¿Realmente tengo una visión objetiva?
Honestamente, al escuchar de qué trataba este blog me causó mucho problema, porque no encontraba el cómo abordarlo de forma clara… Sentía que necesitaba algún tema en específico para tratar esta pregunta tan complicada. Fue bastante difícil para mí hacer este blog; es la primera vez que sentí que no tenía la creatividad suficiente para abordar el tema, pero después de varios borradores salió la respuesta a esta pregunta.
Primero que nada, creo que es necesario saber que la objetividad es un concepto que la mayoridad consideramos valioso porque engloba la cualidad de ser imparcial, neutral y que no te rijas por tus intereses, ideas y sentimientos personales, sino que te guíes con la ardua información acerca del tema, y más cuando tratas de emitir opiniones sobre temas de gran relevancia social que influyen en todos nosotros como abordar cuestiones de política, feminismo, cambio climático, lenguaje inclusivo o migración, por dar un ejemplo.
¿Podemos afirmar que nuestras opiniones están libres de sesgos? A lo que me refiero con libre de sesgo es que no está influenciado por juicios o prejuicios, que puedan afectar la imparcialidad o, en este caso, la objetividad de nuestra opinión… O, por lo contrario, ¿están moldeadas por nuestras emociones, prejuicios, entorno y las influencias de los medios de comunicación? Este blog pretende mostrarme a mí misma si realmente he tenido una visión objetiva.
Algo que debemos resaltar es que actualmente vivimos en una era de constante exposición a la información, a través de los medios de comunicación, redes sociales como TikTok, que es una de las principales fuentes de información y desinformación, y también foros en línea que nos bombardean de datos, noticias y opiniones.
¿Cómo podemos estar seguros de que lo que consumimos es objetivo? Aquí entra un término muy importante que es "sesgo de confirmación". Esto no quiere decir que las personas tienden a prestar más atención a la información que refuerza sus creencias e ignoran lo que desafía esa idea.
Uno de los ejemplos es cuando vemos noticias sobre nuestro presidente. A menudo caemos en el error de formarnos una opinión basándonos únicamente en lo que se difunde en los medios que consumimos con frecuencia, como los noticieros y videos. Muchas veces el algoritmo de las redes sociales influye demasiado porque suelen mostrarnos videos que ayudan a reforzar nuestras creencias. Es muy común el entrar a TikTok y ver videos "personales", como muchos nos referimos, donde vemos o escuchamos lo que queremos sin cuestionar los otros puntos de vista o en este caso escuchar el por qué mucha gente está de acuerdo.Para mí algo que influye mucho en este ejemplo es mi entorno, que constantemente hacen críticas acerca del gobierno, y para mí ha sido fácil adoptar esa postura sin cuestionarme el porqué están en contra. Mi error ha sido no investigar a fondo acerca de ello, porque realmente creo que es un tema importante, pero para mí no me genera la curiosidad de analizar todas las propuestas; prefiero no entrar en discusión con otros porque trato de escuchar sus opiniones y respetarlas, porque yo no estoy segura de debatir algo que desconozco en su totalidad.
Otro de los ejemplos que es muy común es el cambio climático que al fin de cuentas es un tema que nos debe importar a todos porque nos afecta en conjunto, pero muchas personas niegan o minimizan su impacto bajo el argumento de que “siempre ha existido el cambio climático” sin tener la mínima investigación de ello solo quedándonos con lo que nos ensañan muchas veces en la escuela o lo que suelen decir ciertos noticieros y deberíamos entender la magnitud del tema porque todo surge de las actividades humanas, especialmente el uso de combustibles fósiles que son la causa principal mientras las campañas de desinformación hacen que las personas cuestionen los hechos o simplemente normalicen lo que se vive, sin hacer algún cambio y soy consciente que una persona no cambia al mundo, pero si todos tuviéramos la decisión de investigar y no quedarnos con lo mínimo que se dice de ello, las cosas serían diferente.
La objetividad es aún más difícil de alcanzar cuando entramos en terrenos emocionalmente cargados o temas bastante controversiales como el feminismo, aborto, lenguaje inclusivo o la migración, donde la mayoría de opiniones suelen estar basadas o impregnadas de las experiencias personales o valores culturales.
