De tu cielo, ser el agua que te moja dulcemente como una llovizna en verano.
De tu mar, ser la brisa fresca que te envuelve y te abraza.
De tu aire, ser la sílfide que tímidamente te besa con dulzura.
De tu corazón, ser el latido que más te acaricia.
De tu boca, ser el verbo que se conjuga con mi noche.
Ser tuya, contigo...
Maru















