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OFF ROLE: Episodio 3x22: ‘Civil War - Part I.’ { Chicago, Illinois - June 16, 2017 } En Centro Supernatural del estado de Illinois había sido recientemente inaugurado tras una larga y exhaustiva conversación entre los miembros directivos que se preocupaban por el bienestar y mantención de Idris y, en especial del centro de control ubicado en la ciudad de Des Moines. Novalee, Gabe y Kat optaron por arriesgarse y dejarlo a cargo a tres hermanos quiénes habían conocido no hace demasiado, pero podían asumir que sabían bastante acerca del mundo como para poner en manos parte de la seguridad que velaba por el bienestar de todos los integrantes, los que habían aumentado exponencialmente en los últimos meses. Sam estaba en el turno, sentado mientras bebía de una cerveza y le daba unos mordiscos a una hamburguesa que su hermano James les había traído para Dean y para él, mientras su vista, algo cansada, estaba fija en los monitores que estaban frente a él. Como era normal, nada usual sucedía, pero era su trabajo y no estaba nada mal, no había luchado contra un ser sobrenatural en meses y podía sentir como su cuerpo volvía a recuperarse tras varias palizas que jamás fueron curadas como era correcto. Estiró la mano con desgana y le acercó a su hermano el montón de papas fritas para que se animara a comerlas, ya que su apetito había desaparecido. El chico las agarró de inmediato y no pudo evitar negar con la cabeza puesto que no lo sorprendía. Y miró por sobre su hombro para mirar a James, quién estaba pegado en su móvil de manera concentrada. — ¿Qué le estás diciendo a tu novia? ¿Qué saliste con tus hermanos a un típico almuerzo? — bufó y volvió la vista hacia el frente, negando con la cabeza. De pronto, el parpadeo de los televisores llamaron su atención y arrastró las ruedas de su silla hacia atrás para poder observar mejor, frotándose los ojos con las manos para poder ver mejor. — "Buenas tardes, miembros de Idris y protectores", — resonó en la habitación, lo cual lo hizo sobresaltar. Las imágenes cambiaron a un dibujo distorsionado, como si un rostro en esos momentos los estuviera observando, — " Hemos sido pacientes, pero tal como ustedes tomaron a uno nuestro, es hora de recuperar y tomar uno suyo. Esperamos una fiesta y ustedes serán nuestro festín. Nos vemos en 6 horas", — la voz se hizo aún más dura y lo primero que pensó Sam fue la criatura que había sido tema en las conversaciones, un hereje cautivo. Se puso de pie y de inmediato presionó un botón de tamaño medio junto a los demás controles en caso de emergencia, mientras su cara de precaución se hacía más notoria. Estaban en peligro. Luego de ser asignados al Centro, los tres se habían encargado de mantenerlo lo más seguro posible para todos. Si bien el lugar no tenía la misma cantidad de residentes como el Centro original, no dejaban que esto fuera una excusa para bajar la guardia. Por ende, siempre estaban presentes para cubrir sus turnos, independiente de la vida que pudieran llevar fuera. Dean se había acomodado como siempre lo hacía; respaldo extendido y los pies sobre un mueble, por lo que en ese momento sólo se concentraba en disfrutar de la comida que su hermano les había traído, mirando de reojo los monitores. Soltó una pequeña carcajada cuando Sam molestó a James. – Almuerzo familiar, -añadió entre un esfuerzo, ya que aún tenía comida en su boca. Recibió el paquete de papas fritas cuando se lo ofrecieron y comenzaba a comer del paquete cuando las pantallas cambiaron. Inmediatamente bajó sus pies del mueble y dejó todo de lado para poner atención a la amenaza que estaban recibiendo. En aquel momento sabía que los tres tendrían el mismo rostro de preocupación, pero afortunadamente gracias a la experiencia que todos tenían, no se congelaron. Al mismo tiempo que Sam se levantaba, él lo hizo lo mismo para ir en busca del teléfono que había en la habitación para marcar rápidamente el anexo que daba a la oficina de Gabe. – Tenemos una amenaza. Cerraremos Chicago e iremos para allá –dijo enseguida sintió que levantaban el teléfono de otro lado. No pasaron muchos segundos y asintió mirando a sus hermanos, para darles a entender que en Iowa estaban de acuerdo con cerrar aquel lugar. -Hora de moverse. -dijo una vez que colgó- James por su parte se encontraba concentrado respondiendo diferentes mensajes y en especial aquellos que se referían a su trabajo principal en la policía de Chicago. No tenía problemas en tener ambos, solo buscaba información relevante en los monitores del Centro y se iba cuando era necesario, por lo cual no había mucho problema con aquello. Escuchó las bromas que ambos le hacían y comenzaba a lamentar seriamente el haber pasado a una tienda de comida rápida para llevarles algo de comer. — Por supuesto, almuerzo familiar — Murmurando de manera seca y miró en especial a Dean que alzaba sus cejas para que no le molestara. Bajó el celular cuando sintió que algo pasaba en el monitor y abrió sus ojos, escuchando con detención todo el mensaje. Si bien no era tan experto como sus hermanos en el asunto sobrenatural, si conocía bien todo lo relacionado como para manejarse. — Llevaré a las personas al portal y asegurarme que no quede nadie dentro — Le dijo a sus hermanos, sabiendo que no dejarían a nadie allí. — Seré el último en irme para asegurarme de eso — Dijo frío mientras iban los tres por el pasillo para dejar todo listo. Gabe, concentrado en los asuntos que tenían que ver con Idris, contestó el teléfono de su oficina muy tranquilo y apenas escuchó el mensaje se levantó del asiento aún con el teléfono en mano. — Evacuen a la gente a CAS, dejen todo con el protocolo de seguridad — Afirmó tajante para mantener todo sellado el edificio y ganar algo de tiempo — Al colgar se fue directo a la oficina de Novaleé para juntar a las personas directivas y armar un plan. Desde días atrás que a Axel ya le preocupaba el estado de Novalee, el embarazo ya estaba en su última etapa, y aunque todo había ido tranquilo, no podía evitar sentir esa preocupación, así que aprovechaba cualquier momento libre para estar a su lado. Se pasó por su oficina luego de los entrenamientos e intentaba convencerla de que se tomara el resto del día libre – Podríamos salir a comer, escuche a los chicos mencionar un buen lugar – propuso mientras la miraba detrás de su escritorio, no tardó mucho en estar sentado y se levantó, caminando por la oficina en lo que esperaba respuesta, tomo un libro de la estantería y simplemente lo hojeo, leyendo uno que otro párrafo. Sam llegó hasta el portal y le hizo un gesto a su hermano mayor mientras observaba como James corría hacia el interior del centro para avisarle al resto de las personas; aunque el sonido de la alarma sonaba sin parar en el lugar, dando aviso de que algo ocurría. Traspasó el portal y se encaminó directo hacia la oficina de la directora, suponiendo que Dean iba detrás de él. — Yo... me quedaré aquí e iré en búsqueda de personas para que aseguren Idris, ¿dale? Ve con Gabe y avísame cualquier cosa, — le dijo a su hermano y antes de esperar su respuesta, se dispersó entre la gente. No sin antes de darle dos palmadas sobre su hombro, típico gesto para darse ánimo. Novalee se acomodó en el asiento y observó a Axel mirar el libro, suspirando. No le agradaba ser terca con él y mucho menos cuando sabía que el estrés no le ayudaba en nada, pero siempre había sido trabajólica y quería terminar aquella tarea que se había encomendado antes de poder