Ponle nombre a esa estrella.
Recuerdas aquella casa a la cual el sol banaba en calor? las huellas transparentes dejadas en la calle de aquel hogar las canciones y los poemas inventados el amor por la vida y las muchas cosas para escribirle, dedicarle aventuras y que nadie interrumpiera.
Aquellos poemas de belleza rara rotos incomprendidos inexistentes guardados en el cajón, donde se mantenían tantos secretos inspirados. Esos poemas que andaban siendo olvidados pero latiendo en el corazones como una marca que se va borrando pero no lo logra.
Suenan en las memorias las voces de una amistad, en el rasgueo de un par de guitarras, cuyos soñadores poseedores no paraban.
Solo el destino sabia que tan efímero era todo aquello por eso lo había convertido en algo especial para que habitara en el cielo entre tantas estrellas para contarlo como el cariño infinito en un mágico pensamiento que nació y fue fugaz como aquella casa que perteneció, y ahora, ahora ya no.
Ponle nombre aquella estrella que brillo y ahora, ya no, ahora ya no.
y fue fugaz como aquella casa que se perteneció, y ahora, ahora ya no.
Ponle nombre a esa estrella, dirección aquella casa nombre a este poema y si algún día imaginas todo seria una inspiración Ponle nombre aquella estrella que brillo y ahora, ya no, ahora ya no.
y fue fugaz como aquella casa que se perteneció, y ahora, ahora ya no. Solo el destino sabia que tan efímero era todo aquello por eso lo había convertido en algo especial para que habitara en el cielo entre tantas estrellas para contarlo como el cariño infinito en un mágico pensamiento que nació y fue fugaz como aquella casa que perteneció, y ahora, ahora ya no. y fue fugaz como aquella casa que se perteneció, y ahora, ahora ya no.
Naely Lain.











