy cerca, tú te mereces ir a una galaxia más lejana — dijo sonriendo amplio, sacándole la lengua de manera burlesca — No, no vamos a ir a ningún lado, y este obsequio es más como para mí, así que... — comenzó a decir alejándose un poco para sacar algo de su bolsillo — Mia, sé que lo último que esperas en tu cumpleaños es responder una pregunta tan importante como la que voy a hacer, así que puedes decir que no, o que lo pensarás, no tengo prisa y tampoco me enojaré, solo quiero que sepas que te amo, quiero pasar la vida a tu lado, y si tú también lo deseas, sería un gran honor que aceptaras ser mi esposa — con un poco de titubeó por su reacción se movió ligeramente para quedar de frente, tomando delicadamente su mano mostrando la argolla de compromiso que brillaba aún más por él reflejo de las luces.
Le sacó la lengua a modo de repuesta cuando él lo hizo y paciente escuchó su respuesta. Cuando se alejó para meter su mano al bolsillo lo siguió con la mirada y enseguida la curiosidad se apoderó de ella. Una parte quería creer que era lo que pensaba, pero otra le hacía creer que no lo sería, ya que hace mucho tiempo que no tocaban el tema. Se quedó en silencio mientras hablaba y a medida que su novio se explicaba comenzó a caer en cuenta de lo que estaba sucediendo en ese momento.
Sin poder evitarlo su corazón empezó a latir más rápido y si bien quería interrumpirlo, se contuvo hasta que quedó frente a ella con el anillo — Amor... — comenzó a decir y se detuvo unos segundos al darse cuenta que su voz estaba algo temblorosa debido a los nervios — No tengo nada que pensar, y estaría loca si te dijera que no — respondió entre una pequeña risa nerviosa — Por supuesto que me quiero casar contigo — asintió un par de veces y se inclinó lo suficiente para alcanzar sus labios y besarlos por varios segundos — Yo también te amo y no puedo esperar a pasar el resto de mi vida contigo — susurró con emoción cuando se separó unos centímetros y luego bajo su mirada al anillo para que se lo pusiera en el dedo que correspondía. — Es hermoso — sonrió ampliamente —
Su respiración se detuvo por segundos que para el pudieron ser eternos por la ansiedad del momento, podría parecer tan seguro por fuera, pero por dentro era el más vulnerable, escuchar el tono de su voz y aprovechándose un poco de sus habilidades logro escuchar el latir de su corazón, soltando un suspiro de alivio conforme la escucho, sonriendo con amplitud al escuchar que aceptaba — No estarías loca, para nada — susurro sonriendo respondiendo al beso antes de alejarse y colocar él anillo en su dedo, sonriendo aún más amplio al finalmente verlo puesto en ella — Es una roca especial, para alguien muy especial — respondió acercándose una vez más a besar sus labios, esta vez con mayor dedicación, tomándola con ambas manos del rostro.