salir a comer. — Ya estoy por terminar, cariño. Y vamos. Comemos y luego descansamos, — le dijo con dulzura. Gabe irrumpió en su oficina de pronto y no fue necesario que le dijera nada, con solo su mirada podía asumir que algo malo estaba pasando. Se intentó poner de pie y agradeció que Axel se acercara para ayudarla y escuchó todo lo que Gabe le estaba contando, — Hay que reunirnos ya, no podemos permitir que nos suceda lo de la última vez, ahora somos más fuertes, — respondió, convencida. Tomó el teléfono y llamó directo a quien había asumido como secretaria en el tiempo que Novalee estaba embarazada para así alivianarle el trabajo y pidió que llamara urgente a los líderes principales de CAS e Idris. A penas se comenzaron a mover se aseguró de dejar los computadores bloqueados, tal y como estipulaba el protocolo a seguir. Cuando escuchó la voz de Sam, inmediatamente lo siguió para atravesar el portal y así estar en unos segundos en el Centro de Iowa. Dentro del Centro todo parecía estar normal, a excepción de la gente que comenzaba a cruzar el portal como ellos lo habían hecho recién, lo que comenzó a generar especulación entre la gente. Enseguida escuchó su instrucción asintió y se fue en dirección a las oficinas principales, donde sabía que encontraría a Gabe. Mientras comenzaba a avanzar se preocupó de mirar a su alrededor, para ver si se encontraba con uno de los líderes del lugar, pero le era difícil de identificar, pues la gente ya comenzaba a desesperarse. Kat, por su parte, había pasado mayor parte del día en Idris, dictando un par de clases. Se encontraba en una de ellas cuando recibió un mensaje desde el Centro de Chicago, informando que se había activado la alarma, lo cual le llamó por completo la atención. Se apresuró en terminar la clase en la que estaba y les informó a los estudiantes que estuvieran atentos a cualquier comunicado que podría llegar en los siguientes minutos, ya que presentía que las cosas no andaban bien. Dejó su sala y rápidamente llamó a Gabe, con quien sólo mantuvo una conversación de unos segundos, los necesarios para darle a entender que debía ir a la oficina de Novalee de forma urgente. Apresuró el paso, transformando su caminata en un pequeño trote, ya que debía llegar luego al portal. En el camino, pudo ver de reojo a Dave, quien se encontraba en su sala llenando unos informes. Se detuvo rápidamente y se apoyó en el costado de la puerta. – Hey. A la oficina de Novalee. Urgente. Vamos – le dijo entre una respiración agitada, lo que llamó la atención del chico, quien tomó los papeles y se le unió. Al cabo de unos minutos llegaron al Centro, donde subieron hasta el piso donde estaban las oficinas. Al llegar a la oficina de Novalee, pudieron ver las caras de todos, las cuales estaban llenas de preocupación. - ¿Qué está pasando? – preguntó la chica, mientras Dave se aseguraba de cerrar la puerta detrás. Todo comenzaba a seguir el orden que estaba predispuesto desde que habían organizado plan para tales cosas. James se aseguró de no dejar a nadie, gritaba en cada pasillo mientras observaba como el sistema de seguridad bloqueaba cada puerta que daba a los pasillos principales, asegurando que si los intrusos entraban les costara un poco la entrada a esas zonas. Tomó la lista de personas que actualmente se quedaban en el centro de Chicago y fue el último en entrar al portal, preguntando a la persona encargada que asegurara ese puesto. Lo único que pensó después es en pasar la lista e ir a la sala que sabía que tardaría en llegar. Gabe por su parte, explicaba a Novaleé lo que sabía, tampoco era mucho y eso le causaba cierta impotencia; lo cual se le notaba con facilidad en su rostro. Le hizo un gesto a la jefa que avisaría uno a uno de la reunión al mismo tiempo que hablaba con Kat por teléfono para que le ayudara en esa tarea. Los minutos pasaban y el chico corría, asegurando que cada uno estuviera en el lugar que le correspondía. Subió las escaleras y fue casi uno de los últimos en llegar. Miró a los chicos Deknight y asintió con su cabeza, agradeciendo de esa manera la rápida reacción que había tenido con ese asunto. — ¿Seguiremos con el objetivo de eliminarlos? — Fue el primero en preguntar, odiaba de sobremanera que el silencio inundara la habitación. — Si no hacemos nada, daremos mal el mensaje y nos van a atacar cuantas veces quieran. No solo ellos — Le dijo a Novaleé, alzando sus ojos hacia los suyos para darse a entender. Axel escuchó con atención lo que sucedía, acercándose a Novalee para ayudarle a levantar de la silla, manteniéndose a su lado analizando la situación, estando de acuerdo con la idea de Gabe — Tiene razón, si no hacemos algo, cualquiera se sentirá con la fuerza de venir a atacarnos — agregó asintiendo con la cabeza, con la experiencia que tenía en batalla estaba seguro que algo así podría pasar nuevamente , y siguiendo su instinto de pelea, aquello le 'emocionaba' — ¿En que ayudo? — se apunto de inmediato pasando su vista de uno a otro. Novalee ya de pie, los observó a todos tras escucharlos en silencio. Su mente estaba abierta a cualquier tipo de reacción y mucho más ante el último ataque donde prácticamente todo fue destruido y no podía dejar que la historia se repitiera. Caminó pasando por detrás de Axel donde desapareció escasamente por unos segundos ante la altura del chico y tomó aire tratando de despejar sus ideas tras escuchar y fijarse en las expresiones de sus amigos. — Bueno, esto es lo que haremos... — comenzó a decir mientras continuaba caminando, pasando por detrás de ellos. — Idris es nuestro mundo, nuestro hogar. Nos ha costado meses poder lograr lo que tenemos y aún nos falta mucho por seguir haciendo, — murmuró entre dientes, ante la sola idea de imaginar que todo aquello podría desaparecer. Se detuvo entre Gabe y Kat posicionando ambas manos por sobre la mesa y los miró nuevamente a todos una última vez. — Tenemos grandes metahumanos, brujas, vampiros y cazadores que prometieron dar su vida por este lugar cuando decidieron unírsenos. — agregó, levantándose un poco. — No me malentiendan, no me alegra poner en riesgo a nuestra familia, pero no estamos hablando de gente normal, estamos hablando de herejes, seres peligrosos que no van a separar la línea entre luchadores y niños o ancianos, van a matar a lo primero que se crucen, tenemos que defendernos, — sentenció con firmeza. — Yo opino que tenemos que pedirles a las personas vulnerables o no preparadas, encerrarse en Idris, cerraremos el portal en cuanto hable con los hermanos silenciosos y los que luchen, van a permanecer aquí, cuidando la entrada. También hay que asegurarse que la cuidad esté a salvo, porque en cuanto nos vean preparados asegurando esto, van a querer sacarlos. — continuó diciendo, agitada ante la falta de aliento que su gran abdomen le propinaba. — No sé si estén de acuerdo conmigo, pero no veo otra solución, no... podemos dejarlos vivos, titubeó. Desde que ingresaron, sólo se mantuvieron en silencio mientras los ponían al corriente con lo que estaba pasando. - Espera, ¿no se supone que este tipo de cosas no suelen andar juntos? ¿Por qué lo quieren de vuelta? – preguntó la chica con confusión, ya que lo poco que sabía sobre esa especie le generaba extrañeza, hasta que de a poco las cosas comenzaron a tener más sentido. – Oh… genial, seguramente atrapamos a uno de los más importantes. – comentó con el ceño fruncido, al mismo tiempo que se cruzaba de brazos. Cuando Novalee comenzó a hablar, todos se mantuvieron en silencio y a medida que iba dando su punto de vista ante la situación, la mayoría comenzó a asentir con su cabeza. Kat, por su parte, mantuvo la vista fija en el escritorio, ya que no podía evitar que la situación le resultara agridulce luego de todo lo que había pasado con su ataque hace unos meses atrás. Al sentir la puerta, volvió en sí y miró en dirección a ella para ver de quien se trataba. - Chicago se encuentra completamente cerrado, y todas las personas ya fueron trasladadas a Idris. – dijo Dean mientras ingresaba y cerraba la puerta detrás.