Sarah es incapaz de molestarse en serio. Cuando algo no le resulta favorable simplemente se adapta y se deja llevar. Y en eso siempre la envidié, porque yo siempre fui de las que intentan moldear el mundo a su manera. Sarah es una pluma; yo soy un ancla. Siempre me sentí incómoda en los ambientes difíciles o incomprensibles; por mucho, prefería huir o intentar enderezar lo chueco. Sarah, en cambio, es capaz de participar en una discusión entre húngaros sin siquiera molestarse por no saber húngaro.
Antonio Malpica. Billie Luna Galofrante














