-¿Por qué ella y no yo?- preguntó la chica mientras se recargaba en uno de los estantes de libros de la biblioteca.
-¿Por qué?- insistió ella con aire serío pero curioso.
El también estaba recargado y la miraba con aire divertido, pero se puso serio al ver el rostro de ella.
- porque tú eres una estrella y ella es la lluvia- contestó el castaño con una mirada neutra hacia ella.
El agachó su cabeza y la levanto para verla.
-Tu ardes con brillo...pero ella me reconforta.
Un flechazo de dolor atravesó el corazón de ella, las lágrimas querían salir...se sentía tan devastada...tan lastimada...tan usada y tan expuesta.
Por ese momento sintió como su sangré se hiba a sus pies y se mareo un poco.
Con dolor agachó su cabeza, aspiró y suspiró con los ojos cerrados.
Also la cabeza aún con los ojos cerrados.
-Si es ese el caso...yo- abrió sus ojos que brillaban por las lágrimas que amenazaban con salir sin su permiso- me voy a hacer a un lado...será mejor que vallas con ella, ve y asegúrate de ser feliz.
Sin más se giró en dirección a la salida.
No quería girar, no quería que el diga algo, no quería salir aún más herida.
La brisa helada la regreso a la realidad, a su realidad, en dónde ella era un escritora y el solo líneas que tuvieron vida.
Y recordó que hizo una promesa en silencio, prometió no volver, prometió respetar al chico de cabellos azabache, prometió ser feliz con o sin el.
Y entre más letras escribía, más sentimientos sentía.
Se levantó y caminó hasta su pequeño balcón donde estaba el con una tasa de café que tomaba en las mañanas, y no pudo hacer más que reír y abrazarlo por la espalda, pegando su mejilla y sonriendo como la enamorada que era.
El se giró y esos ojos que parecían una tormenta eléctrica la vieron con interés.
Ella solo podía reír enamorada.
Ambos jóvenes enamorados solo pudieron abrasarse mientras veían las calles de Londres desde su balcón.
Talvez este era el fin, pero no de su historia, sino el fin y el inició de otra dónde ella escribía su nueva realidad juntó a el, juntó a su nuevo gran amor, junto a su confidente.
Juntos hoy, mañana y la próxima historia...