- Según el video que apareció en las cámaras de seguridad tenemos 6 horas para entregar al hereje. Eso fue hace… - elevó su muñeca para mirar su reloj- una hora. Tenemos 5 ahora. – aclaró- - Entonces tenemos que idear una estrategia. Como dice Novalee, tenemos metahumanos, vampiros y cazadores. No será una pelea sencilla, puesto que los herejes tienen más fuerza que todos nosotros juntos y son impredecibles. –comentó Dave mientras miraba a cada uno de los que se encontraba en esa oficina- Creo que lo más sensato es que pongamos como prioridad en la pelea a las personas que cuentan con una habilidad que los normales no tengan. No sabemos cómo saldrán las cosas, pero tenemos que evitar a toda costa que existan muertes en esto, - frunció el ceño- por lo mismo, necesitamos establecer tareas. Por mi parte, haré guardia en Idris y ayudaré a proteger el perímetro. Tenemos que proteger este lugar sea como sea. No podemos volver a construir todo de nuevo. – finalizó- En completo silencio se quedó Gabe analizando todo lo que hablaban, cada uno tenía sus propias ideas y pensamientos pero el punto final de pelear, todos estaban de acuerdo. Por su parte hubiera adoptado la idea que todos lucharán pero, según lo que había visto en los entrenamientos, la diferencia entre los chicos con habilidades metahumanas y las que estaban desarrolladas, tenían muchas diferencias. — Tiene razón Dave — Murmuró mirando al chico. — No podemos arriesgar a todos y armar tareas por grupos no está nada mal. Los que irán a proteger a los más vulnerables y los que rodeen el perímetro, evacuar a la gente humana alrededor para no llamar la atención y los que iremos a pelear, necesitaremos brujas porque no van a jugar limpio. Estoy seguro de aquello — Decía marcando cada una de sus palabras con molestia. Ponía sus manos sobre la mesa y miraba a cada uno intentando que estuvieran de acuerdo con lo que decía. De todas formas, Novaleé era la que finalmente decidía. Al rato de la reunión, James se le unió, asintiendo a la chica cuando sus miradas se cruzaban. Todo se estaba organizando y la gente comenzaba a calmarse a sus lugares destinados. Cruzo los brazos escuchando con atención, dirigiendo la mirada a cada uno mientras hablaban preocupados por la seguridad de la ciudad y él instituto. — ¿Por que no cambiar de sitio al hereje? Si vienen a atacar, el buscara la manera de comunicarse con ellos, lo mejor seria situarlo en otro lugar, o proteger mejor su celda, no sabemos a ciencia cierta la totalidad de sus habilidades — comento recordando lo difícil que había sido ubicarlo y sobre todo capturarlo. Novalee finalmente se detuvo tras darle el tiempo a todos para que expresaran lo que opinaban, tal y como ellos se lo habían brindado a ella. Asintió en la mayoría de las ocasiones, estándo totalmente de acuerdo con lo que sus compañeros comentaban. — Bien, entonces esto es lo que haremos... — comenzó a decir, mientras tomaba un poco de aliento. Los metahumanos estarán ubicados en el exterior, para proteger en las entradas y si es necesario, en la ciudad misma junto a un pequeño grupo que estará con Gabe y Kat, cazadores y los que él crea que están preparados para una lucha así. El resto, aquí, dentro, como segunda línea en caso de que alguno pase o se escape de alguna forma. Yo... — comentó, retrocediendo, en búsqueda de su móvil el cual estaba sobre su escritorio, lo tomó y comenzó a teclear de manera rápida, para luego soltarlo para volver a mirarlos, — Yo... creo que lo mejor que puedo hacer es estar detrás del portal con la gente que no se pueda defender en un 100% junto a los mayores y niños, — murmuró casi en un susurro, sintiendose algo frustrada por sentirse que en esos momentos estorbaba. — Nos pasaremos algunos radios y espero que puedan informarme, los líderes de cada lugar acerca de como está la situación, ¿Está bien? No... va a pasar lo mismo que la última vez, ahora estamos más completos y han entrenado, — murmuró entre dientes. — El hereje va a seguir en la cárcel, pero llegar hasta él tienen que pasar por muchos lados y les va a ser imposible. Una vez que entre, le mandaré la señal a los hermanos silenciosos para que la cierren y la bloqueen, perdiéndose en el espacio, —. — Solo... cuídense allá afuera. Se viene duro y estaré rogando porque al final de todo, salgamos triunfantes, — sentenció.
OFF ROLE: Episodio 3x22: ‘Civil War - Part II.’ [ Chicago, Illinois - June 16, 2017 ] La situación estaba clara y los dados ya se habían lanzado. No quedaba más que esperar que atacaran el Instituto y que los planes de los líderes se llevaran a cabo. Luego de que Novalee diera por finalizada la reunión, giró sobre sus talones y corrió — como pudo — escalones abajo para ir directo al portal que junto a las últimas personas que necesitaban protección en Idris. Una vez atravesado y cerciorándose que nadie más faltaba, envió un mensaje a los hermanos silenciosos para que la sellaran de una vez por todas como ya había conversado con ellos. Odiaba estar en esa posición y dejarles lo más complicado a sus amigos, pero debía ser objetiva y, en su estado, no era más que peso muerto. Solo confiaba en que ellos darían lo mejor y saldrían victoriosos. Mikael y Ariadne fueron los últimos en salir desde el portal luego de dejar a Hope protegida y se encontraron con el resto quiénes venían saliendo de la reunión. En sus rostros se observaba los concentrados y enfocados que estaban con respecto al siguiente paso para dar y se quedaron en silencio cuando Gabe, quién parecía estar a cargo, comenzaba a dar las indicaciones necesarias a todos los que habían llegado. Nadie objetaba ninguna palabra. Los grupos se habían dispuesto de manera de proteger Idris, un mundo que les había costado mucho trabajo el poder levantar y porque además, en su interior estaba el premio mayor, el hereje que con tanto esfuerzo trataban de alcanzar. Pero para eso tenían que pasar por encima de CAS en sí mismo y estaban conscientes de que aquello no tenía que ocurrir. Kat B., Mik, Mad, Grey, Kai, Emily, Addison, Erica, Sophia, Nina, Jesse, Audrey, Sarah, Melanie, Nickel, Oliver, Adeline, eran los encargados de proteger la entrada y los alrededores del Instituto al que de pronto se le había caído el "glamour" que las brujas por tantos años lo habían protegido para que ninguna persona común y corriente pudiera reconocer su verdadera apariencia, lo que demostraba que el poder de los herejes era mucho más fuerte de lo que alguna vez se habían imaginado. Mientras tanto, como soldados salían por las calles de la ciudad, la que de pronto se había vuelto más oscura a pesar de que no pasaba más de las 6 de la tarde. Ary, Dean, Mia, Rosie, Zhenya, Caitlin, Jess, Matt, Sam, Susan, Kat R., Gabe, Logan, Bastian, Augustus, Nickel, Axel, por su parte shabían sido asignados para proteger a las personas, aquellos que no tenían la culpa de lo que estaba ocurriendo y, que lamentablemente era el daño colateral que nadie había elegido. Al caminar unas cuantas calles