"No quiero estar sin ti, no puedo estar sin ti
Mi estabilidad emocional depende tanto de la relación que tenemos y de cómo se encuentre.
Hace días que no tengo paz. Hay tanto ruido aquí donde estoy y no se diga la cantidad de recuerdos que se amontonan, uno a uno, bombardeando mi mente.
Me duele el pecho, me siento tan vacía.
Mis sueños contigo se interrumpen a mitad de la noche y cuando despierto estoy siempre al borde del llanto, siento que la cama desciende en espiral, la oscuridad de mi habitación se vuelve densa y el aire no me entra en los pulmones. Aprieto la almohada contra mi cara, tapando mi boca, te nombro, te recito lo que siento apenas con un poco de aliento mientras las lágrimas empiezan a rodar hasta mi cuello. Lloro hasta dormirme de nuevo para volver a soñar contigo.
Llevo 1 semana así, en este letargo, no sé por cuánto tiempo más va a seguir ocurriendo.
Estás en todas partes.
Cada rincón de la tierra quería recorrerlo contigo pero me gustaba mucho más esa habitación en tu casa, con tus cosas, el perfume en el aire, tu ser impregnado en cada pared y un poco de ti en todo lo escrito en la puerta.
Extraño lo que fuimos. Te extraño a ti y me doy cuenta de lo felices que éramos, de lo mucho que te amo.
Perdóname si insisto pero es que no... aún no me resigno, aún no voy a dimitir.
No me perdonaría nunca no haber hecho lo suficiente por nosotros."
Yo, el 23 de marzo de 2023, rogándole un poco de cariño al que creí que era el amor de mi vida.














