Just thinking about how 24.6 million pigs in the state drink ~5 gallons/day or 123 million gallons/day total. More than the 85 million used in the entire city of Des Moines at peak. (And how we don't talk about how the pigs are where the nitrates come from)
Iowa communities have been told to conserve water during the summer months. Some have dry wells, other systems fight polluted water sources.
This is being billed as a ban on "lawn watering" but it's not just that. It's no watering your vegetable or flower garden unless you stand there with a hose (for some reason that's allowable). And no splash pads or spray grounds, even as we expect a heat dome and a heat index of 103 on Saturday.
Do you know how long it takes to water even a small garden with a hand-held sprayer hose. How long I would have to stand there. I have a soaker hose irrigation system covered with mulch for additional water retention and even that's not allowed. Can't take kids to the splashpad or even fill up a kiddie pool. once again, big ag profits while we pay.
😡Понад 100 свиней загинули внаслідок атаки дрона на Харківщині.
Удар припав по приватному фермерському господарству в селищі Дворічний Кут Солоницівської громади. Постраждав також 58-річний працівник, якого було поранено.
Update: On 11 July 2025, the Supreme Court of Galicia ruled in favour of the As Conchas campaigners - that pollution from industrial livestock farms violates the fundamental right to living in a healthy environment for tens of thousands of residents in the Spanish region of Galicia. The court ordered the regional authorities to enforce environmental controls and clean up the water systems, after they failed for decades to reign in excrement discharges from the megafarms that have seriously contaminated the local reservoir, river and groundwater.
The landmark decision that cites the Spanish Constitution and European human rights law could set a precedent for other campaigns against industrial agriculture pollution in other part of Europe.
#pollution #limia #PlanetA #farming #humanrights
Credits:
Author & Video Editor: Amanda Coulson-Drasner
Camera: Henning Goll
Supervising Editor: Michael Trobridge, Adam Baheej Adada & Kiyo Dörrer
Read More (Links):
Greenpeace report about Manuel: https://es.greenpeace....
Overview of pig farming sector and subsidies in Spain: https://especiales.eld...
Client Earth press release about the legal case: https://www.clienteart...
EU Commission notice to Spain: https://www.europarl.e...
Antibiotic use for livestock: https://ourworldindata...
First report on EU-wide sales and use of antimicrobials in animals: https://www.ema.europa...
Ya que recién terminé de escribir un cuento para el taller de escritura creativa, la entrada de hoy será ese cuento. La consigna era escribir un relato narrado desde el punto de vista de un animal no humano.
ANIMAL
Lamento no tener una historia agradable para contar. Quisiera, de hecho, no tener nada para contar.Siento tanto, tanto frío. Él se aleja de espaldas a donde estoy yo, y ya estoy por perderlos de vista. ¿Cuánto tiempo los tuve conmigo? ¿Dos, tres semanas? A los anteriores me los dejaron al menos un mes. A éstos, en cambio, se los llevan tan chiquitos. Apenas hace unas horas estaban tomando la teta, y con tantas ganas. No, que no los agarre así, que los deje caminar aunque sea, la cola duele, se van a marear. Quisiera salir y llevármelos lejos, muy lejos de acá. Y si saliera, si pudiera atravesar los barrotes, sacaría una por una a mis hermanas. Saldríamos todas juntas e iríamos al galpón contiguo buscando a nuestras madres, nuestras primas y nuestras hijas. Y cuando estuviéramos todas juntas reclamaríamos a nuestros hijos y les daríamos la teta otra vez.
A quién engaño con esto. Cuando era más joven, hace un año o dos, tenía esperanza todavía. Pensaba que un día no iban a venir más, o que me despertaría y vería la jaula abierta y que por primera vez en muchos años podría volver a moverme, voltearme y caminar. No sé si recuerdo cómo caminar, y creo que aunque lo hiciera no podría. Mi cuerpo es incómodo, está muy hinchado y se cansa rápido. Todavía me sale leche de los pezones, leche que no es para nadie y que cae al piso junto con la mierda y el pis. Hinchada, pegajosa, sola. Tan sola. Miro a mis hermanas y algunas me devuelven una mirada acuosa. Nosotras no hablamos como hablan él y los suyos. Solo nos miramos y dejamos escapar un quejido cada tanto. Mi hermana de enfrente me mira desde donde está, tumbada, como si su propio peso la hubiera volteado, mientras sus hijos toman la teta. Ella tiene los ojos rojos y cansados y yo la entiendo. La entiendo porque veo que le acaba de tocar por primera vez: por debajo de ella sobresale un hocico, un hociquito. No quiero hablar de eso. Lo que quiero es irme, irme lejos y descansar. Quisiera irme a dormir y no despertarme nunca.
A veces sueño y me veo a mí cuando era chiquita, rodeada de mis hermanos y agazapada sobre el pecho de mi madre. Extraño el calor que sentía entre esos cuerpos familiares, y sobre eso me refugio cuando el concreto está muy frío. Pienso que aún soy chiquita y que estoy a salvo así sea por un ratito, un momento de calor y de cercanía, aunque no sea más que una huella de mis sentidos. Siento así el pelaje de mis hermanos, sus hocicos y sus patas entremezclándose con las mías. Tengo un vago recuerdo de nuestras colas tocándose, de aquél momento en que todavía no nos la habían cortado. No sé por qué todavía la siento a veces, como si esa parte de mi cuerpo que ya no está se hubiera rehusado a desaparecer por completo. Otra huella sensorial.
Por momentos creo que las huellas son más tangibles que los cuerpos. Me pregunto si al menos eso pude dejarle a mis hijos y me digo que sí, que me van a recordar al igual que yo recuerdo a mi madre. Me insisto y me repito a mí misma que sí, que los acompaño aunque sea desde estos barrotes oxidados, y miro a mis hermanas buscando en ellas una confirmación de que no estoy loca, de que somos fuertes. Y como siempre, son pocas las que me miran. Entonces vuelvo a tumbarme sobre el piso y mirar el pasillo, esperando que pasen las horas.
Cierro los ojos. Lo veo a él otra vez llevándoselos, agarrados boca abajo por la cola. Aprieto los párpados con fuerza y siento el dolor que sienten ellos por más que yo esté mutilada desde hace años. Vuelve la huella, la impresión sobre los sentidos. Todo ese registro sensorial que llevo en el cuerpo va a desaparecer conmigo una vez que yo ya no esté. Quizás entonces pueda descansar, cuando el dolor de mi cuerpo se apague. O quizás no, quizás las huellas de todo esto no se vayan nunca y queden para siempre impresas en cada fibra y en cada músculo de mi carne.