Colaboración de Borja López

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Colaboración de Borja López
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Hilando 3 ideas seguidas [HISTORIA]
En el hospital
Eran las 6 de la tarde y el hospital estaba vacío, salvo algunos enfermos repartidos por el edificio y trabajadores esperando cumplir el horario. La tarde era amena, el ambiente veraniego, los tonos cálidos de atardecer intensificaban la decadencia del antiguo edificio bañado en un tono sepia, hojas secas y mierda de paloma. En el patio central de pediatría, unos colegas compartían un cigarro de forma pausada, planificando una salida para la próxima semana, alegremente bromeaban, como si sufrieran una repentina embriaguez. Arrojando el cigarro a la tierra, uno se levanta en dirección al baño y tropieza de frente. Lo siento - decía en el momento Héctor en un tono casi suplicante para continuar su distraída caminata. Héctor era encargado de aseo en la unidad de cuidados intensivos, como otros, esperaba ansioso el turno de salida a las 7. Paseaba cansado, lento, por las baldosas y muros desgastados de años, penas, muerte. Afanosamente cubiertos con veinte capas de tonos celestes, anaranjados y ocres que, por cierto, no lograban disminuir las grietas asomándose desde los bordes. Pero hoy había algo diferente, si bien, no quitaba la decadencia de oxidadas cañerías ni de los 3 pisos desalojados tras el terremoto, algo encendía las mejillas y excitaba los sentidos. Hoy habia gripe, tal vez, una alergia primaveral o solo mas smog de lo habitual en la ciudad. Independiente del motivo, Héctor tenía un halo, que respiraba alegremente, a las 9 había quedado con Flora, la enfermera de pabellón.
Se despidió cordialmente del portero quedando al otro lado del arco y la reja en la calle, con el sol de septiembre, entre hojas muertas y flores vibrando en colores. Todo pintaba muy bien, al llegar a su casa cerró las cortinas amarillas flúor, feo regalo de un amigo. Hizo algunos preparativos, 3 minutos en el microondas y sirvió una sopa escuálida de fideos rizados, con gusto a caldo en polvo. Entre el plato y el tenedor estaban acumulados una gran cantidad de radicales libres. Se acomodó en el sillón y miró el reloj en el centro de la mesa, calculando, tendría que salir en una hora para llegar a tiempo con Flora. No comió nada, se puso la mejor pinta y a las 8.20 salió decidido, a la vida. Irradiaba, alegría tal vez... o fue que almorzó con Daniel… el radiólogo. No te preocupes- decía Daniel -la radiación es leve, solo por unos segundos, llevo veinte años ¡Y sigo siendo fértil ! - recordaba Héctor de camino al bar.
Al bajar del autobús la vió; hermosa, como siempre. Hipnotizado agitó torpemente la mano en señal de saludo. Ella alcanzó a ver como ponía su pie en la calzada.
Un grito y silencio.
De un golpe brusco se tumbó un metro más allá, la sangre poco a poco comenzaba a brotar, la rueda seguía un desesperado ciclo, vuelta tras vuelta. El rostro pegado al pavimento y quedó así un momento. El otro, mientras se quitaba el casco preguntó - ¿e-estás bien? - el ciclista lo miraba con temor. Héctor, enfadado se puso en pie, pero enseguida recuperó el temple, comprendía que había olvidado mirar al cruzar y se disculpó avergonzado.
En la misma plaza cerca del bar, recorrida siempre rápido, como un simple trámite de camino al trabajo, tomaron helado en cono. Ya no querían ir a ese bar y Flora se adelanto; te podría llevar a casa yo viene en mi auto - un poco avergonzado aún, Héctor no respondió - te puedo ayudar con los raspones de tus rodillas y ese moretón - ella lo tomó de la barbilla y le giró hacia sí. Él tomó valor y habló - me encantaría si decides acompañarme, pero te pido no te vayas tan pronto - una sonrisa se dibujó en el rostro de ambos, en la tenue luz ámbar de la noche, en parte distorsionada por las copas de árboles.Si quieres puedo quedarme un rato - dijo Flora - podríamos cenar, y tomar el vino que te regalé hace algún tiempo, se que lo guardas- él lo dudó ¿tan evidente ha sido? O es que sus conductas sutiles y gestos minuciosos no son suficiente.
