A veces no entiendo nada, no entiendo la vida, lo que me pasa, no entiendo a las personas, los momentos y los lugares, tampoco entiendo mis deseos, ni de donde agarro fuerza para soportar tanto, para repetirme "oye todo va a estar bien", no entiendo como es que me siento tan rota y otras veces me siento invencible, tampoco entiendo a los que se van y a los que se quedan conmigo, a quienes me escuchan y soportan mi risa todo el tiempo, no entiendo como confían tanto en mi si soy tan chiquita, porque solo soy una pulguita tratando de dar pasos elefante, porque hago las cosas terriblemente mal y me entrego a cada segundo, porque vivo siempre al límite de mis emociones y de mis sentidos, nunca esta de más dar un poquito más y cada vez que me enamoro doy un salto de fe, me aviento al abismo sin paracaídas una y otra vez, pero... ¿sabes qué? aunque no lo entienda lo único que sé es que Dios me ama de una manera inexplicable y me siento bendecida por cada piedrita que pone en mi camino, por cada lección aprendida y cada persona que pone frente a mí y es que nunca acabaría de agradecer tanto. Gracias por estar en vida.