Domingo por la tarde
Bajan las horas como cargadas de afán aún cuando la tarde muestra su cara más fúnebre.
Y a lo lejos te digo - Calma baby
Tú y yo somos sombras que no caen en la noche.
Somos el grito borracho de una madrugada en el centro
Somos la excusa de dios para no existir.
Tú eres bala de cazador y yo elefante que no huye , y si esta tarde existe es por nosotros.
Tranquila nena, acércate un poco más,
Mira que he dibujado con ansias una diana en mi pecho para que no falles, ven y extingue en mi cuerpo tu cuerpo , ven y no peques más.








