En una metrópolis olvidada por el tiempo, donde los grafitis parecían respirar y las paredes susurraban secretos eléctricos, vivía Tríptico Giraflor, un artista callejero que pintaba sueños sobre concreto resquebrajado. Su cabello era una maraña de hebras turquesas, y sus gafas de realidad fractal no solo eran un accesorio: le permitían ver aquello que nadie más notaba, fragmentos interdimensionales flotando entre los anuncios parpadeantes y las sombras de los trenes elevados. Una noche, mientras llovía polvo de luz sobre los callejones de su barrio, Tríptico sintió una vibración bajo sus pies, como si la ciudad hubiera exhalado un suspiro largo, profundo y olvidado.
Lee esta apasionante historia en la pagina 59 de EL NARRATORIO ANTOLOGIA DIGITAL Nº112, en el siguiente link https://drive.google.com/file/d/1YViJ7uoKAi9-pUbtHXGZ8P2PWsxfnkQ9/view












