De dónde eres?
Perú
todays bird
PUT YOUR BEARD IN MY MOUTH
will byers stan first human second
d e v o n
noise dept.
Peter Solarz
Cosimo Galluzzi
he wasn't even looking at me and he found me

tannertan36

No title available
tumblr dot com
cherry valley forever
styofa doing anything
Game of Thrones Daily

❣ Chile in a Photography ❣
Claire Keane

PR's Tumblrdome
TVSTRANGERTHINGS
dirt enthusiast

Origami Around
seen from France
seen from T1
seen from United States
seen from Brazil

seen from Algeria
seen from France

seen from United States
seen from Brazil

seen from Malaysia
seen from Brazil

seen from Türkiye
seen from Brazil

seen from Estonia
seen from United States
seen from United States

seen from United States

seen from United States
seen from United States
seen from United States
seen from United States
@theworsedream
De dónde eres?
Perú
Día 61. Nos odiamos pero no podemos vivir sin hablarnos
La misma chica absurda; día 4 sin ti.
Me encanta todo lo que publicas, gracias por compartirlo
Gracias❤
Día 59. Y no volvimos a ser lo que algún día fuimos.
La misma chica absurda, día 3 sin ti.
Siempre recuerda que eres totalmente único... igual que todos los demás
La misma chica absurda.
Día 47. Después de todo sigo siendo la misma chica absurda.
Lo empiezo a perder.
Día 46. Nos despedimos tantas veces y de tantas maneras, desde un simple adiós, hasta textos largos haciendo promesas o incluso besos largos o pausados con deseos de hacerlos infinitos, nos despedimos tantas veces y siempre volvíamos, pero al final nuestra despedida fue un silencio, una nada absoluta, ni siquiera nos preparamos, al menos yo no.
La misma chica absurda.
Pero nosotros vamos a donde queremos...
La misma chica absurda.
Epifanía: final sorpresivo.
La misma chica absurda.
Día 45. Salí a buscarme, y al encontrarme, la puerta estaba cerrada.
La misma chica absurda.
Adiós, parabellum.
“Y así fue como empecé a escribir la última carta...
"Me dispongo a escribir esta carta, tal vez no es la primera que te hago, pero espero que sea la última. Un amor como el nuestro es simplemente inolvidable, el primero. Fuiste mi primer diamante. Aquella persona capaz de sacar lo mejor de mí, sabiendo lo peor y aun así estar ahí incondicionalmente. Me conoces tan bien, me atrevería a decir que incluso mejor que yo misma, tanto que podrías recordarme quién soy si te lo pidiera. Somos tan distintos; gracias a ti comprendí que no existe eso de "almas gemelas", -créeme que no estaría conmigo misma, es más, no sé cómo me aguantas- necesito a alguien que me complemente, alguien con el que temer no sea opción, totalmente diferente, con quien pueda encajar a la perfección, alguien capaz de hablar de todo, desde cómo está el clima hasta cuestionar nuestra religión -esas charlas que duran hasta el amanecer, de esas que ya hemos tenido un billón-, alguien que me haga ver el mundo de otra manera, alguien con quien pueda bromear de cualquier cosa y a la vez tener las conversaciones más profundas. Necesito de esa flor única e inmarcesible, pero este amor es como una rosa inmarcesible de otro mundo o tal vez otra vida. Creo que a esta edad las relaciones deberían cumplir el objetivo de enseñarnos algo, cambiar nuestro punto de vista, ponernos a prueba... Y fuiste tú, tú me demostraste que es mejor amar que ser amado, te amé y a cambio tú le diste sentido a mi vida, sé que soy muy "pequeña" para encontrarlo, encontrarte, pero, yo lo sentí y no me interesa si alguien considera que me estoy engañando, tal vez ellos nunca lo han sentido. Lo alardearé, me enamoré de ti. Extraño esas tardes en las que me estabas abrazando y eso era lo único que importaba, esas noches interminables pegados al teléfono hablando hasta que uno de los dos cayera en un sueño profundo, esos encuentros nocturnos en tus sueños o en los míos, esas miradas tiernas y a la vez un poco atrevidas, te extraño a ti, todo tú me hace falta, y puede que no entiendas porque te extraño -es más seguimos hablando- pero es que extraño como eras y nunca fuiste, extraño aquel chico dispuesto a todo, ese que una tarde se me acercó y me habló de la cosa más absurda del mundo solo porque quería hablar conmigo, ese día empezamos a hablar y supe que hablaríamos por mucho más tiempo. Anhelo cada sueño que compartimos y nos faltó cumplir, cada pelea, cada obstáculo que se nos cruzaba y como sabíamos salir adelante, cada vez que corrías feliz a abrazarme, cada promesa no cumplida, anhelo tu entusiasmo y emoción al contarme algo que te había pasado minutos antes o cuando hablabas de algo que realmente te importaba, parecías un niño chiquito, tan tierno.