se detuvieron. Parecía una ciudad vacía y ningún alma se podía oír. Caitlin le echó un vistazo al reloj que por siempre había descansado en su muñeca y tragó saliva con dificultad: solo faltaban un par de minutos para que la hora límite los alcanzara, y no le quedó más opción que tomar el collar que Bastian le había regalado para protegerla de sus poderes debido al terror que le causaba su Alter Ego y lo lanzó al piso, para luego romperlo de una pisada. Era la única forma que tenía de poder ayudar con sus poderes y ser partícipe de lo que estaba ocurriendo. Su vista se fue elevando desde el collar roto hacia el frente cuando el ruido de pasos, fuertes y constantes comenzaron a sonar. Podía observarlos, aparecer como si nada, como si no les temiera verlos preparados y listos para combartir, dispuestos a dar su vida por la causa. Ya habían pasado horas desde que había sido informada la amenaza, y luego de varios desacuerdos con su marido, finalmente lograron acordar sobre cuál sería su posición en este enfrentamiento. Para Ary le era demasiado difícil separarse de Hope, pero no podía darse el lujo de ir a esconderse con el resto sabiendo que todo lo que estaba pasando en ese momento se debía a su familia. Es por ello que junto a Mikael se dirigieron directamente a Idris para dejar a Hope bajo el cuidado de sus padres, los cuales ya llevaban varios meses viviendo en ese lugar. Y agradecía aquello, ya que se sentía un poco más segura al saber que su hija se encontraría con ellos. Ambos salieron de Idris para unirse a la masa de gente que estaba escuchando las instrucciones que Gabe les daba en ese momento. Cuando todos supieron cuál era su rol, no tuvo tiempo de hacer más que despedirse con una mirada, ya que la gente comenzaba a moverse y sin darse cuenta había sido separada de Mik, quien debía quedarse en la entrada protegiendo. Comenzó a caminar con el resto de su grupo hasta que todos se detuvieron. Miró a su alrededor y pudo contemplar lo mismo que todos: el lugar parecía estar abandonado. Una sensación de alivio recorrió su cuerpo, ya que eso significaba que la gente había alcanzado a arrancar. O al menos eso creía de momento. Observó como Caitlin se deshacía de su collar e inmediatamente elevó la mirada al sentir una energía que no reconocía. Su rostro se tensó por unos segundos y sólo tomó una bocanada de aire para prepararse por lo que estaba por venir. Dean, por su parte, se encontraba al lado de su hermano menor. Si bien habían tenido miles de casos y habían visto casi de todo en los años que habían estado cazando, sentía que nada los había preparado para lo que estaba por ocurrir. Sin embargo, ninguno parecía bajar la guardia. De todas formas, no era la primera vez que se enfrentaban a algo sin saber cómo acabar con ello, por lo que cuando aparecieron, ambos se miraron y sin decir una palabra se separaron a una distancia considerable, en caso de tener que ayudar al otro si la situación se volvía peor de lo que esperaban. Gabe por su parte estaba enfocado en dar las instrucciones a cada uno de los chicos que habían sido convocados a ir a pelear. Si bien sabía los riesgos de cada una de sus decisiones, intentó ser lo más objetivo posible en quién ponía a proteger el recinto y quiénes estarían preparados para mantener afuera a los herejes. No conocía bien la fuerza que tenía estos individuos pero, si podía dimensionarlo ya que fueron tan poderosos como para conseguir que un lugar bien reforzado se vieran en la obligación de luchar por lo que era suyo. Caminó junto con el resto de personas que salían hacia las calles, dejando a la mayoría de los brujos en la entrada, sabiendo que serían un escudo lo suficientemente fuerte como para mantenerlos afuera por si las cosas se complicaban en el campo de batalla. Tenía que pensar en todas las opciones, el número de los atacantes era algo desconocido por todos. El chico había alcanzado a vestirse y llevaba en su mano derecha el arco para atacar a la distancia apenas viera la posibilidad de disminuirlos en número antes que vinieran hacia ellos, a su lado iban cada uno de sus compañeros, dispuesto a sacrificar su vida para acabarlos, en especial, el intentar en lo posible que no hubieran caídas que fueran humanas. Observó a distancia una multitud, aún lo suficientemente lejano como para ir hacia ellos. Susan le hizo un gesto a Ariadne, Jessalyn, Zhenya y Gabe para que fueran los primeros en la línea. Iba con su arma favorita, su hacha, dispuesta a partirles la cabeza a quiénes intentarán cruzar hacía el Centro. Su cuerpo estaba rígido y sólo su mano se movía de forma ansiosa con su arma. Ahora estaba mucho más tranquila desde la última vez que habían sido atacados, todos estaban organizados según el protocolo que habían asignado desde la última tragedia. Jessalyn asintió con la cabeza, obediente ante la petición de su compañera e imitó al resto quiénes ya estaban en posición de combate. Aquella visibilidad de sus enemigos poco a poco se fue haciendo más visible, pudiendo notar no solo manchas acercarse, sino cuerpos y en gran cantidad. Cuando estuvieron a un par de kilómetros la chica supo que ya era el momento de moverse, comenzando a flotar en el aire para poder volar e ir en su ataque puesto que sabía que tenía que aprovechar su habilidad. El cabello de Caitlin se había cambiado al color blanquecino que la caracterizaba cuando ya estaba a full con sus poderes y quiso aprovechar que aún era del todo consciente y de inmediato salió de la línea para comenzar a atacar, lanzando trozos de hielo a sus enemigos, lo que los hacía caer y dejarlos botados en medio de su camino hacia ellos. Matt ya transformado en hombre lobo soltó un suspiro. No podía negar que aquella lucha le ponía los pelos de punta porque para él no era lo mismo una lucha normal de clase a aquella, en la que cada vida podía perderse en ese momento. Echó a correr hacia ellos, comenzando a pelear y a abatir algunos, mientras que otros no hacían más que tirarse encima para dañarlo, incluso, sin la necesidad de usar sus manos. Rosalie y Sam esperaron a que los herejes que les acercaran. La chica llevaba una daga lo suficientemente grande como para atacarlos y en la que se sentía segura para utilizar, mientras que el chico llevaba un arma en una de sus manos y una daga minúscula en la otra como plan B en caso de que las balas no funcionaran, pudiéndolo confirmar cuando uno, sin mayor problema, provocó un hechizo sobre él que lo hizo tirar sus armas por lo que no le quedó más que luchar cuerpo a cuerpo con ellos como podía. Cada miembro de aquel equipo se vio forzado en separarse, tratando en lo posible de llevar mejor la pelea y así impedir que siguieran avanzando en dirección al Instituto. Rosie pudo notar como su cuerpo se inmovilizó de un momento a otro y que su mente se había bloqueado, no siendo capaz de darse cuenta que había sido víctima de un hechizo, al igual que el resto de sus amigos. Ahora su mira no estaba en los herejes. Sentía la necesidad de regresar a CAS y eliminar a aquellos que lo estaban protegiendo. Cuando Ariadne recibió la seña de Susan, rápidamente se posicionó en la primera fila. Si bien no tenía poderes que la hicieran más rápida, o algún arma que la pudiera ayudar en esos momentos, contaba con la magia que siempre había adorado utilizar. Sin embargo, últimamente no había estado tan activa como antes, ya que, con la condición de su hija, evitaba en lo posible realizar cosas que pudiera detonar el desarrollo de los poderes de Hope. Por lo que, en ese