Cada año, incluido todos los anteriores, me han demostrado que hay que ser fuerte. Que no podemos dejar que algo nos hunda, ni muchos menos que alguien nos haga caer en lo más bajo. He aprendido que las personas cuando aparecen en el proceso de tu vida, son para demostrarte algo e incluso para darte una lección de vida. Todo es un proceso que tiene que ocurrir, para que todo ello nos haga ser las personas que somos hoy en día, nuestro carácter, nuestra forma de vida e incluso la forma en la que vemos el mundo. No todo es negro o blanco, la vida tiene un sin fin de colores y matices, aunque a veces solo veamos colores oscuros. He aprendido que hasta la persona que mas dice sentir amor por ti, es la primera que cuando las cosas se ponen feas se marcha. He aprendido que tengo que salir yo sola a flote de un barco que se hunde, y crear un nuevo barco que sea indestructible para que nadie pueda romperlo y eso solo depende de nosotros. La vida no es fácil, nos pone pequeñas pruebas o grandes obstáculos para que nos superemos a nosotros mismos.