Mis 10 cortos días por Washington, DC
Con Diego, tardamos alrededor de 1 mes y medio en decidir el destino de nuestras próximas vacaciones. Nuestra primera opción era Chicago sin embargo, poco a poco se fue desvaneciendo al ver que durante las fechas que podíamos ir la estadía era demasiado cara. A finales de abril Diego me llamó y me dijo, nos vamos a Washington. Sinceramente, no me llamaba la atención pero pues, tampoco me desagradó la idea y solo era cuestión de ver cuáles eran sus atractivos que hasta ese momento pensaba que simplemente era la casa blanca. Además, me dijo, nos vamos 10 días. ¿Diez días? Me parecía demasiado largo y estuve a punto de decirle algo perooo…. preferí sacarle provecho a algo desconocido.
Durante nuestros viajes cada quien tiene sus responsabilidades, yo soy la encargada de la logística del transporte, ubicación de los lugares a visitar, las actividades a realizar durante cada día y la de él es reservar boletos, estadía y la de decirme que quiere hacer para que yo la incluya. Y así fue como 2 semanas antes empecé hacer mi investigación sobre qué conocer en Washington. Empecé por elaborar la lista de lugares y cuando me di cuenta de la absurda cantidad de cosas por conocer, los 10 días me parecían cortos. Museos, parques, monumentos, pueblos en sus cercanías, restaurantes, etc.
Y bueno, elaboré un calendario exclusivo para este viaje en google calendar y así empecé por marcar el día de salida. Lo seguido fue ubicar los lugares que habíamos escogido visitar en google maps para agrupar de mejor manera las visitas y ser eficientes. Ubiqué los monumentos más emblemáticos y los museos -que me encantan- y posteriormente colocarlos en el calendario. Diego no es mucho de museos, pero me pidió algunos por visitar. Además, debíamos aprovechar lo más que pudiéramos si la mayoría de los museos son gratis.
El National Mall, podría decir que es como la plaza central de la ciudad. Sin embargo, para ser plaza es demasiado grande. Ahi encontrás, la casa blanca, el famoso Pencil o Washington Monument, el capitolio, más monumentos y varios museos a lo largo y ancho de este espacio.
Salimos el lunes 5 de junio a mediodía, pero llegamos hasta en la madrugada del día martes porque hicimos escala en México. A pesar de esto, las actividades iniciaban el mismo martes para aprovechar al máximo. Había, programado conocer el national mall repartido en 3 días. Sin embargo, ese día nos emocionamos un poco y no les miento, ¡lo conocimos todo y lo caminamos todoo! E incluimos un museo, el del holocausto (uno de mis favoritos).
La verdad, fue y no fue la mejor idea. Con esto ahorramos tiempo para conocer otras cosas pero, terminamos cansadísimos. Ese día, basado en los pasos que dimos, ¡caminamos 25 kms!!!!! Terminamos adoloridos y nos duró por varios días después. Muchos alquilan carro cuando van a los Estados Unidos, pero con Diego preferimos usar transporte público y caminar para conocer más la ciudad. La verdad es que con google maps te soluciona todo. Miami y Boston han sido así y en cuanto a Boston y Washington son ciudades que debes caminarlas. En Boston deben caminar el freedom trail y en Washington el national mall se conoce caminando a través de sus diferentes puntos. Además, tienen un sistema de metro que te lleva a los lugares más importantes incluso a puntos de Maryland y Virginia. No es tan necesario el carro.
Cómo anochece más tarde en verano, le sacamos el jugo a la luz del día y llegábamos a nuestro apartamento a las 10-11 pm y nos dormíamos tipo 12 m. Ya se van haciendo una idea de lo cansada que estoy.
Dentro de nuestra lista de museos teníamos:
Museo de Historia Natural
Museo de historia de los Indios Americanos (Este fue extra)
Tomen en cuenta que cada uno necesita alrededor de 4 hrs para conocerlo bien. La mayoría los alcanzamos a recorrer todos pero hubieron algunos que vimos lo mas emblemáticos de ellos. Para almorzar, entre el pencil y el capitolio se parquean varios food trucks que te ofrecen diferentes opciones. La mayoría es gyros y otros te ofrecen comida tejana. Riquísimos la verdad.
Aprovechamos momentos para conocer lugares o estructuras comodines que nos quedaban en el camino. Una de estas fue la Union Station, que es una de las primeras grandes estaciones del sistema de trenes de Estados Unidos. Fue construida en 1908 y ha sido restaurada durante el tiempo. Así también, el día que fuimos al zoológico, aprovechamos para conocer la Catedral Nacional de Washington. Es la 6a catedral más grande del mundo (¡¡y si lo es!!). Lastimosamente la catedral también tiene horarios de apertura al público y no pudimos entrar. Creo que solo la abren para misas.