Basándonos en los temas anteriores, podemos señalar que muchas personas se oponen a la migración alegando que "los migrantes quitan empleos a la gente local" o "aumentan la inseguridad". Sin embargo, debemos de investigar realmente lo que los migrantes hacen en los países que llegan y conocer la situación por la cual tuvieron que irse de su lugar de origen, dejando a sus familias, amigos o simplemente los recuerdos de su infancia. Si investigamos un poco más podremos saber que los migrantes suelen tomar trabajos que no son cubiertos por residentes locales, también contribuye a la diversidad cultural, yo comparto la idea de que muchos empleos que no les gustan a los residentes realizar los migrantes lo hacen porque necesitan el dinero y porque están laborando en un país diferente o extraño donde lo único que necesitan es adaptarse para poder vivir ahí y con ello ayudar a sus familias, nosotros debemos quitarnos ese prejuicio y saber que como en todos lados existe gente tanto honrada como mala eso no define si es por ser residente o migrante, nosotros debemos dejar vivir a los demás mientras no afecten a terceros de forma negativa.
Otro ejemplo con este tipo de temas es el lenguaje inclusivo, el cual ha generado gran debate, ya que algunos lo ven como una herramienta para promover la igualdad de género, mientras otros lo consideran innecesario; bueno, no innecesario, si no más bien es una complicación en el lenguaje. Para tener una opinión objetiva, debemos reconocer que el lenguaje siempre ha evolucionado para adaptarse a nuevas realidades sociales. Lo que ahorita conocemos como correcto o normal no siempre fue así; hubo cambios a través de él.
Argumentos a favor del lenguaje inclusivo señalan que usar formas neutras visibiliza a personas no binarias y cuestiona la normatividad masculina en el idioma. Muchos de los defensores de este argumento señalan que, al usar formas masculinas como genéricas, se perpetúa la invisibilización de las mujeres y personas no binarias y esto puede influir en la percepción de roles y jerarquías de género. En cambio, la postura contraria señala que el lenguaje debe tener el orden que se maneja hace tiempo, porque para muchos estos pequeños cambios generan conflicto, porque están acostumbrados a una forma y que no deben hacerse los cambios en ello; pero si nos ponemos a investigar más a fondo, la lengua ha sufrido cambios que antes eran incorrectos, pero con el tiempo se ha normalizado.
Mi opinión respecto a este tema es que el lenguaje inclusivo no debe ser una imposición absoluta, sino una opción porque debemos pensar que entre los jóvenes es más sencillo adaptar estas pequeñas modificaciones a nuestro vocabulario, pero, en cambio, para las personas más grandes es más difícil este cambio porque se les arraigó mucho tiempo esa forma "correcta" de hablar. Va a ver gente que esté en desacuerdo, pero ahí también influye el respeto. Debemos de entender su situación y ser empáticos sin juzgar a quien no lleve a cabo este lenguaje inclusivo, como también va del otro lado el mantener el respeto a quien lo utilice y no señalarlo porque hacerlo.
Es crucial entender que la objetividad pura es difícil de lograr. Las opiniones sobre temas sociales están mayormente influenciadas por nuestras vivencias, nuestro entorno y las narrativas a las que estamos expuestos. Aunque nos esforcemos por ser imparciales, nuestras emociones y creencias juegan un rol en cómo interpretamos la información. Incluso los académicos y científicos, quienes tienen acceso a más datos que el ciudadano promedio, pueden verse afectados por sus propios sesgos cuando interpretan los hechos.
Esto no significa que no podamos tener objetividad. Al contrario, yo considero que si reconocemos nuestros sesgos, podemos buscar información de múltiples fuentes, verificar datos y estar abiertos a cambiar de opinión si lo amerita la información, pero esto es clave para aproximarnos a una postura más objetiva y flexible.
Ya aclarando esto, regreso a la pregunta de inicio del blog. ¿Realmente tengo una visión objetiva de los problemas sociales? Considero que no tiene una respuesta simple porque para mí la objetividad absoluta es una idea difícil de alcanzar o en muchos casos está influenciada por nuestro entorno y es algo que en varias ocasiones me ha afectado, haciéndome dudar de lo que yo creo por el bombardeo de opiniones, pero considero que este blog me ha enseñado que debo reconocer los sesgos que influyen en mi opinión y siempre buscar información para poder emitir un juicio de la forma más informada y esto podría acercarme a una postura más equilibrada y fundamentada para poder defender mis ideas y que comprendan mi punto de vista.
Escrito por: Valeria Pastrana García