momento, esperaba con todo su ser poder ser capaz de defenderse. No alcanzó a pasar un minuto desde que habían llegado los herejes, que comenzaron a correr hacia ellos, por lo que rápidamente Mia corrió hacía uno de los tantos autos que estaban abandonados detrás de ellos y se subió al techo de éstos, para así utilizar su arco de manera más rápida y precisa. Como la mayoría de los herejes estaban enfocados en los chicos que tenían enfrente, pudo dañar a un par de ellos sin problemas, hasta que uno la reconoció y en un pestañeo vio como sus instrumentos salían volando hasta el otro extremo, por lo que no le quedó más opción que bajar de los autos y continuar peleando con una de las dagas que traía consigo. Mientras todos comenzaban a pelear con los enemigos, Dean retrocedió unos pasos para comenzar a disparar con la escopeta que tenía. Sabía que no acabaría con ellos, pero era un buen elemento para retrasar los golpes de ellos. Alcanzó a mirar de reojo como todas las armas de sus compañeros eran quitadas de ellos sin explicación y por supuesto, su escopeta no era la excepción. Continuó peleando cuerpo a cuerpo, pero sentía como recibía más golpes de los que alcanzaba a dar, por lo que en ese momento se veía bloqueado a encontrar algo que los ayudara. Cuando el combate se hizo presente, todos corrieron en dirección hacia los herejes que se acercaban con total tranquilidad hacia ellos, Katerina notaba como sus expresiones eran vacías; como si tuvieran todo fríamente calculado. Logan golpeaba sólo con sus manos, las armas que había guardado en partes de su cuerpo habían sido quitadas en una fracción de segundos y tuvo que ponerse atento a cada movimiento. No sólo eran buenos luchadores sino también usaban la magía como parte de su técnica, algo que díficilmente podía luchar de regreso a esa misma intensidad. Cuando dió el último golpe con su brazo más fuerte, no tuvo control de su cuerpo y giró de regreso hacia el Centro. Miró a su alrededor y pudo notar que sus compañeros luchaban con el mismo manejo mental que tenían sobre él. Kat se arrodilló, buscando esconder sus colmillos pero era imposible. Sus ojos se mantuvieron transformados y sus piernas comenzaron a avanzar hacia adelante cuando se vio obligada a levantarse, con un cólera que nacia de la nada contra los que estaban en la entrada. La chica fue una de las primeras en correr hacia ese sector, dispuesta a atacar a los mismos que se había prometido en no dañar, aunque fuera una lucha interna diaria con su apetito. No pudo usar sus poderes para llegar en un segundo ya que podía notar como Addison, Melanie y Oliver, los brujos, usaban sus poderes para contenerlos pero no tardaría mucho para cruzar la barrera de protección que habían dividido el lugar en dos. Sarah no tardó en transformarse al ver que Matt estaba listo para atacarlos y prefería que fuera alguien de su misma especie porque sabía lo mucho que podía dañar. No tenían idea de lo que estaba pasando y los gritos entre ellos iban en aumento; sólo estaba segura que lamentablemente tenía que atacar para poder cumplir con lo que habían prometido y eso era no dejar entrar a nadie al Centro. La batalla no iba a ser fácil, eso todos lo sabían, pero estar y ver él comportamiento de los herejes confirmaban la gravedad de la situación. Bastian nunca había visto algo así, estaba asombrado viendo él cambio radical de la ciudad y él hambiente a su alrededor sintiendo un escalofrío recorrer su cuello, pero aquello no le hizo perder él enfoqué, iba a defender a como diera lugar, en cuanto vio él primer ataque y que sus compañeros salían a defender hizo lo mismo, salio disparado dejando un rayo de luz detrás de él, acorralo en un circulo con su velocidad a un grupo de los herejes quitándoles el aire para respirar cayendo estos al suelo inconscientes, dijo una broma sobre su resistencia y paso encima de ellos para seguir en él combate. No lejos de ahí resaltaban unas luces, haciendo contraste la oscuridad del sitio, era Augustus que ya se encontraba enfrentando a unos herejes lanzándoles rayos y peleando cuerpo a cuerpo con ellos aunque a veces se escapa al transportarse lejos de algún golpe. Axel y su Mjolnir se abrian paso entre la multitud, aquello para él era un "entrenamiento" más, sonriendo burlonamente cuando las armas de todos cayeron pero su "arma" seguía con él, aprovechando la sorpresa por parte de los herejes para golpearlos sin él mínimo esfuerzo, aunque para ellos no fue recibió así, saliendo volando varios metros de él. El otro grupo que estaba atento a cada mínimo movimiento a un lado de CAS divisó que su grupo de amigos venía de regreso y eso llamó la atención de Addison quién fue quién alcanzó a dar un grito para que los demás pusieran atención a aquello que sin duda, era curioso. Sophia, quién en un momento de curiosidad corrió a acercarse a ellos para preguntar si tenían noticias no alcanzó a llegar hasta la mitad de su camino cuando un trozo de hielo golpeó su pecho y la lanzó unos cuantos metros, lo que la detuvo solo cuando su cuerpo golpeó contra uno de los cementos que rodeaban el Centro Sobrenatural. Nina de inmediato supo que algo malo pasaba y miró a Addison quién decidió usar un hechizo, que de inmediato le rebotó y le respondió su duda: habían sido hechizados. Adeline de inmediato se apresuró a correr, directamente a Gabe en una reacción de desesperación, puesto que tenía claro que de ser así, todo estaría acabado y la sangre correría entre ellos y no contra los que realmente debían eliminar. Llegó hasta Gabe quién venía caminando en la primera línea y trató de preguntarle qué sucedía, pero no alcanzó a escuchar una respuesta porque Madeleine de inmediato se le tiró encima, transformada en vampiro y como pudo logró escapar. — ¡Chicos, han sido hechizados! — alcanzó a gritar y usó sus poderes para poder desaparecer del lugar y regresar a un lugar seguro, detrás de un auto lo suficientemente cerca para poder escuchar el siguiente paso a seguir. Que en ese momento, no sabía cuál seguiría. Nina hizo un puño con su mano, con frustración al notar que todo se estaba volviendo un caos. ¿Qué más podía hacer? Podía notar como Jessalyn comenzaba a usar los rayos por sus ojos y Augustus sus poderes también. La chica llevó las manos al cielo y resopló. — Lo siento, pero tenemos que defendernos o nos matarán, — dijo, justo antes de comenzar a caminar en dirección a ellos para comenzar a provocar un terremoto que llamara su atención a ella. No tardó mucho tiempo en que la barrera se rompió para poder ingresar de regreso hacia la entrada de CAS. Ya todo se había descontrolado y lo que habían hablado minutos antes había cambiado por completo. Sus pensamientos se mantenían intactos pero sus acciones decían otra cosa muy diferente y era lo que mandaba a la hora de tomar decisiones. Jesse mantenía su postura fija, dudó en ir a defender la entrada porque no estaba preparado para atacar a sus mismos compañeros y propios alumno que había enseñado. Conocía los riesgos y sólo al ver como cada uno iban cayendo se dispuso ir en contra de Axel, sabiendo que era uno de los que podía hacer más daño y con ayuda de su escudo se defendía de su arma, lo que provocaba que lo golpeara en repetidas ocasiones. Lo favorable era que el chico estaba concentrado en él como para atacar a alguien más. Audrey transformada ayudaba a Sarah a morder a Matt en partes que no fueran tan mortales, le gruñían intentando que entendiera que no debía atacar a sus propios amigos y a veces recibía rasguños que