«La imposibilidad de no comunicarse es un fenómeno de interés no solo teórico; por ejemplo, constituye una parte integral del “dilema” esquizofrénico. Si la conducta esquizofrénica se observa dejando de lado las consideraciones etiológicas, parecería que el esquizofrénico trata deno comunicarse. Pero, puesto que incluso el sinsentido, el silencio, elretraimiento, la inmovilidad (silencio postural) o cualquier otra forma de negación constituyen en sí mismos una comunicación, el esquizofrénico enfrenta la tarea imposible de negar que se está comunicando y, al mismo tiempo, de negar que su negación es una comunicación. La comprensión de este dilema básico en la esquizofrenia constituye una clave para muchos aspectos de la comunicación esquizofrénica que, de otra manera, permanecerían oscuros. Puesto que, como veremos, cualquier comunicación implica un compromiso y, por ende, define el modo en que el emisor concibe su relación con el receptor, debe sugerir que el esquizofrénico se comporta como si evitara todo compromiso al no comunicarse. Es imposible verificar si este es su propósito, en el sentido causal, o no; en cualquier caso este es el efecto de la conducta esquizofrénica.
En síntesis, cabe postular un axioma metacomunicacional de la pragmática de la comunicación: no es posible no comunicar.»
Paul Watzlawick: No es posible no comunicar. Editorial Herder, pág. 17. Barcelona, 2014.
TGO
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