Las ropas que se habían conservado en tonos oscuros se habían transformado hasta la desfiguración sobre un fondo igualmente desfigurado. De forma que de un todo aquello que se podía ver uno podía imaginarse que tenía ante sí una especie de lucha espiritual protagonizada por diferentes rostros y manos que pendían libres es la lobreguez de la desintegración.
—W.G. Sebald, «Il ritorno in patria» en Vértigo. Traducción de Carmen Gómez García.