hacían que se pusieran más lentas. Era diferente entre los géneros a la hora de atacar y ahora entendían la verdadera enseñanza de ello, apenas podían contra el chico. Melanie y Oliver, hacían lo posible que no les llegara a ellos, escapando de las flechas que llegaban de todos lados y de los ataques de los diferentes metahumanos. La chica se quejó cuando una punta de hielo le atravesó la mano y decidió gritar con un hechizo que hizo que rompiera el cuello de Kat y Ary que duraría sólo un par de minutos. Los pies de los chicos temblaron y un mareo grupal acabo deteniendo por algunos segundos la lucha ante el sismo que se sentía en la ciudad gracias a Nina; todos estaban enfocados en mantener la postura para no caer al suelo. En ese instante Oliver aprovechó de torturar la mente de los chicos Deknight para que dejaran de atacar. Había notado que estaban pasando desapercibidos y que posiblemente acabarían entrando primero. Cuando los grupos se formaron, Gabe le indicó a Kat que lo mejor que podía hacer era quedarse en la entrada a defender junto a los demás, lo cual la había aliviado un poco. Como la magia se había desvanecido, la apariencia del Centro se encontraba de la misma forma como todos los humanos solían verla: como una casa antigua abandonada. Aprovechando aquella situación, aprovechó de utilizar las estructuras para quedar ubicada en una especie de ‘segundo piso’, donde tenía una visión privilegiada de lo que estaba ocurriendo unas calles más arriba. Frunció el ceño cuando vio el cambio de sus compañeros, los cuales sin razón alguna habían dejado de pelear y ahora venían en dirección a ellos. Aquello les tomó por completa sorpresa, y es por ello que no fue hasta que comenzaron a pelear entre ellos que se dio cuenta de que estaban bajo la influencia de los herejes. Con un titubeo se posicionó con el arco y comenzó a lanzar flechas cerca de los pies de sus amigos, sin la intención de herirlos. En el fondo, esperaba que aquello los despertara, pero era imposible. - ¡Mikael, Greyson! – exclamó desde arriba para que ambos la miraran- ¡Encárguense de los de su especie! –les ordenó, ya que si bien no había forma de evitar la pelea que se estaba originando, era mejor sacar de un golpe a los que tenían habilidades inhumanas. Al ver que los chicos comenzaban a encargarse de algunos, continuó lanzando flechas hasta que vio a Gabe pelear con una de sus alumnas. No lo pensó dos segundos y debido a la experiencia que ya tenía con el arco, lanzó sin problemas una de sus flechas al hombro del chico. Sabía que luego le reclamaría, pero en ese momento necesitaba que prestara atención a ella, de lo contrario, iba a terminar por matar a la chica con la que peleaba en esos momentos. Erica se encontraba en la parte baja del lugar, por lo que enseguida se rompió el muro comenzó a pelear a puños con varios de los que venían hacía ellos. No quería hacerles daño, pero en ese momento no tenía más opción que golpearlos hasta dejarlos inconscientes. La situación estaba lejos de ser controlada, pero en esos momentos no pensó que se pondría peor de lo que estaba viviendo en ese momento. Había terminado de golpear a uno de sus compañeros cuando la pelirroja la tomó por sorpresa. Trató como pudo devolverle los golpes, pero debido a que tenía mucha más experiencia que ella, le ganaba en cada golpe que daba. Se mantuvieron así por varios segundos, hasta que le era imposible volver a reincorporarse, algo que Zhenya aprovechó sin dudar. Sintió las patadas que le daba en su abdomen y vio en el suelo como la sangre comenzaba a salir de su boca. En aquel momento sentía un agotamiento extremo en su cuerpo, por lo que no le quedaron más fuerzas para reincorporarse, por lo que se rindió y dejó caer su cuerpo por completo en el piso. Trató de retomar el ritmo de su respiración al momento que se volteaba en sí, quedando boca arriba. Observó a la chica, la cual sin titubeos se acercó para poner su pie encima de su pecho, y sin ningún remordimiento, le apuntó con el arma que sacó de una de sus piernas. - Zhenya, por favor. Despierta. – le dijo entre una toz que no podía evitar en esos momentos. Pensó que con decirle eso podría hacerla recapacitar, pero no había facciones en su cara que demostrara que sabía lo que estaba haciendo. Simplemente parecía un robot que había sido programado para matar. Y sin más, presionó el gatillo, el cual llamaría la atención de todos en ese momento. El sonido de la bala no llamó la atención de nadie debido a que el hechizo era más fuerte y la capacidad de Zhenya para reaccionar ante lo que había hecho era nula. Simplemente se volteó y continuó su camino hacia el resto de sus compañeros para seguir luchando. Sophia usó sus poderes para empujar a algunos de sus compañeros y fue hasta Erica con lágrimas en los ojos. Para su mala suerte había sido testigo de aquella escena porque iba en camino a ella para ayudarla al verla atrapada frente a la colorina, pero no había sido lo suficientemente fuerte ni rápida. Se dejó caer de rodillas y no le importó que en cualquier momento alguien la podía atacar por detrás. Sentía la necesidad de ayudarla, aunque ya no tenía pulso y la bala había sido fatal. Addison de inmediato comenzó un hechizo para protegerlas a ambas y procuraba que nadie pudiera tocarlas, formando una especie de burbuja alrededor de ellas. Estaba en shock, le costaba creer que todo lo que habían planeado les había salido mal y se habían hecho tal daño entre ellos. Era increíble. La pelea parecía interminable. Nickel vs Jessalyn, Kat vs Gabe y todos los amigos, parejas, unos contra otros y los herejes, acercándose cada vez más. Estaban a solo una calle de alcanzar el instituto y tenían el camino libre para ingresar al Instituto. Susan se atravesó de inmediato con la intención de interrumpir su paso y en dos segundos fue expulsada por un golpe de aire que la mandó lejos, dejándola inconsciente sobre el piso. Rosie la siguió con la mirada y corrió inmediatamente a buscarla, rogando mentalmente porque la historia de Erica no se hubiese repetido. Sabía que se moriría sin ella. Sam entró a una calle vacía persiguiendo a un hereje porque estaba dispuesto en concentrarse en aquello y no en seguir dando golpes y recibiéndolos de sus amigos. El hereje parecía que sabía lo que hacía, pero no le importo. Dean apareció detrás de él y gritó su nombre para que se regresara, por lo que Sam obediente entendió que quizás era una mala idea y estaba cayendo una trampa. Giró sobre sus talones y se encaminó de regreso a su hermano quién lo esperaba a un par de metros. Caminó un par de pasos cuando sintió algo helado atravesar su espalda, pero no sintió dolor algunos hasta cuando sus rodillas cayeron contra el piso. Quiso decir algo, pero le era imposible y su cabeza se vio abrumada por la voz de su hermano quién lo sostenía para que no se cayera. Quería hablarle, decirle que estuviera tranquilo pero no podía y eso lo mataba por dentro. Hasta ese momento, no había dado señales de vida por la pelea. Estaba al tanto de todo lo que había pasado, pero creía que era algo que ellos mismos se habían buscado por meterse con ese tipo de especie, que irónicamente, era la suya. Pero hasta ese entonces nadie lo sabía. Tenía claro que las cosas le saldrían mal, por mucho que tuvieran un plan listo, no serviría de nada, ya que conocía como funcionaba la especie y aunque tuvieran a la persona más poderosa del mundo, no podrían con los herejes. Si ya era difícil enfrentarse a uno, era de sentido común que nada se sacaba