Incluí en nuestro viaje conocer Georgetown y Alexandria. Son pueblos pequeños y antiguos (un poco modernizados) que aún conservan estructuras de época y mantienen mucho su arquitectura.
Georgetown es emblemática por su reconocida universidad que lleva el mismo nombre. Georgetown University. Una universidad fundada en 1789 (Cuando veo estas fechas siempre me preguntó ¿Qué pasaba en El Salvador?). El edificio es imponente, rodeado de jardines, como todo en Washington. Seguimos caminando por el pueblo y nos dirigimos al Waterfront Park a orillas del río Potomac, donde podes ver jóvenes en kayak o paddle boarding. Supongo que es solo durante esta época del año, porque en invierno no lo creo. El calor estaba intenso en estos días y podría decir que sentía más calor que en nuestras playas. Así que siempre andaba unas sandalias en mi bolsón para refrescarme un poco (los pies son una parte de nuestro cuerpo con los que podemos controlar nuestra temperatura).
Aquí mismo, pueden encontrar la casa más antigua del pueblo. Una pequeña casita de piedra que fue construida en 1765. Para entrar, llegamos muy tarde y ya estaba cerrada. Pero, el jardín está abierto y podes entrar y sentarte en una de sus banquitas.
Almorzamos en Good Stuff Eatery reconocidos por sus deliciosas hamburguesas (podría decir que lo más rico de Washington son sus hamburguesas). Good Stuff Eatery es un negocio de familia. Una familia que trabaja con productos locales, de granjas que sean responsables con la producción de sus productos. Diego pidió una con tocino y yo pedí una con cebolla caramelizada y creminis. Las papas llevaban tomillo y romero, tal como me gustan.
Les confieso que si no fuera porque caminamos tanto todos los días, quizás hubiera aumentado unas 5-7 lbs en este viaje.
Al día siguiente visitamos Alexandria. Otro pueblo de época que también mantiene sus estructuras y de igual forma tiene acceso al río Potomac. Tiene un muelle con restaurantes desde donde podes ver el inicio de la ciudad de Washington. Este muelle se parece mucho a la Pampa Argentina de la Costa del Sol. El restaurante que está ahí, tiene una gran vista al río Potomac; y si aún no visitan la Pampa de la Costa se los recomiendo.
Muchos gustan más de Georgetown pero, yo prefiero Alexandria. Es menos concurrida, un poco más colorida y su antigua arquitectura se mantiene aun más que en Georgetown.
En mi calendario había puesto la visita a Mount Vernon en Virginia. En Mount Vernon está la casa y la propiedad completa de George Washington. Hoy es un museo y mantienen la propiedad. Cuando agende la visita, en realidad no pensé que iríamos porque queda lejos del centro de Washington; donde nos quedamos. Pero, Diego quería ir y era su ¨must¨ en este viaje. No me moleste mucho en buscar bien las direcciones entonces tomamos la ruta más larga. Sin embargo, a pesar de esto, el día nos alcanzó para la visita en Alexandria que les describí anteriormente.
La verdad que llegar no es difícil pero si te toma tiempo. Tomas la línea amarilla de metro y te vas hasta Huntington Station, salís de la estación y encontrás varias paradas de buses. Buscas la de la 101 y esa te lleva directo a Mount Vernon. Es un viaje que dura alrededor de 1 hora. Y ese mismo recorrido tomas para regresar.
Había quedado pendiente la visita a la Galería de Arte, el museo de mayor importancia para mi. Lo dejamos por último por su tamaño. Lo había dejado compartido con otro museo, pero como ya les mencione, los museos son enormes y te toman mínimo 4 hrs para poder disfrutarlos. Y a pesar de haberlo dejado por último, no logré disfrutarlo en su totalidad. Alcancé a ver sus obras más importantes y si viviera en Washington ese sería mi lugar de paz y escape.
Teníamos otras cosas aún por hacer y la hora de almuerzo se nos pasó, pero al salir del museo estaban los food trucks que les mencioné y comimos algo diferente al gyro. Algo un poco mas tejano. Un burrito para Diego y para mi un burrito bowl...solo era para quitarle el carbohidrato de la tortilla de harina jajajaja….
La verdad es que los días se pasaron demasiado rápido y pareciera un sueño todo lo que viví en estas vacaciones. Los 10 días que me parecían eternos se quedaron cortos para todo lo que hay en esa ciudad. Hubiese querido ir a National Harbor, al Newseum, al National Archives museum donde tienen la 1a constitución. Es una ciudad llena de cultura e información que necesitaría mínimo 1 mes para conocer todo lo que me gusta.