Me volví a levantar con el recuerdo de aquel sueño, en donde tú y yo vivíamos como polvo de estrellas en el cielo, bailando en el vacío del espacio al son del compás del tiempo, creímos ser eternos en nuestro hermoso paraíso etéreo, sin embargo, la oscuridad empezó a envidiar la maravilla de nuestro amor perfecto, así que decidió apartarte de mi lado encerrándote en un inusual agujero negro, ya que trato de entrar a salvarte aunque sé que no puedo, es ilógico, es extraño, porque en realidad el que estaba encerrado era yo y tú tan solo eras un sueño.
Diliel