con enfrentarse a una docena e incluso más. Si bien le había dejado en claro a Katerina que no pensaba ayudar en la pelea, había una parte de él que no lo dejaba tranquilo. Y era el hecho de que todas las personas que conocía y de las cuales se había hecho amigo en el último tiempo, serían matadas por ellos. Trató de sacarse ese sabor amargo que aquel pensamiento le generaba, pero simplemente no podía. En especial porque Kat se encontraba allí. Lo pensó unos minutos, y sin más, salió de su refugio para ir a ver cómo andaban las cosas en el lugar de la pelea. Al llegar, se mantuvo escondido a una distancia importante, ya que se había mantenido al margen de su especie por la simple razón de que era buscado por varios de ellos. Y no para hacer amigos, claro estaba. Puso atención a la escena que se estaba llevando a cabo en el momento, y no le sorprendió al ver que entre ellos mismos se estaban atacando. Puso los ojos en blanco, ya que en aquel momento su razonamiento le estaba dando la razón. A lo lejos pudo ver cómo los chicos se intentaban defender, y a esa distancia pudo notar que ya no aguantarían más. Por un lado, vio a Sophia, quien se encontraba de rodillas llorando, por lo que asumió que alguien ya se encontraba muerto. Hizo una mueca, y continuó observando detalladamente donde se encontraba cada hereje, y luego de unos segundos pudo terminar de contarlos por completo. De paso pudo ver como Kat se encontraba en el suelo, lo que inmediatamente le llamó la atención. Le tomó un momento para notar que seguía respirando y que sólo se encontraba inconsciente. Se volteó para quedar escondido por completo y pensó en sus próximos movimientos. Sabía que no había más remedio que intervenir, ya que, de lo contrario, nadie saldría con vida. Una parte de él le decía que interviniera de inmediato, pero otra le marcaba lo mucho que le había costado mantenerse escondido y que, si se aparecía en la pelea, tendría que volver a escapar, en el caso de salir con vida de ahí. Se tomó unos segundos, ya que no podía darse el lujo de que fueran minutos, y salió de su escondite para caminar hacia la pelea. A medida que iba avanzando, alzó su mano, apuntando al lugar e inmediatamente comenzó a sonar un pitido en los oídos de todos, lo cual hizo que todos dejaran de pelear para concentrarse en el dolor que sentían. Aquello llamó la atención de los herejes, quienes miraron en su dirección enseguida y se vieron sorprendidos al verlo. No sentía miedo en ese momento, por lo que como siempre, actuó irónicamente y alzó su mano libre para mover sus dedos en forma de saludo. En aquel momento los herejes se comenzaron a mover para atacarlo, pero rápidamente hizo un gesto con su mano, lo que hizo que todos los vidrios de los locales y autos explotaran hacía ellos, dándole tiempo para recitar un hechizo que los herejes entendieron enseguida, pero cuando intentaron ir en contra del chico, él ya no se encontraba en ese lugar. Desde el otro extremo, silbó para llamar su atención. Hizo el mismo gesto de saludo, pero esta vez lo continuó con un chasquido, lo que hizo que inmediatamente todos los herejes comenzaran a arder y a desesperarse. Kai, por su parte, aprovechó aquella desesperación para pasar rápidamente por cada uno y cortar sus cabezas, hasta que no quedara ninguno. Cuando se aseguró que estaban todos muertos, volvió a chasquear los dedos, esta vez para que los demás terminaran de escuchar el pitido en sus oídos. Para ese entonces, ya debían estar fuera de los efectos del hechizo. Caminó hasta ellos y al ver que tenían miradas desorientadas, confirmó que ya estaban libres, por lo que continuó caminando hasta donde Kat estaba tirada en el suelo para ayudarla a reincorporarse.
OFF ROLE: Episodio 04x01: ‘’Sellar nuestro destino .’
[ Chicago, Illinois ]
La última hora había sido desconcertante para todos los que habitaban el Centro. Había llegado a la oficina de Novalee para enterarse de que habían sido amenazados por un par de herejes que imponían la liberación de uno de ellos, el cual se mantenía hace meses encerrado en la prisión de CAS, a la espera de obtener resultados para tener alguna idea de lo que le esperaba a la hija de Mikael y Ariadne. Luego de varios minutos de tensión, habían acordado que la mejor manera de lidiar con la situación era enfrentándose a la amenaza, ya que varios integrantes del Consejo pensaban que de no hacerlo, se estaría enviando un mensaje de debilidad. Algo en lo que Dave no estaba de acuerdo, pero decidió en ayudar de todas formas. Comenzaron a idear un plan y con éste, se formaron grupos, los cuales tendrían un solo objetivo durante el enfrentamiento. Mientras se encontraban en la reunión, le envió un mensaje a Ashley para que fuera inmediatamente a buscar a sus hijos a la guardería y se mantuvieran en la habitación hasta que él llegara. Sabía que la chica no estaba al tanto de toda la situación, y que claramente se asustaría con todo el disturbio que había en ese momento, pero necesitaba asegurarse de que los tres estuvieran a salvo. Una vez que dieron por terminada la sesión, cada uno salió a hacer lo que le correspondía, y Dave se fue directamente a la habitación. Al entrar, se encontró con su esposa de inmediato, y pudo ver enseguida su cara de confusión. Le hizo una seña para que lo siguiera hasta el living y se sentó con ella para explicarle. – Lo siento, no quería asustarte, pero necesitaba que sacaras a los niños de ahí. – hizo una pequeña mueca y de reojo vio a los niños que jugaban tranquilamente en el rincón que habían armado para ellos.- Recibimos una amenaza, y la gente del Centro quiere salir a pelear –dijo con algo de amargura, ya que no estaba de acuerdo con la idea- Todo ese día era un real caos. La morena se encontraba justamente en urgencias del centro de CAS, recibiendo a la gente que llegaba pidiendo asistencia y justo cuando terminaba de suturar una herida a lo largo del ángulo de la mandíbula de un cazador, recibió el mensaje de texto avisando que tenía que pasar a buscar a sus hijos a la guardería. Ashley es una de las personas más tranquilas del lugar pero de sólo imaginar que estaban en peligro sus dos pequeños bebés, le dejó un calmante a su paciente y canceló todas las urgencias del día. Avisó a Owen que le acompañaba que algo estaba pasando y dio la orden de cerrar el lugar hasta nuevo aviso, ya que era la jefa en ese día. Agarró sus cosas y fue corriendo hasta llegar a la guardería. Ni siquiera los puso en el coche sino que los tomó y en uno de cada lado se los llevó a la habitación. Sus manos temblaban y los dejó en el pequeño corral mientras intentaba calmarse, cuando pudo controlarse buscó el bolso más grande que tenía y empezó a meter todo lo importante para sus bebés: sus colados, pañales y cambios de ropa que podrían ser necesarias. Ante esto, sintió la puerta y la chica ladeó su cuerpo en busca de Dave, mirando un poco más relajada que estuviera allí, con ella. No pudo evitar mirar con miedo ante lo que comentaba, le aterraba de sólo pensar que el lugar se fuera abajo y que la gente que le tenía un inmenso cariño fuese herida. — ¿Lo van a hacer? ¿Que pasará con la gente que no puede defenderse? ¿Los niños? — Cruzó sus brazos buscando un propio refugio y miró a sus pequeños que jugaban con inocencia, sin saber lo que estaba sucediendo. — ¿Vas a ir? ¿Quieres ir? — Corrigió su pregunta, odiaba ser tan directa pero no controlaba sus impulsos en ese momento. — ¿Tengo que escapar? — Preguntó sin saber muy bien que idea tenía el chico para sus