Cada vez que te miraba en lo único que podía pensar era que al abrazarte podría escuchar tu corazón latir a mil por hora y sí, mi mundo parecía detenerse cuando lo escuchaba, aún recuerdo nuestra primera cita, tu corazón latía tanto y tan rápido que pensé que te iba a dar un infarto... Justo hoy regresaste a mi mente, para hacerme vivir nuevamente los días en que jugabas con mi cabello y lo único que te encantaba era verme sonreír, aquellos días no muy lejanos en los que solo tú hablabas y yo te contemplaba, callada y sin decir nada, creo que nunca entendiste por qué hacía eso, y hasta te incomodaba que no dijera nada, pero es que -por más cliché que suene- me perdía en tus ojos. Desde ese día que tomaste de mí un beso... No puedo dejar de pensarlo un momento, esta fue tu respuesta cuando te pregunté qué sentiste al besarme por primera vez. Perfectamente sabías que me daba pavor enamorarme, que tenía miedo de ilusionarme, miedo a que esto que empezaba a sentir creciera más y más y no tenga final, miedo a hacerme adicta a ti, a tus besos, tus caricias; sin embargo tú te esforzabas cada vez más por conquistarme, y no me di cuenta, hasta que empecé a sentir cosquillas en el estómago con tan solo pensarte, solo bastaba escuchar tu nombre para que la piel se me erizara, me mirabas tan dulcemente. ¿Cómo no me iba a enamorar de ti? Pero como todas las relaciones a esta edad, esta también llegó a su fin, solo que no entiendo cuál es el maldito problema que tiene la gente con los apegos pero no te enseñan a dejar ir, -y la verdad es que no sabía dejar ir, a mí me enseñaron a luchar por lo que quería y yo te amaba y según mi creencia, rendirse estaba prohibido- nos hacen creer que debería durar para siempre y se termina convirtiendo en un absurdo capricho cuando no es más que un ciclo que cerrar y si no sabes hacerlo a tiempo la vida lo hará por ti de la manera más dolorosa solo para que aprendas la lección. Me duele tener esperanzas de que las cosas van a cambiar, que tratarás de entenderme o harás algo lindo por mí con tal de verme feliz, pero me duele, aún más, no ser suficiente para ti. No quiero seguir creyéndote... Y no quiero ser en quien me he convertido, me he alejado hasta de mis mejores amigas, esas a las que un día les prometí jamás cambiarlas por alguien y mucho menos por un chico. Me duele que estés lejos, pero me duele aún más que estés cerca, aunque tal vez todo esto no sea tu culpa -no entiendo cómo puedo seguir justificándote.- Quizás muchas veces diga que me arrepiento de haber respondido aquel mensaje que lo empezó todo, pero sabes que la verdad es otra, quizás me lastimaste demasiado, pero aprendí mucho gracias a ti, quizás te aprovechaste de mí, pero maduré, tal vez no mucho, pero si lo suficiente. Y lo único que recibí fueron promesas que nunca se cumplieron, tus promesas fueron tan falsas como tú amor por mí, en definitiva lo más bonito que recibí fueron mentiras.
Sé que jamás llegarás a leer esto, sé que nunca te llegará a importar, y que algún día ni me recordarás, pero aún así estoy segura que yo te seguiré amando como lo hice desde la primera vez que te hable. Y esta rosa inmarcesible que es nuestro amor, muere cada vez más, de a pocos, pero muere al fin y al cabo, flores que se secan para amores que morirán. No quiero seguir, no quiero que estés aquí, clavado en mis recuerdos. Por tu propio bien, vete, pero hazlo sin dudarlo. ¿Sabes? Estoy feliz de que esto haya terminado, porque, de aquí en adelante, solo podríamos arruinarlo..."
Realmente empecé a escribir esto para describir lo que siento, pero lo he descubierto, es imposible, simplemente indescriptible, el amor no tiene descripción y sobre todo el amor que siento yo por él, porque si, aún lo sigo sintiendo. Recuerdo que esa era mi última carta para él y eso intentaba, pero no lo logré, esto que siento puede más que todo y no soy capaz de ocultarme a mí misma lo que siento. Lo único que logré escribiendo esas millones de últimas cartas fue que lo pensará más y se grabara aún más en mí. Creo que en el fondo me retiraba muy pero muy lento, como para darle tiempo de que se arrepintiera del daño que me hacía, sin mirar atrás, un paso y luego otro, me estaba yendo de a poquitos creyendo que en algún momento me alcanzaría para decirme que había recapacitado y que quería seguir luchando por nosotros, pero después de alejarme un poco, volteé y él ya se había ido; en ese momento lo único que recordé fue cuando me dijo que éramos nosotros contra el mundo y ahora solo somos nosotros contra nosotros mismos. Sé que hay muchas cosas que aún no vivo, muchas cosas que aún no siento y que aún no sé, pero necesitaba saber si es que yo podía ser para él alguien con quien mire el mismo punto a lo lejos. Pero me di cuenta que el amor puede ser egoísta, puede herir, y lo hará siempre que tenga la oportunidad, pero aún no ha podido con nosotros... Aún. Aquí acaba nuestro pequeño infinito prometido. Adiós"
Y finalizó así, la exposición de su relato la niña más introvertida de la clase.
-¿Qué significa parabellum? ¿Y porque es parte del título? -preguntó una chica que parecía estar interesada.
-Parabellum viene del latín y significa para la guerra, una antigua frase de los romanos decía "Si vis pacem, parabellum" "Si quieres paz, prepárate para la guerra" y por eso esto se llama parabellum porque dentro de mí había una guerra, una guerra que quería sacarlo todo y no sabía cómo, pero comprendí que es más importante mi paz que la de alguien más, tengo que aprender a levantarme para poder levantar a otros.
Aplausos y elogios, eso fue todo lo que recibió aquella chica. A veces las personas que más callan son las que más dicen, tan solo gritan callando.
Cxmilx; la misma chica absurda.
Día 44. Reconozco que extraño tus besos sobre mi cuello.
La misma chica absurda.
Día 43. Disculpa el desorden, no estaba preparada para un nuevo amor.
La misma chica absurda.
Día 42. Quiero saber a qué sabes.
La misma chica absurda.
@theworsedream
Día 41. A veces soy el cuchillo y otras veces la herida.
La misma chica absurda.
@theworsedream