Una paloma sin comprender, picoteaba vómito en el pavimento frente una banca. En la siguiente banca, en idéntica posición, otra que tampoco entendía nada, agusanada y seca junto un montón de hojas.
El vino
Claro que mantenía conservado el vino en un mueble, regalo de su padre, lo dejaba bajo llave a humedad y temperaturas óptima según había comprobado más de 10 veces. Pasa que, tras 5 años en el hospital y solo un mes antes de su renuncia, Daniel, quién también era amigo de Flora, los sorprendió invitando a unos cuantos compañeros de otras unidades, a su cumpleaños. Desde aquel primer encuentro, casual y torpe sintonizaron al momento. Flora ha sido especialmente amable desde entonces. Años ignorado y hoy está con ella, cómodo y entregado al azar de las cosas. Sumido en sus pensamientos al fin dijo -quería que bailaramos como la otra tarde en casa de Daniel-.
El recorrido fue tranquilo, aunque ninguno dejaba de pensar e idear el momento siguiente, preparando el que decir, evaluando sus propios movimientos. Al llegar y como sumidos en sueños, la vergüenza desapareció. No eran ya dos extraños intentando tomar el asunto, solos, sin saber de qué hablar y aún así, entregados plenamente. El ambiente de cortina flúor, decorado sin gusto, mezclaba todo por conveniencia, no llamó la atención. La comodidad no venía de las apelmazadas esponjas del maltratado sillón, ni el placer visual del papel tapiz saltado y deshilachado desde abajo. Lo confortable era el silencio y lo bello era uno frente a otro, desnudos, sin máscaras.
Había tinto en el fondo de los tazones y los plumavit de sus sopas chinas esperaban en el lavaplatos. Terminaron de cenar, se divirtieron escogiendo canciones, bailaron un rato, rieron hasta que exhaustos se acostaron en el sillón. Lentamente se quitaron las chaquetas, los zapatos y se recostaron. Ella buscó sus manos y su pecho, mientras Héctor quedó mirando el techo, pensando que el bello momento se esfumaría en la mañana, cuando volvieran a sus rutinarias vidas. Pero el sentimiento ya estaba fijado en el el tiempo y espacio, esto era realmente estar vivo.
Imágenes Con Frases Para Felicitar a Las Secretarias En Su Día
Imágenes Con Frases Para Felicitar a Las Secretarias En Su Día
Saludos amig@s, hoy les dejo estas lindas imágenes para felicitar a todas las lindas secretarias en su día, con el fin de que les regales algunas sonrisas y sobre todo que se siente elogias y mimadas en su día. Haz un maravilloso regalo con sonrisas y abrazos, sin olvidar estas bellas imágenes con frases para las secretarias, ellas son mas que unas personas que ordenan todo el itinerario de la…
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Frases Con Flores Para Dedicar El Día De La Secretaria
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Las secretarias son únicas en sus labores y es por eso que hoy dejo estas lindas imágenes y Frases Con Flores Para Dedicar El Día De La Secretaria. Ellas son las que tienen todo un itinerario, las que se quedan todo un día por arreglar algún asunto del jefe, las que lo cubren, las que se toman el café al llegar al trabajo, las que sabiendo todo se quedan calladas, fuertes, trabajadoras, sin las…
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México pide preservar el acuerdo de comercio con EE UU y que las deportaciones sean “ordenadas” EFE El presidente del país pide conservar el acuerdo de libre comercio TLCAN con EE UU y Canadá.
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Procuro nas estantes Na estante que seja Mesmo que seja por alguns instantes Procuro-me e em instantes, me encontro, me livro
Talvez com um café ou quem sabe com um livros Mas certamente cá fé me livro E me livro com palavras Palavras com paixão palavras, compaixão Belas palavras
Palavras bem ordenadas Nas quais suas ordens são de liberdade. A liberdade de um livro pela qual me livro de todo mal