La vida y el tiempo.
Definitivamente la vida es como una montaña rusa, unas veces te saca del lugar más oscuro e inhabitable llevándote poco a poco por sus vías sin fin donde inexplicablemente te brinda experiencias únicas que te dejan a veces sin aliento; Es algo tan sutil, tan hermoso pero tan frágil como un hilo fino que se puede romper con el movimiento menos brusco.
¿Saben que es tan nostálgico? Entender las diferentes situaciones a las que nos enfrentamos diariamente de una manera casi a la perfección, reaccionar ante las circunstancias con una mentalidad abierta y tan simple buscando siempre soluciones y no problemas. Es gracioso, ¿Saben? Porque aconsejamos a otros ayudándolos a superar sus frustraciones o problemas, escucharlos, reírnos, sonreír y decir: “Ey, no hay ningún problema! Las cosas pueden solucionarse de esta manera” Dándole ese apoyo tan necesario, tan humano, tan indispensable para cualquier persona pero cuando se trata de nosotros mismos la vida toma un giro totalmente distinto a tal punto que nos ahogamos hasta en un simple vaso de agua medio lleno, somos débiles, frágiles, llenos de emociones que casi la mayoría no logra entender o por lo menos se niega a aceptar que las está viviendo, nos encerramos en esos sentimientos, en esas frustraciones y terminamos como en el punto más bajo de las vías de la montaña rusa como si de repente el tren que nos lleva fallara y quedara estancado, sin poder hacer nada, lejos de cualquier ayuda posible, apartados de todos.
A veces es difícil comprender porque se nos dificulta salir de esos espacios, tal vez al asimilar la vida de una manera fácil y concreta frente a las circunstancias de otros en donde no se vea involucrado los sentimientos de nosotros es en donde radica la razón de porque se le puede dar una solución pronta a la situación de ellos, mientras que si volteamos los papeles y somos nosotros la situación crítica siempre dependiendo a la decisión que se tome observamos desde todos los ángulos cada posible desenlace bueno o malo que podría traer, todo depende de que tan grande sea el sentimiento que está sujeto a esa situación y por eso no es posible dar una razón concreta a lo que podría solucionar el problema.
Yo complico mi vida, siento mucho miedo frente a las distintas situaciones ya que cuando se es afectado por otras personas en donde se involucra valores como el respeto, la honestidad y la confianza generamos poca credibilidad en las personas que quieran hacer parte de nuestra vida, dejamos de pensar que alguien realmente quiera compartir sus verdaderos sentimientos y no termine utilizándonos como un objeto que puede ser reemplazado. Siento lastima por mí mismo, sé que mi autoestima no está en el punto más alto ni medio pero tampoco está en el punto más bajo, solo está como el tren descompuesto de la montaña rusa, lejos de cualquier persona que pueda ayudarlo; Apartado, destruido, quebrado, cegado por la pena y el dolor, esperando a que una persona dispuesta a arriesgarse intente brindar ese apoyo sincero, ese interés que es capaz de luchar contra cualquier circunstancia, que no tiene temor a untarse de esos problemas y que si es necesario quedarse ahí junto a ti enseñándote lo valioso que es poder compartir con una persona sincera, desinteresada y honesta, GANADOSE tu confianza y creando un lazo lleno de fe y esperanza, algo valioso que no se crea con cualquier persona.
Sin pensarlo o sin decidirlo alguien logra crear este espectacular sentimiento llamado confianza, se comienza a crear un lazo maravilloso, lleno de altos y bajos pero que siempre si se está con la persona correcta será algo que podrá mantenerse por mucho tiempo, solo que pocos logran entender es que este sentimiento es “tan frágil como un hilo fino que se puede romper con el movimiento menos brusco” y que al momento de verse afectado las cosas tomaran un rumbo distinto creando una sensación de dolor tan profundo que puede hundir cualquier tipo de sentimiento generado por esa persona, nos sentimos ofendidos y heridos como si nos clavaran un puñal en la espalda, se reúnen tantos sentimientos negativos al tiempo que no logramos ver luz, es como si una capa oscura nos tapara y apartara de ese mundo feliz perdiendo así todo lo creado con esfuerzo hasta el momento.
Al final solo nos vamos, nos quitamos de ese lugar como si nada hubiera pasado, como si no sintiéramos nada, confundidos, vacíos y rotos pero con algo más doloroso, la necesidad de estar con esa persona y aquí es donde nos falla el razonamiento, la decisión de apartarnos queda como en un limbo convirtiéndonos en masoquistas con el dolor, nos aferrándonos a un sentimiento reviviéndolo diariamente buscando explicaciones de “¿porque si supuestamente decidimos “Quitar” de nuestra vida aún sigue aquí?” son cosas difíciles de entender y solo vivimos con la esperanza de que el tiempo sea el que tome la decisión radical que no estamos dispuestos a tomar, que sea él el que ponga fin a todo lo que alguna vez creímos que sería nuestro motivo de felicidad.
https://www.youtube.com/watch?v=gwmWEr67hzQ
Julio 03 de 2018.