hijos. La mueca que había realizado inmediatamente pasó a ser una mandíbula tensa, ya que podía ver lo preocupada que estaba y no podía evitar sentir responsabilidad por eso. Claramente era uno de esos momentos donde deseaba que pudieran llevar una vida completamente normal, especialmente ahora que tenían dos pequeños por los cuales preocuparse y si todo salía como la última vez, el panorama era bastante oscuro. Frunció el ceño cuando recibió todas esas preguntas, pero no por molestia, sino porque trataba de ordenar sus pensamientos para poder contestar cada una de ellas y así poder aliviar un poco a su esposa. – Sí, - asintió a la primera pregunta – tuvimos una pequeña junta en la oficina de Novalee. La mayoría cree que si no hacemos nada estaremos dando un mensaje de que somos débiles y quién sabe lo que puede pasar con eso. – hizo una pausa – Así que se evacuó el Centro de Chicago y toda la gente se trasladó a Idris, ya que es el lugar más seguro, ya sabes todos los recursos que hemos puesto ahí, así que es un lugar seguro. Y ahí irán los niños, - sentenció, ya que era la única alternativa – -Es muy peligroso escapar, y estarán bien en Idris. – dijo tomando una de sus manos y mirándola directamente a los ojos, para transmitirle la seguridad que tenía de aquello- Me aseguraré de eso, -añadió, mirando de reojo a sus pequeños y luego volvió la mirada hacía ella- No iré a la pelea. Es muy peligroso, y les dije que lo mejor que se puede hacer es apoyarnos en la gente que posee habilidades especiales. Y por mucha experiencia que tenga, no correré el riesgo. Por ningún motivo, así que ingresaremos con los niños a Idris, y haré vigilancia por el perímetro. – terminó con un leve suspiro, ya que toda la situación le generaba amargura. – En Idris habilitarán el Centro Médico. Si quieres ayudar ahí, no habrá problema. – añadió luego de unos segundos, ya que no sabía si ella prefería estar ahí o esperar que todo pasara. De todas formas, estaría de acuerdo con cualquier elección, ya que estaba seguro que estarían a salvo en ese lugar. — Dave, — Soltó luego de quedarse más de cinco minutos callada. No imaginaba cómo las cosas se habían descontrolado otra vez y que el peligro estuviera rondando por su hogar. — Si atacan, sabes que habrá muertos y aún no han superado las anteriores, ¿Cómo vamos a superar otro ataque más? — Murmuraba en voz baja. A pesar que sus pequeños aún eran unos bebés, sentía que el tono de su voz los haría preocuparse de que algo malo estuviera pasando. Sus hombros se fueron relajando y sus expresiones faciales iban modificando a medida que su esposo hablaba. No era una persona egoísta pero no tenía ganas que le pasara nada malo, ni siquiera un rasguño. — Hay mucha gente que puede ir a pelear, estarás bien protegiendo Idris — Susurró acercándose para acariciar su mejilla y le sonrió levemente. — Tengo que estar con los niños. Iré al Centro Médico cuando todo haya pasado, son muy pequeños para arriesgarlos así — Respondió muy segura. Alzó ambas cejas con algo de desinterés. No por ella, sino porque todo lo que le estaba diciendo era algo que también pasó por su mente en la reunión que habían tenido hace un rato. – No sé, pero no quieren entregar al hereje, cosa que entiendo. Ese hereje está para ayudar con la investigación sobre la hija de Mikael y Ariadne. Lo entiendo, yo también gastaría todos los recursos si necesitara saber algo sobre nuestros hijos. Pero tampoco se quieren quedar de brazos cruzados, así que creen que lo mejor es salir a pelear. – se encogió levemente de hombros- Pudo notar cómo la noticia de que él no participaría la dejaba más tranquila, por lo que él también se relajó al verla más calmada. – Sí, por eso di la idea de que es mejor usar los recursos que tenemos. Después de todo, los hemos entrenado para alguna situación como esta y bueno, habrá que esperar que todo salga bien y que no tengamos que lamentar una muerte. – soltó un leve suspiro y se quedó en silencio mientras prestaba atención a lo que ella haría- - Me parece bien. Yo estaré dando vueltas por el lugar, pero me aseguraré de ir donde ustedes cada veinte minutos, ¿si? Así ninguno se preocupa más de lo que debe, - asintió seguro, tomando la mano de la chica por unos segundos, mientras que de reojo miraba a sus pequeños, quienes jugaban sin siquiera tener idea de lo que estaba sucediendo en ese momento- Cada palabra que iba mencionando su esposo lo respondía con un asentimiento de cabeza. Por una parte estaba tranquila que estarían seguros en Idris y si pasara algo más terrible, sabría que la primera opción de ambos es salir junto a los niños. Entendía muy bien a Ariadne, el secuestro del hereje y todo lo que conllevaba a traer a un grupo contra ellos, ya que podría pasarle lo mismo con sus hijos, especialmente con la genética de su padre. — Lo importante es demostrarles que entendemos y que haremos lo posible para ayudarles — Comentaba una vez que volvía al lugar, con una voz muy pausada, característica de la morena. — Solo necesito que me digas que estás bien y haré mi trabajo, no puedo hacerlo sabiendo que te ha pasado algo — Confeso mordiendo su labio cuando lo miraba y cruzo otra vez sus brazos por lo tensa que estaba. Ladeo su cabeza y miro a los pequeños, casi en el instante en que Dave lo hacía. — Entonces me los llevaré al sector de enfermería, ahí atenderé porque si hay que escapar, la salida es más fácil — Susurro lo último ya que no quería asustar a los niños. Enseguida le respondió, asintió con seguridad. – Lo haré. Si todo sale como lo planeado, ellos no tendrán ni siquiera acceso a CAS, así que no deberíamos tener problemas. – le comentó con la intención de que aquello la tranquilizara un poco, aunque sabía que si ayudaba sería en el mínimo. – Iré a la enfermería cada veinte o treinta minutos, ¿sí? Estaremos comunicados y si llegase a pasar algo… - comentó con un suspiro pesado, el cual tuvo que hacer una pausa antes de continuar. -Si pasan 45 minutos y no he aparecido, toma a los niños y arrancas, ¿sí? Ve a casa de tu madre o hermana, y no te preocupes por mi. Yo me encargaré de encontrarlos a penas todo termine. –dijo sin quitar su vista de ella, ya que si bien estaba consciente de que lo que le estaba pidiendo era demasiado para ella, era algo que debía imponer que hiciera. Especialmente por la seguridad de ella y sus hijos. Esperó unos segundos y una vez que asintió, se relajó. – Todo estará bien, pensemos que será así. – dijo mientras tomaba una de sus manos y la acariciaba unos segundos. Odiaba hacerla sentir de esa forma, pero la conocía lo suficiente para saber que le haría frente a la situación y que se quedaría en ese lugar, aún si eso significaba volver a construir el lugar desde cero. – Ven aquí, - susurró al momento que pasaba su brazo por encima de su hombro y la atraía hacía él. – Estaremos bien. Lo prometo. – dijo con seguridad, mientras pasaba su mano por el cabello de su esposa. Aún quedaban horas para el encuentro con los herejes, por lo que en ese momento sólo se preocupó de estar ahí para ella. Ninguno sabía cómo saldrían las cosas, pero en esta ocasión sólo había una cosa clara para ambos: tenían que hacer todo lo posible para cuidar a sus pequeños.
OFF ROLE: Episodio 3x22: ‘’Sellar nuestro destino
▶ Sarah & Greyson
▶ Ashley & Dave
▶ Emily & James
▶ Jesse & Zhenya
▶ Novalee & Axel
▶ Katerina & Kai
▶ Caitlin & Bastian
▶ Nicole & Dean
▶ Sam Deknight
▶ Melanie Harrison
▶ Audrey Kennish
▶ Gabe Harper
▶ Oliver Wickham
⚭ Dave Hetfield → Promotional Season Four.